Autor: JORGE CLARO MIMICA Ingeniero civil y comercial
Cartas: Formalizar a los informales
Cartas: Formalizar a los informales Señor Director: En medio del legítimo debate sobre inmigración, comienza a instalarse una señal de alerta que no debiera ignorarse. Frente a la percepción de desorden, se extiende la idea de que la solución consiste simplemente en expulsar a todos los inmigrantes en situación irregular. Aunque comprensible desde la inquietud ciudadana, esa consigna puede transformarse en una política equivocada, difícil de aplicar y potencialmente dañina para el país. Hoy, cerca de un 9% de la población residente es extranjera y una proporción aún mayor se encuentra en edad de trabajar. En los últimos años, gran parte del crecimiento de la fuerza laboral ha provenido de la inmigración, mientras la población nacida en Chile no crece, y envejece. Ignorar esta realidad implica menor crecimiento potencial, menor dinamismo económico y mayores presiones fiscales futuras. Una parte relevante de quienes están en situación irregular ya trabaja, muchas veces informalmente, en agricultura, construcción, servicios y cuidados. Pretender expulsiones masivas no solo resulta logísticamente inviable, sino que podría profundizar la informalidad y afectar sectores completos de la economía. Chile necesita recuperar el control migratorio con realismo. Un período extraordinario de regularización sin exigir salida del país para quienes en seis meses formalicen un contrato laboral o acrediten actividad independiente con cotizaciones efectivas permitiría transformar informalidad en empleo formal. Quienes no cumplan deberían abandonar el país dentro de plazos claros y con sanciones efectivas. Ordenar no es expulsar indiscriminadamente, sino distinguir entre quienes aportan y quienes no respetan las reglas. Autor: JORGE CLARO MIMICA Ingeniero civil y comercial.