Autor: Ana María Hurtado S.
Ciencia con nombre de mujer
Ciencia con nombre de mujer omo la segunda región con mayor actividad científica del país entre las universidades del CRUCH, Valparaíso zona tiene la responsabilidad de liderar no solo en descubrimientos, sino en equidad. Sin embargo, al mirar las cifras, el paisaje se vuelve complejo.
Tras la reciente conmemoración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la realidad nacional proporciona un dato agridulce: aunque la presencia femenina en investigación ha crecido, todavía enfrentamos barreras estructurales que limitan el talento de la mitad de la población. La brecha de género se manifiesta desde la sala de clases hasta los laboratorios de alta complejidad. Según la 4ª Radiografía de Género en CTCI 2025 del Ministerio de Ciencia, el 35,8% de quienes realizan investigación en Chile son mujeres.
Si bien esta cifra nos sitúa cerca del promedio de la OCDE, el problema se agudiza cuando entramos en el terreno de las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), donde la participación femenina en nuestro país cae a un preocupante 20%. Para la Dra.
Dora Altbir, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2019 y directora del Centro de Nanociencia y Nanotecnología, CEDENNA, entender esta disparidad es clave para el futuro del país. "El desarrollo sostenible no es solo un desafío tecnológico, es un desafío humano", explica.
Para ella, se trata de una necesidad pragmática: "La incorporación de las mujeres es una condición para que la ciencia pueda desarrollar mejores soluciones, más sensibles a los contextos sociales y, 28% 35 47 por lo tanto, más efectiva en su impacto". INNOVACIÓN DESDE EL PUERTO En la región, el promedio de investigadoras ronda el 35%, similar al nacional, pero con instituciones que están empujando la aguja hacia arriba. Desde la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), la Dra.
Jacqueline Páez, vicerrectora de vinculación con el medio, destaca que su planta académica está equilibrada (aproximadamente 60% hombres y 40% mujeres) y que cuentan con una de las mayores concentraciones de doctoras fuera de la capital. "La relevancia de la mujer en la ciencia bajo el prisma de la sostenibilidad no es solo una cuestión de justicia social, sino de eficiencia científica", afirma Páez.
Y menciona como ejemplos el liderazgo de investigadoras a cargo de proyectos como "Fiu Frontera", una iniciativa de vanguardia en salud que desarrolla terapias basadas en células madre para enfermedades como el cáncer y la artritis reumatoides, proyectos sobre cambio climático y sequía, así como biotecnología aplicada a alimentos funcionales usando macroalgas de la región. Por su parte, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) también ha tomado el guante.
Pamela Soto García, su Directora de Género, enfatiza que la presencia femenina aporta una "diversidad de perspectiva en los ambientes de trabajo científico permitiendo el fomento de la innovación y el abordaje complejo de los problemas". La USM ha implementado concursos específicos para académicas y ha adherido al programa "Más mujeres científicas" del Mineduc para asegurar que las trayectorias no se corten. En el ámbito de la nanotecnología, la experiencia del CE30 614.00 766.71 DENNA es reveladora. La Dra.
Altbir señala que en su centro el 44% de las tesis de postgrado han sido lideradas por mujeres, una cifra muy superior al promedio nacional en áreas STEM. "No es un fenómeno espontáneo: es el resultado de condiciones institucionales flexibles que permiten que el talento se desarrolle sin barreras innecesarias", puntualiza la científica. PREJUICIOS DESDE LA ESCUELA ¿ Por qué las niñas dejan de mirar hacia las estrellas o los microscopios? La evidencia internacional que citan las expertas es clara: los estereotipos se consolidan temprano.
Según datos de la prueba PISA, desde la adolescencia las jóvenes son menos propensas a verse en carreras técnicas o científicas. "Las principales barreras que enfrentan las mujeres en ciencia no son de capacidad, sino estructurales", advierte Altbir, mencionando la persistencia de estereotipos y las dificultades para conciliar la carrera con los roles de cuidado, carga que en América Latina recae desproporcionadamente en ellas.
Para combatir esto, iniciativas regionales como Explora Valparaíso, el programa "Ingeniosas" y los Cupos ExploraUNESCO buscan que niñas de liceos técnicos y científicos tengan referentes reales. "Cuando una niña ve a una mujer liderando un laboratorio o participando en decisiones científicas relevantes, se amplía su horizonte de lo posible", concluye la Dra. Altbir. El mensaje final para las jóvenes de la región es potente: la ciencia no es un mundo reservado. Es un espacio para preguntar, equivocarse y aportar. Como dice la Premio Nacional: "La ciencia necesita su mirada, su talento y su voz.
Y nuestro país las necesita ahí".. Autor: Ana María Hurtado S.. Este 11 de febrero se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia en medio de un panorama desafiante: en Chile, apenas 1 de cada 5 personas en áreas STEM es mujer. Valparaíso, como segundo polo de producción científica del país, encarna hoy la cruzada por cerrar estas brechas y potenciar un desarrollo regional sostenible.