Autor: Daniel Navarrete Alvear daniel.navarrete@australvaldivia.cl
"Cuando una mujer crece, crecen con ella su familia y también su territorio"
E ENTREVISTA. CAROLINA MOMBERG VIDAL, socia fundadora y directora ejecutiva de Fundación Somos Tribu: PRESENCIA. Profesional lidera institución que trabaja con mujeres de la pesca artesanal y actividades conexas de tres comunas de Los Ríos. Dice que en poco tiempo se han logrado cambios significativos que tienen que ver con el respeto, las relaciones humanas y el liderazgo.
Empoderamiento y trabajo conjunto entre mujeres · En los últimos tres años el programa Somos Mar de Fundación Somos Tribu ha escalado desde el trabajo individual con mujeres de la pesca artesanal y actividades conexas, hacia un trabajo colectivo. "Al principio nos enfocamos en fortalecer el autoconcepto de las mujeres y miramos el territorio y las acciones de conservación de la mar. En el segundo año diseñamos módulos de fortalecimiento socio afectivo y de resiliencia climática, de una manera colectiva. Y en el tercer año nos concentramos en proyectos en iniciativas colectivas y territoriales.
Gracias a todo eso es que hoy tenemos mujeres que vendan más y mejor sus productos en la caleta, que tienen proyectos, que comparten sus ideas y que incluso, las que tienen más experiencia, se vuelven mentoras de las nuevas que entran al programa. Y entre todas participamos en la definición de temas que se abordarán cada temporada, acorde a necesidades y sugerencias del grupo", dice Carolina Momberg.
C3 MOMBERG HA ESTADO VINCULADA TODA SU VIDA A LABOR SOCIAL Y A LAS REALIDADES DE ZONAS ALEJADAS. "Cuando una mujer crece, crecen con ella su familia y también su territorio" Valdivianas dades rurales, comunidades indígenas, con infancias y particularmente con enfoque de género.
Entonces se quedó en Los Ríos y comenzó a escribir un nuevo capítulo de una trayectoria que ha estado marcada, entre otras cosas, por contribuir a la generación de redes y al empoderamiento de las mujeres. ue la ruralidad y la equidad de género terminaran siendo el campo de interés Q acadêmico de Carolina Momberg no es casualidad. La socióloga nació en Osorno, pero fue criada en Futaleufú y pasógran parte de su infancia entre esa comuna y Chiloé. Dice que algunos de sus primeros recuerdos son precisamente de haber estado en lugares pequeños y relativamente aislados.
Con el paso de los años su familia se trasladó a la Región de la Araucanía, a vivir en Lonquimay en la Provincia de Malleco, mientras ella estudiaba en la Universidad de la Frontera en Temuco. Ingresó a Sociología y se abocó a temas de género en contexto rural.
Hizo su tesis de grado en base a la realidad de las mujeres temporeras del agro de la localidad de Copihue ubicada en la comuna de Retiro (Provincia de Linares, Región del Maule). Además postuló con éxito al Programa Servicio País siendo destinada a Lago Ranco donde vivió y trabajó por dos años con comuniESPECIALIDADES Por haber llevado una vida en constante viaje por zonas alejadas de los centros urbanos y también por cuestiones familiares fue que finalmente Momberg terminó siendo lo que es en la actualidad. "Hubo detonantes que son más personales, como el mirar la historia de mi linaje, de mis ancestras y de las ancestras de las mujeres que me rodean. También, el observar las brechas de género y el haber vivido situaciones difíciles y de desigualdad de género por el simple hecho de habitarme como mujer. Todas esas cosas me motivaron a estudiar para luego trabajar para y con las mujeres.
Siempre he tenido la mirada puesta desde ese lugar, desde la equidad de género producto de la existencia de las brechas", explica la también magíster en desarrollo social, quien reconoce a su mamá como fuente de inspiración. "Es que desde pequeña siempre me inculcó eso de que al ser mujer podía hacer lo que yo quisiera y habitarme como yo quisiera.
El mensaje fue 'no por ser mujer te tienes que quedar atrás del resto'. Siento que eran palabras relacionadas a algo que a ella le hubiese gustado cumplir y que es algo que no ocurrió en la historia de las mujeres de mi familia. Mi mamá siempre me inspiró a hacer las cosas de una manera diferente.
También me enseñó que mi red siempre van a ser mis amigas y otras mujeres", aclara. ¿Qué tanto se hablaba a nivel público o en la academia sobre las brechas de género en aquellos años en que usted estudió en la universidad? Había interés en el tema, pero en la universidad no necesariamente había talleres o cursos especialmente enfocados en esas materias. Junto a un par de compañeras descubrimos varias autoras que nos comenzaron a gustar y nos iniciamos en lecturas de cierto tipo, aunque las diferencias de género no estaban tan instaladas en el discurso. Con el tiempo fue algo que comenzó a estar mucho más presente. Carolina Momberg también es magíster en Desarrollo Rural PRESENCIA. Profesional lidera institución que trabaja con mujeres de la pesca artesanal y actividades conexas de tres comunas de Los Ríos. Dice que en poco tiempo se han logrado cambios significativos que tienen que ver con el respeto, las relaciones humanas y el liderazgo.
Empoderamiento y trabajo conjunto entre mujeres · En los últimos tres años el programa Somos Mar de Fundación Somos Tribu ha escalado desde el trabajo individual con mujeres de la pesca artesanal y actividades conexas, hacia un trabajo colectivo. "Al principio nos enfocamos en fortalecer el autoconcepto de las mujeres y miramos el territorio y las acciones de conservación de la mar. En el segundo año diseñamos módulos de fortalecimiento socio afectivo y de resiliencia climática, de una manera colectiva. Y en el tercer año nos concentramos en proyectos en iniciativas colectivas y territoriales.
Gracias a todo eso es que hoy tenemos mujeres que vendan más y mejor sus productos en la caleta, que tienen proyectos, que comparten sus ideas y que incluso, las que tienen más experiencia, se vuelven mentoras de las nuevas que entran al programa. Y entre todas participamos en la definición de temas que se abordarán cada temporada, acorde a necesidades y sugerencias del grupo", dice Carolina Momberg. C3 Autor: Daniel Navarrete Alvear daniel.navarrete@australvaldivia.cl. "Cuando una mujer crece, crecen con ella su familia y también su territorio" y psicóloga especialista en psicología transpersonal.
Desde esos campos del conocimiento afinó más la mirada sobre cómo las mujeres son el pilar de la resiliencia territorial y climática, pese a que se ven enfrentadas a las mayores brechas. "Trabajar la temática socio afectiva, del autoconcepto y desde el empoderamiento personal, permite que las mujeres reconozcan su valor para así poder emprender e idear su comunidad. En general se trata de sanar las historias de abusos e infancias difíciles, generando avances distintos en aquellas mujeres que por ningún motivo se tienen que quedar atrás", explica. EN LA COSTA La profesional reconoce que siempre tuvo el interés de trabajar en un espacio diferente, no tradicional, que considere la perspectiva de género y a las mujeres como madres y emprendedoras. En esa búsqueda fue que conoció a la asistente social Francisca Arroyo, igualmente interesada en temáticas de justicia social.
Entonces crearon la Fundación Somos Tribu que también tiene a la abogada Pamela Milanca como socia fundadora y a la periodista Paulina Benavides como encargada de comunicaciones socio comunitarias. ¿Cuáles fueron las preguntas que motivaron establecer este nuevo espacio propio? Cómo nosotras, con todo este recorrido que tenemos, podemos acompañar a otras mujeres y comunidades a que estén en un mejor lugar, a que haya desarrollo territorial. En esas primeras conversaciones nos preguntamos qué podemos hacer para apoyar a otras. Mirarnos a nosotras y a nuestras ancesatras nos sirvió mucho para comenzar a proyectar esa labor hacia terceras personas pensando siempre que la sanación y el desarrollo son cosas colectivas. De ahí que viene eso de llamarnos 'tribu', que es algo que remite a lo territorial. Somos Tribu funciona desde 2017 con tres grandes líneas de acción: desarrollo rural, mujeres y comunidades; y medio ambiente. En ese contexto y con la fundación instalada en Valdivia es que surgió la posibilidad de realizar un taller de empoderamiento femenino con mujeres de la pesca en Los Molinos. La metodología consideró trabajo corporal, diálogo entre las participantes y un gran círculo de mujeres, todo lo cual fue observado por representantes de diversas instituciones que se interesaron en la propuesta.
Entre ellas, la organización sin fines de lucro The Nature Conservancy TNC y las seremias de Economía y de La Mujer y Equidad de género, que pidieron apoyo para realizar un diagnóstico de las mujeres de la pesca artesanal y actividades conexas de la Región de Los Ríos.
Particularmente de Mariquina (Mehuín y Mississippi), Corral (Chaihuín, Palo Muerto y Huiro) y la costa de Valdivia (Los Molinos, Isla del Rey, Pino Huacho, Calfuco, e Isla Mancera). SELLO PROPIO Levantar información sobre la realidad local permitió a Somos Tribu crear su programa estrella: Somos Mar. Es la herramienta con la que se ha propiciado el establecimiento de espacios de transformación y de desarrollo social, económico y afectivo de mujeres y comunidades. Es financiado por TNC y se ejecuta en alianza con el sector público.
En el programa hay 60 mujeres de las tres comunas, de las cuales 55 son participantes constantes en temáticas como empoderamiento socio afectivo, mejora de la gobernanza, emprendimiento femenino, conservación marina y resiliencia climática. ¿Cómo era la realidad de este grupo de mujeres cuando iniciaron el trabajo con Somos Mar? Había mucha afectación en la dimensión socio afectiva. Había algunas que les costaba mucho expresarse en público y otras que venían de dinámicas de mucha violencia de género en contextos rurales y de la pesca artesanal, que es un espacio históricamente muy masculinizado.
Por lo tanto, tenían una dinámica de callar y no alzar la voz, de tener ciertas herramientas de comunicación, pero no integradas; de no poder articular lo que les ocurría, con lo que querían hacer para sus respectivos territorios. ¿Hubo resistencia al cambio? Hubo resistencia, pero a la forma distinta en que nosotras llegamos a integrarlas a una forma de trabajo distinta. Lo nuestro nunca ha sido hacer exposiciones con powe point con una audiencia sentada en fila y prestando atención. Entonces cuando te cambian ese clásico modelo de taller es cuando las cosas se vuelven un poco diferentes.
Nuestra forma de integrarlas era esperarlas en un círculo, con un altar con elementos que representan al mar y al territorio en general. ¿De qué forma se ha logrado revertir la invisibilidad de la mujer en el rubro de la pesca? Más que solo en un rubro, hemos trabajado por revertir esa Somer Tribu invisibilidad general que existe de las mujeres en la historia. Hay algo que es fundamental y que tiene que ver con presentarnos desde nuestras ancestras, decir tu nombre y decir el nombre de tu madre y de tu abuela. Eso es una invitación a que cada cual pueda reconocer su linaje. Eso abre un espacio socio afectivo distinto. El vínculo es distinto.
Y dejamos de ser un par de mujeres que capacitan a otras mujeres, sino que todo se vuelve un encuentro humano en el que las participantes integran sus historias, generando validación y activación de la voz y la energía femenina. ¿Es posible medir la efectividad de una metodología que implica aspectos propios del desarrollo personal y las relaciones humanas? -Cuando ellas ingresaron al programa aplicamos una encuesta inicial de percepción, que la vamos repitiendo cada año. Eso permite observar cosas muy interesantes.
Por ejemplo, al inicio el 30% de las mujeres que entraron decían que sí estaban empoderadas y el 70% nos decía no saber muy bien qué es el empoderamiento, ni mucho menos la equidad de género. Algunas mujeres también dijeron no sentirse capaces de expresar su forma de pensar ni en sus comunidades ni en sus familias. Considerando aquello, la realidad actual es de un cambio absoluto. Hoy tenemos mujeres que levantan la mano, que opinan, que piden aparecer en la prensa contando sus vivencias. Han sido capaces inclusive de poner límites a situaciones de violencia. Acorde a nuestras mediciones es que podemos decir que un 70% de nuestras mujeres del Somos Mar, efectivamente son capaces de plantear firmemente y defender sus ideas con sus organizaciones y sus comunidades. El 80% de las mujeres conoce la Ley de Pesca con enfoque de género; y el 85% de las mujeres hoy en día sí se siente preparada para postular a un proyecto colectivo. Eso es muy bonito, porque se sienten preparadas para asumir una responsabilidad colectiva, para un proyecto que las involucra a todas, más que para algo que las resalte desde la individualidad.
La metodología de Somos Tribu sale del esquema de las intervenciones tradicionales que en algunos casos sigue usando el mundo público. ¿ Cree que le falta modernizaciónal Estado en ese sentido? -Lo esencial es que exista una alianza público privada y el ánimo para ser parte de nuevas experiencias. Se debe entender que acá el trabajo es con seres humanos, independiente del cargo o la responsabilidad que puedan tener.
Tal vez el problema de las políticas públicas, es que toman tiempo y en un gobierno que dura cuatro años, ese tiempo es insuficiente. ¿Cómo se siente con todo lo que han logrado con la fundación? ¿ Cumplió con lo que alguna vez le dijo su madre de hacer lo que usted se proponga y no estar estancada por el hecho de ser mujer? Siento que se cumplió ese sueño de adolescente de trabajar con otras. Por desafiante que parezca, efectivamente sí se pueden hacer cosas de manera colectiva, que resuenen, que te muevan el corazón, que las puedas llevar a un espacio técnico. Mi misión sigue siendo la misma de hace quince años cuando inicié mi carrera: ninguna mujer debe transitar su camino sola. Porque cuando una mujer crece, también crecen su familia y su comunidad. Eso es muy potente. 03 Lo esencial es que exista una alianza público privada y el ánimo para ser parte de nuevas experiencias.
Se debe entender que acá el trabajo es con seres humanos, independiente del cargo o la responsabilidad que puedan tener". Por desafiante que parezca, efectivamente sí se pueden hacer cosas de manera colectiva, que resuenen, que te muevan el corazón, que las puedas llevar a un espacio técnico. Mi misión sigue siendo la misma de hace quince años cuando inicié mi carrera: ninguna mujer debe transitar su camino sola". Autor: Daniel Navarrete Alvear daniel.navarrete@australvaldivia.cl. Lo esencial es que exista una alianza público privada y el ánimo para ser parte de nuevas experiencias.
Se debe entender que acá el trabajo es con seres humanos, independiente del cargo o la responsabilidad que puedan tener". Por desafiante que parezca, efectivamente sí se pueden hacer cosas de manera colectiva, que resuenen, que te muevan el corazón, que las puedas llevar a un espacio técnico.
Mi misión sigue siendo la misma de hace quince años cuando inicié mi carrera: ninguna mujer debe transitar su camino sola". SOMOS TRIBU TRABAJA CON MUJERES DE LA PESCA ARTESANAL Y ACTIVIDADES CONEXAS DE TRES COMUNAS DE LA REGIÓN DE LOS RÍOS. FUNDACIÓN SOMOS TRIBU CUATRO PROFESIONALES SON LA BASE DE LA INSTITUCIÓN.