Autor: CRISTIÁN MÉNDEZ
El renovado impulso por bancarizar a excluidos
El renovado impulso por bancarizar a excluidos La exclusión financiera continúa siendo una brecha estructural en Chile.
Según el Índice de Inclusión Financiera de Credicorp 2025, un 65% de los chilenos declara no tener acceso a ningún producto de crédito formal; solo un 27% posee tarjeta de crédito, y apenas un 13% accede a créditos de consumo. El vacío está siendo aprovechado por el denominado sistema “gota a gota”, mecanismo de préstamos informales asociado al crimen organizado. De acuerdo con cifras de la Asociación de Retail Financiero, el crédito informal mueve cerca de US$ 4.000 millones anuales en Chile y afecta a más de 600 mil personas.
Variados estudios, entre ellos uno del Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile de 2025, indican que quienes recurren a este tipo de financiamiento suelen ser trabajadores independientes, comerciantes de ferias libres y migrantes, segmentos que enfrentan importantes barreras de entrada al sistema financiero tradicional debido a la falta de historial crediticio o ingresos formales demostrables. Frente a este escenario, las fintech buscan transformarse en una alternativa de inclusión financiera, señala Fernando Araya, CEO y cofundador de Tenpo.
“Como Tenpo hemos contribuido a la construcción de un historial financiero positivo de cerca de 70 mil personas, a través de nuestra Tarjeta Control (... ). Esta opera mediante una garantía inicial aportada por el usuario, permitiendo acceder a una tarjeta de crédito y generar antecedentes positivos dentro del sistema financiero formal. A medida que el cliente demuestra buen comportamiento de pago, puede acceder a mayores cupos y nuevos productos”, explica.
“A diferencia de la banca tradicional, que suele basar su evaluación principalmente en historial crediticio y antecedentes financieros formales agrega, los neobancos integran múltiples fuentes de información que permiten construir una visión más completa del cliente”. Para Araya, el desafío requiere también ajustes regulatorios que permitan profundizar la inclusión financiera sin debilitar los estándares existentes. “No se trata de disminuir estándares prudenciales ni debilitar la protección del consumidor, sino de facilitar la profundización del sistema financiero formal, promoviendo competencia e innovación”, sostiene. Autor: CRISTIÁN MÉNDEZ. Más de 70 mil personas ya construyen historial financiero con soluciones digitales. TECNOLÓGICAS BUSCAN EVITAR EL “GOTA A GOTA”: Quienes recurren al financiamiento irregular suelen ser trabajadores independientes, comerciantes de ferias libres y migrantes.