Minera estadounidense ingresa mayor inversión del sector desde que se tiene registro
Minera estadounidense ingresa mayor inversión del sector desde que se tiene registro En medio de la necesidad de Estados Unidos de asegurar el suministro de minerales que considera críticos para sus industrias y su seguridad, una minera de ese país invertirá US$ 7.500 millones en Chile, apuntando a más que cuadruplicar la producción de una faena de cobre ubicada en la Región de Antofagasta. Se trata de la mayor inversión minera ingresada, en un solo plan y aún vigente, al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) al menos desde 1992, cuando comenzó el registro. Freeport-McMoRan, empresa basada en Phoenix, Arizona, ingresó un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para aumentar la producción de El Abra en más de 300 mil toneladas de cobre. El año pasado, según cifras de Cochilco, la faena tuvo un rendimiento de 91 mil toneladas. La estadounidense es dueña del 51% de esta faena, y el otro 49% le pertenece a Codelco. La operación ampliada podría empezar a operar en 2033.
Considerando la producción que obtuvieron las mineras en 2025, este aumento en el rendimiento implicaría que El Abra pasaría a ser la tercera mina más grande del país, desde el puesto 17 que ocupa actualmente (ver infografía). La mayor inversión minera desde al menos 1992 Este es el proyecto individual de mayor inversión que ha ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en el sector minero, según datos de la plataforma desde 1992 a la fecha. La iniciativa que figuraba antes con el mayor desembolso era el proyecto de expansión de la división Andina de Codelco. Este plan contemplaba una inversión de US$ 6.800 millones y fue ingresado a tramitación ambiental en 2012, aunque luego la estatal se desistió del proyecto.
Si se consideran solo las iniciativas que fueron aprobadas o que están en calificación, el proyecto de mayor inversión anterior al ingreso de la expansión de El Abra es la iniciativa RT Sulfuros en la división Radomiro Tomic de Codelco. Este proyecto fue ingresado en 2013 con una inversión declarada de US$ 5.400 millones. A su vez, de las 10 iniciativas de mayor inversión en el sector minero que han ingresado al SEIA, solo una más, aparte de esta inversión de Freeport-McMoRan, corresponde a esta década. Se trata del proyecto de nueva concentradora de Escondida, por US$ 5.150 millones, que también fue presentado a evaluación ambiental esta semana (ver tabla). Este auge de inversiones mineras no pararía aquí. El proyecto de expansión de El Abra es el segundo más grande en la cartera de inversión minera de Cochilco para el período 2025 a 2034. El primero es el proyecto de nueva concentradora de Collahuasi, que considera una inversión de US$ 8 mil millones.
Sin embargo, este proyecto aún no ingresa a evaluación ambiental. "El proyecto de una nueva concentradora se encuentra en etapa de estudio de factibilidad y desarrollo de ingenierías, por lo que aún no existe una fecha definida para su ingreso a tramitación ambiental", indican desde Collahuasi. Los detalles del proyecto La iniciativa de El Abra permitirá extender la vida útil de la operación minera en 40 años, además de incrementar la producción.
El proyecto considera la construcción de una planta concentradora, una planta desalinizadora y un sistema de propulsión del agua (ver recuadro), un depósito de relaves espesados, la expansión de la mina y la continuidad de las operaciones de lixiviación. "El ingreso de este proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental representa un paso relevante para asegurar la continuidad operacional de El Abra y así poder materializar una inversión a largo plazo, desarrollada bajo altos estándares ambientales, técnicos y de relacionamiento con el entorno", señaló el country manager de FreeportMcMoRan Chile, Mario Larenas. La empresa detalló que durante la etapa de construcción el proyecto alcanzaría aproximadamente 20.000 empleos. Una vez finalizada esta etapa, la faena sumará alrededor de 2.300 trabajadores directos, además de un número similar de contratistas. En este sentido, la minera espera que el proyecto genere cerca de 31.000 empleos permanentes directos e indirectos.
Pese a que el proyecto se clasifica como brownfield, porque se realizará sobre una faena ya existente, la empresa ha destacado que la iniciativa involucra construir una gran cantidad de infraestructura nueva. "Lo realmente emocionante de El Abra es que, al leer sobre las numerosas inversiones que se están realizando en nuestra industria, muchas de ellas deben realizarse simplemente para break even (mantener la línea de equilibrio). Se requieren miles de millones de dólares en inversiones simplemente para evitar caídas. En el caso de El Abra, se trata de una operación existente, pero es prácticamente nueva, porque toda su infraestructura será nueva. Tendremos una concentradora, algo que no habíamos tenido allí antes. Es una propuesta muy costosa, son US$ 7.500 millones. Eso es lo que las cosas cuestan hoy", dijo la presidenta y CEO de Freeport-McMoRan, Kathleen L. Quirk, en abril del año pasado a "El Mercurio", cuando estuvo en Chile.
Con US$ 7.500 millones, la ampliación de El Abra es la iniciativa que exhibe el monto más alto desde 1992: Minera estadounidense ingresa mayor inversión del sector desde que se tiene registro CATALINA MUÑOZ-KAPPES Con este proyecto la mina cuadruplicará su producción. Se trata de una de las mayores iniciativas mineras sometidas a evaluación ambiental, que se suma a otra de BHP esta semana. Freeport-McMoRan, basada en Arizona, Estados Unidos, es la tercera cuprera más grande del mundo, por detrás de la estatal chilena Codelco y la australiana BHP. En Chile su único activo es El Abra, faena en que la estadounidense tiene el 51% de propiedad y Codelco, el 49% restante. Sin embargo, en el mundo es la operadora detrás de algunas de las minas de cobre más grandes, como Grasberg, en Indonesia, y Cerro Verde, en Perú. La minera estadounidense ingresó a El Abra en 2007, luego de la compra de su participación en esa mina a Phelps Dodge, además de Candelaria, que luego vendió a la canadiense Lundin Mining. Ya en 2010, la firma comenzó a estudiar la construcción de una concentradora para aumentar su producción, luego del descubrimiento de nuevos recursos en la cercanía de la mina en exploraciones preliminares. En 2017, la estadounidense comunicó que la construcción de la concentradora para la expansión de la faena sería su "gran proyecto". Sin embargo, múltiples causas retrasaron la inversión. En 2019, la firma apuntó a la falta de flexibilidad laboral como un impedimento para realizar la expansión. En 2021, el problema fue la incertidumbre política, en especial la discusión pendiente en torno al royalty minero.
En 2023, la firma señaló que estaba esperando mejores condiciones de mercado para concretar la inversión. n La gigante minera que se expande en Chile Parte importante del proyecto de El Abra es la construcción de una planta de desalación de agua de mar y la infraestructura para propulsar este suministro. En este sentido, la empresa sigue la tendencia hacia el mayor uso de agua de mar de la industria minera, con el objetivo de reemplazar el uso de agua continental.
Por ejemplo, desde 2024 que Los Pelambres tiene en operación una planta de desalación que suministra parcialmente agua a la faena, que está en proceso de expansión, según detalló el CEO de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada, ayer en el Congreso Acades. En Collahuasi, un proyecto de desalación que requirió una inversión de US$ 3.500 millones tiene un 99,5% de avance. Jorge Gómez, CEO de Collahuasi, detalló que el agua recorre 200 kilómetros, desde el nivel del mar hasta 5.000 metros de altura. Codelco también inaugurará una planta desalinizadora este año.
Máximo Pacheco, presidente de la estatal, destacó que de 24 desalinizadores que hay en el país, 11 pertenecen a la gran minería. "Hoy no es posible imaginar nuevos proyectos mineros grandes sin incluir la desalinización como una tecnología crítica que permitirá sostener la actividad minera sin comprometer los recursos hídricos continentales", dijo. n La inversión de la industria en desalación.