Columnas de Opinión: Las Palabras
Columnas de Opinión: Las Palabras Por Susono Pozo P.
Periodisto Mg. en Información Económica Diccionario en mano, la Oposición, aun sin temas contundentes para combatir el programa de Gobierno, está haciendo su "trabajo". La Izquierda resucitó el diccionario y se puso rigurosa con relacionar las palabras a los conceptos. El incorrecto uso que hizo la ministra Mara Sedini, al nombrar como "condenado" al hoy prófugo de la Justicia, Galvarino Apablaza, sirvió de instrumento a la Izquierda en su rigurosidad lingüística.
Instrumentalizó lo mismo en campaña con el término "parásitos" y hace una semana con el vocablo "quiebra". El rigor que exige la Izquierda para no atribuir al exfrentista la calidad de "condenado", fue más bien una pulsión ideológica, porque si del Izquierdismo dependiera, el atributo con que definiría a Apablaza sería de héroe, al igual como fue catalogada en pleno Estallido la "primera línea" cuyos abusos, destrucción y violencia recibieron el aplauso y el respaldo de la Izquierda y sus protagonistas pensionados e indultados por el Gobierno anterior.
La rectificación de Sedini es como el relato de la leche derramada, no sólo no hay cómo recogerla, otorgó un argumento a Apablaza para sustentar que no hay garantías en Chile de un correcto proceso, Pero decir que "en Chile no existe Estado de Derecho" es un exceso insolente. El extremista no es una palomita blanca, y sí un protegido de los Gobiernos de Izquierda trasandinos y ahora de la izquierda Intemacional.
Los testimonios de otros frentistas, su calidad de líder del FPMR e indicios que le sitúan en los sitios de los sucesos son los elementos que comprometerian a Galvarino Apablaza como ejecutor del asesinato del senador Guzmán Errázuriz y del secuestro de Sebastian Edwards, Como todo izquierdista radical ante la amenaza de un proceso, Apablaza, además de su fuga, ha apelado a una batería de recursos para evadir la Justicia y la Policía trasandina aun no entrega explicación por su fuga. Improvisar en vocería tiene sus consecuencias porque desafía el poder del uso correcto de las palabras. El verso libre de Neruda, titulado precisamente "Las Palabras" describe esta subordinación.
Dice: "una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba.. " Lo mismo aplica para la insolencia, descalificación e insultos, hacia la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, por estudiantes en la Universidad Austral de Valdivia, quienes portaban carteles ininteligibles. La senadora Cicardini ofrece cátedra cuando acusa al ministro Quiroz de "provocador", "indolente" y le invita a renunciar.
Sobre sus palabras Neruda les diría:" tienen sombra (. ... ) peso (. ... ) pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río". Neruda, un sibarita de la palabra, en su correcto uso o de su amargo poder cuando abusamos de ella.. « Columnista - Opinión