"ENSÉÑANOS A RECONOCER TU ROSTRO EN CADA NIÑO QUE SUFRE"
"ENSÉÑANOS A RECONOCER TU ROSTRO EN CADA NIÑO QUE SUFRE" n su intención de oración de febrero, el Papa pide atención médica digna, acompañamiento comunitario y gestos concretos de solidaridad particularmente a los niños con enfermedades incurables, en un vídeo difundido a través de la campaña 'Reza con el Papa' de la Red Mundial de Oración del Papa. E En su mensaje, el Pontífice eleva una súplica directa a Jesús por los menores que viven situaciones de extrema fragilidad: "Hoy ponemos ante Ti a los niños que viven con enfermedades incurables.
Sus cuerpos frágiles son signo de tu presencia, y sus sonrisas, incluso en medio del dolor, son testimonio de tu Reino". León XIV pide expresamente que estos niños "nunca carezcan de una atención médica adecuada, de una cercanía humana y compasiva, y del apoyo de una comunidad que los acompañe con amor". Al mismo tiempo, dirige una mirada especial a sus familias, reclamando que sean sostenidas "en la esperanza, en medio del cansancio y la incertidumbre", y que puedan convertirse en "testigos de una fe que se fortalece en la prueba". Reconocer su rostro en cada niño que sufre El Papa también tiene palabras para quienes están cada día al pie de la cama del enfermo. "Bendice las manos de médicos, enfermeras y cuidadores, para que su trabajo sea siempre expresión de una compasión activa", reza el Pontífice, pidiendo al Espíritu Santo que los ilumine "en cada decisión difícil" y les conceda "paciencia y ternura para servir con dignidad". Uno de los pasajes más significativos del vídeo es la llamada a una conversión personal y eclesial ante el sufrimiento infantil: "Señor, enséñanos a reconocer tu rostro en cada niño que sufre". Para León XIV, la vulnerabilidad de estos pequeños debe convertirse en un llamado de atención para la conciencia cristiana: "Que despierte nuestra compasión y nos mueva a cuidar, acompañar y amar con gestos concretos de solidaridad". El Papa interpela directamente a toda la Iglesia: ser una comunidad "animada por los sentimientos del Corazón de Cristo" que, a través de la oración y el servicio, "sepa sostener la fragilidad y, en medio del sufrimiento, se convierta en fuente de consuelo, semilla de esperanza y anuncio de vida nueva". En su oración, el Papa pone en el centro la ternura de Jesús que acoge a los pequeños, reconociendo en sus cuerpos frágiles un signo de su presencia y, en sus sonrisas, un testimonio del Reino. Niños con enfermedades incurables Existen distintas enfermedades graves y crónicas que pueden afectar de manera profunda a millones de niños y a sus familias.
Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que cada año alrededor de 400.000 niños y adolescentes de entre 0 y 19 años son diagnosticados con cáncer, una enfermedad que en muchos entornos no tiene cura fácil y que es una de las principales causas de mortalidad en la infancia y la adolescencia. Además, requiere cuidado continuo y un acceso equitativo a tratamientos especializados.
Por ejemplo, así como en los países de ingreso alto, más del 80% de los niños afectados por cáncer se curan, en los países de ingreso bajo o mediano se curan menos del 30%. Por otra parte, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la infancia (UNICEF) apunta que más de 2.1 mil millones de niños y adolescentes menores de 20 años en todo el mundo se ven afectados por enfermedades crónicas o condiciones de salud de larga duración, incluidas dolencias como cáncer, diabetes tipo 1 o enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre otras. Cada año, alrededor de 1 millón de personas menores de 20 años mueren a causa de estas enfermedades, que con el acceso adecuado a atención sanitaria podrían tratarse o prevenirse eficazmente.
Estas condiciones, muchas veces asociadas a factores genéticos, metabólicos o ambientales, desafían los sistemas de salud globales y subrayan la urgencia de una respuesta más robusta que garantice la dignidad de los niños, el acceso a cuidados paliativos y protección integral para los más vulnerables.
La Red Mundial de Oración unida a los que padecen la enfermedad No es la primera vez que el pontífice, a través de la Red Mundial de Oración, reza por los que sufren algún tipo de enfermedad.
En 2024, con el Papa Francisco, la intención de febrero fue dedicada a los enfermos terminales, en donde hacía la distinción entre "incurable e in-cuidable" -subrayando que"Incluso cuando existan muy pocas posibilidades de curación, todos los enfermos tienen derecho al acompañamiento médico, al acompañamiento psicológico, al acompañamiento espiritual, al acompañamiento humano". Como expresa el P.
Cristóbal Fones sj, director de esta Red Internacional, "hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. .. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están Por los niños con enfermedades incurables FEBRERO 2026 Oremos para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza. LA.
P. KTV Desde la fe recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar". En relación con esta intención, en abril de 2022, se puso el foco en la oración por el personal sanitario, en donde el Papa Francisco pedía "a los gobiernos de todos los países del mundo que no olviden que un buen servicio sanitario, accesible a todos, es una prioridad". El P.
Fones afirma que "saber que hay más de 20 millones de personas en INTENCIONES DE OFACTON DEL PAP Fad Medical n Tración al Papa más de 90 países que se unen a esta intención de oración, nos llena de esperanza. Esto significa que esta realidad tan desafiante y difícil alcanza también sus corazones y sensibiliza su compromiso.
Así vamos ampliando una red de solidaridad de personas concretas que, aunque no se conozcan entre ellas, acompañan a estos niños y niñas, se aproximan respetuosamente a su realidad y ayudan a sostener a sus familias". ORACIÓN POR LOS NIÑOS CON ENFERMEDADES INCURABLES DEL PAPA LEÓN Señor Jesús, que acogias a los pequeños en tus brazos y los bendecías con ternura, te presentamos a los niños que viven con enfermedades incurables. Sus cuerpos frágiles son signo de tu presencia, y sus sonrisas, incluso en medio del dolor, son testimonio de tu Reino. Te pedimos, Señor, que nunca les falte atención médica adecuada, el cuidado humano y cercano, y el apoyo de una comunidad que acompaña con amor. Sostén a sus familias en la esperanza, en medio del cansancio y la incertidumbre y haz de ellas testigos de una fe que se fortalece en la prueba. Bendice las manos de médicos, enfermeros y cuidadores, para que su trabajo sea siempre expresión de compasión activa. Que tu Espíritu los ilumine en cada decisión difícil, y les conceda paciencia y ternura para servir con dignidad. Señor, enséñanos a reconocer tu rostro en cada niño que sufre. Que su vulnerabilidad despierte nuestra compasión y nos impulse a cuidar, acompañar y amar con gestos concretos de solidaridad.
Haz de nosotros una Iglesia animada por los sentimientos de tu corazón y movida por la oración y el servicio, sepa sostener la fragilidad, y que en medio del dolor sea fuente de consuelo, semilla de esperanza y anuncio de vida nueva.
Amén.. León XIV reza por los pequeños con enfermedades incurables ORACIÓN POR LOS NIÑOS CON ENFERMEDADES INCURABLES DEL PAPA LEÓN Señor Jesús, que acogias a los pequeños en tus brazos y los bendecías con ternura, te presentamos a los niños que viven con enfermedades incurables. Sus cuerpos frágiles son signo de tu presencia, y sus sonrisas, incluso en medio del dolor, son testimonio de tu Reino. Te pedimos, Señor, que nunca les falte atención médica adecuada, el cuidado humano y cercano, y el apoyo de una comunidad que acompaña con amor. Sostén a sus familias en la esperanza, en medio del cansancio y la incertidumbre y haz de ellas testigos de una fe que se fortalece en la prueba. Bendice las manos de médicos, enfermeros y cuidadores, para que su trabajo sea siempre expresión de compasión activa. Que tu Espíritu los ilumine en cada decisión difícil, y les conceda paciencia y ternura para servir con dignidad. Señor, enséñanos a reconocer tu rostro en cada niño que sufre. Que su vulnerabilidad despierte nuestra compasión y nos impulse a cuidar, acompañar y amar con gestos concretos de solidaridad.
Haz de nosotros una Iglesia animada por los sentimientos de tu corazón y movida por la oración y el servicio, sepa sostener la fragilidad, y que en medio del dolor sea fuente de consuelo, semilla de esperanza y anuncio de vida nueva. Amén.