Editorial: Violencia en centros de salud
Editorial: Violencia en centros de salud uando un paciente acude a un Centro de Salud Familiar, lo hace en busca de alivio a sus enfermedades y sus dolores. Sin embargo, son varios los centros de salud donde los funcionarios C han sido agredidos por pacientes o los familiares de estos, que requieren atención inmediata, especialmente de noche, en lugares que se encuentran colapsados. Trabajar en este ambiente de violencia ya no es una situación aislada y por lo mismo preocupa a los gremios que representan a los trabajadores de la salud primaria. Así, lo que debería ser un refugio de salud se ha transformado, para muchos trabajadores, en un lugar de angustia cotidiana. El fenómeno no es nuevo, pero sí ha escalado de manera alarmante. Organizaciones gremiales como el Colegio Médico de Chile y la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud (Fenats) han documentado un aumento sostenido de incidentes violentos en la atención primaria. y no admiten una sola lectura. La frustración acumulada ante largas listas de espera, la percepción de un trato deshumanizado, el consumo de alcohol y drogas, y la precariedad social actúan como detonante. Pero ninguna de estas circunstancias justifica que un profesional de la salud deba soportar golpes, escupitajos o amenazas de muerte por hacer su trabajo. La violencia, en cualquiera de sus formas, es un fracaso colectivo que no puede normalizarse ni relativizarse. Chile ha construido, con mucho esfuerzo y décadas de trabajo comunitario, una red de atención primaria que es la columna vertebral del sistema de salud público. Permitir que esa red se deteriore desde adentro por la violencia, el agotamiento y la desprotección de sus trabajadores sería un error de consecuencias irreparables. El momento de actuar con decisión política y ciudadana es ahora, antes de que más funcionarios paguen con su integridad y su salud mental el precio de una omisión colectiva (.. ha durado demasiado tiempo. El fenómeno no es nuevo, pero sí ha escalado gravemente. Las causas son múltiples. Trabajar en este ambiente de violencia ya no es una situación aislada y por lo mismo preocupa a los gremios. E Editorial El fenómeno no es nuevo, pero sí ha escalado gravemente. Las causas son múltiples