Autor: MIJAIL BONITO LOVIO Abogado Cubano-Chileno
Cartas: Ayuda a Cuba
Cartas: Ayuda a Cuba Señor Director: El Gobierno de Chile ha resuelto enviar ayuda humanitaria a Cuba. La intención, en cuanto a humanitaria, debería generar consenso casi total en Chile: nadie quiere ver a un pueblo pasando hambre. Pero es justo en este punto donde se tuerce el concepto. Enviar recursos para que sean administrados por quienes sostienen el garrote no es solidaridad. Desde la generosidad, es un error de cálculo. Desde el realismo, es oxigenar la tiranía.
El canciller chileno ha dicho que “es un aporte de carácter absolutamente humanitario destinado al pueblo cubano a través de agencias de Naciones Unidas”. Para su información, el sistema ONU distribuye las ayudas que gestiona junto al gobierno cubano, lo que hace imposible que la tiranía no defina el destino de esos fondos.
Si lo que el Gobierno de Chile plantea es una ayuda humanitaria al pueblo cubano y no el cumplimiento de una obligación ideológica de los amantes de la tiranía que engrosan sus filas, la solución es tan simple como irónica: copiemos el manual de Estados Unidos. EE.UU. ya opera canales directos que permitirían monitorear en terreno que la ayuda llegue a la mesa del cubano de a pie y no a las bodegas del Partido Comunista.
Si Chile es capaz de usar ese canal, único no gubernamental en Cuba en el que interviene la Iglesia Católica a través de Caritas, el pueblo cubano lo agradecerá de corazón y el contribuyente chileno sabrá que su esfuerzo alimenta al cubano necesitado y no al represor. Al final, ayudar requiere más logística que retórica. Autor: MIJAIL BONITO LOVIO Abogado Cubano-Chileno.