Autor: | MATÍAS BAKIT y NADIA CABELLO
EL DISEÑO DE KAST para los subsecretarios, bajo la presión de los partidos
EL DISEÑO DE KAST para los subsecretarios, bajo la presión de los partidos OLLAVRACNAITSIRC ADIDEC ADNUGESAL NIDEKNIL ZEPÓLOSNOFLAOIGRES OLLAVRACNAITSIRC ADNUGESAL NIDEKNIL Cuentan algunos de los posibles subsecretarios del gobierno de José Antonio Kast que han debido suspender vacaciones y compromisos, en espera de la confirmación final de sus nuevos cargos. Muchos ya han pasado por entrevistas, sondeos e incluso han sido confirmados por los equipos del Presidente electo. Pero, a la vez, se les ha dicho que no hay nada totalmente cerrado mientras no reciban el llamado del mismísimo José Antonio Kast. Un llamado que se suponía debía llegar esta semana, pero que, por los imprevistos sufridos en el viaje del mandatario electo a Centroamérica, fue atrasado. Y así, la mayoría de los probables subsecretarios sigue en ascuas, esperando mientras miran el teléfono. Mismo caso de los delegados presidenciales, que debían ser presentados el viernes y cuyo anuncio también fue suspendido. Sin embargo, en los partidos que conformarán al nuevo oficialismo, este retraso no ha sido tan incómodo. Por el contrario, hay quienes lo han visto como “una oportunidad”. La razón de esto es que la tardanza les da más oportunidades para bregar por una mayor presencia en el gabinete. Sobre todo, considerando que para muchos sobre todo en la UDI y en Renovación Nacional las colectividades quedaron subrepresentadas en el nombramiento de ministros, frente a la proliferación de independientes y técnicos.
Más en concreto, las diversas tiendas, e incluso los centros de estudio relacionados con la derecha y centroderecha, llevan semanas presionando, en público y en privado, para que esto se revierta con los subsecretarios y los cargos regionales. En principio, creen que han tenido éxito. Dicen haber sido más consultados y que en la nómina de subsecretarios habrá más nombres provenientes de los partidos. Sin embargo, de acuerdo con fuentes de la oficina del Presidente electo (OPE) esto es reZEÁBEPILEF IAU lativo. Explican, de hecho, que si bien habrá militantes donde sean necesarios, esto no implica que las designaciones puedan ser por “cuoteo”. Más bien esto se quiere evitar.
“COMPLEMENTO POLÍTICO” Una de las personas que probablemente sea subsecretario, define así lo que busca José Antonio Kast de estos cargos: “La idea es que seamos un complemento político al ministro”. Según fuentes consultadas por “El Mercurio”, el plan trazado por el equipo del Presidente electo busca reforzar, a través de los subsecretarios, las características que les puedan faltar a los ministros. Es decir, si el jefe de cartera tiene poco conocimiento o experiencia en el sector público, se le buscará alguien que sí la tenga o que preferiblemente haya trabajado ahí. Asimismo, si el ministro tiene pocos nexos políticos, quienes lo acompañen deberán caracterizarse por tenerlos. Si bien es probable que esta dinámica incluya a más políticos, desde la OPE aclaran que “ser militante” no es un requisito que estén buscando per se. Una muestra clara de esto es, por ejemplo, el caso de Gustavo Rosende, quien asumiría como subsecretario del Trabajo.
Si bien él es militante UDI, la razón por la que sería el elegido no es esa, sino su experiencia como asesor en el Congreso desde el área legislativa de la Fundación Jaime Guzmán y su rol durante 4 años como jefe de gabinete de la Subsecretaría del Trabajo en el segundo mandato de Piñera. Es un nombre que buscaría mitigar la falta de experiencia en el sector público del titular Tomás Rau. Otro caso similar es el de quien sería subsecretario de Educación Superior, Fernando Peña. Si bien él es militante republicano, se le busca principalmente por su experiencia práctica. Esto, pues actualmente es profesor del Centro de Formación Técnica estatal del ADNUGESAL OIRUCREMLE Biobío, se ha especializado en la gestión de proyectos educativos en el ámbito privado y fue seremi del área. Así podría complementarse con el perfil de la ministra María Paz Arzola, que ha desarrollado sus últimos años de carrera en Libertad y Desarrollo. Casi todos los equipos seguirían esta misma dinámica.
En la Segpres, Constanza Castillo (RN) tendría nexos con los políticos más jóvenes del nuevo Congreso, que no tendría el ministro García Ruminot; en Justicia, los probables nombramientos de Luis Silva (Republicano) y Carlos Maldonado (Demócratas) buscan agregar cercanía política con la derecha y la centroizquierda; en Relaciones Exteriores, el favorito Raúl Sanhueza (RN) lo es porque, como diplomático de carrera, conoce bien la Cancillería y porque cuenta con nexos con los partidos que el ministro Pérez Mackenna todavía no tiene. Algo similar ocurre en Deportes, donde Andrés Otero, que ya fue subsecretario del área en la segunda administración de Sebastián Piñera, reforzará la cartera dirigida por la exatleta Natalia Duco. Un área que preocupa especialmente, tanto al Presidente electo como a los partidos, es Seguridad, donde muchos se han preguntado quiénes completarían el equipo encabezado por la exfiscal Trinidad Steinert. Acá, según distintas fuentes y siguiendo la línea de los complementos, el subsecretario sería un nombre proveniente de la política.
El que más suena es el diputado y actual presidente de Amarillos, Andrés Jouannet, quien antes fue intendente en La Araucanía y en el Congreso se ha destacado precisamente en los temas de seguridad y crimen organizado. Él sería acompañado, en Prevención del Delito, por la exfiscal Ana Victoria Quintana, quien es especialista en delitos sexuales y violencia de género. Mientras, en otros ministerios persisten algunas dudas, sobre todo desde los partidos políticos. Es el caso de carteras como Educación, donde al menos dos de las subsecretaANEVARAROTCÉH S. SSEROLFROTCÉH ZEÁBEPILEF rías serían encabezadas por personas con amplios conocimientos técnicos Daniel Rodríguez (Educación) y María Cristina Tupper (Educación Parvularia), pero con pocas redes, por ejemplo, en el Congreso. Es algo que preocupa considerando que el Mineduc es considerado una secretaría de alta complejidad política. Muchos han planteado la misma duda en el caso de Salud. Asimismo, son varios los que consideran que el nuevo biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, va a necesitar subsecretarios especialmente fuertes para administrar la cantidad de trabajo de la cartera. Mientras, en Energía también se buscaría un complemento más técnico para Ximena Rincón. Para esto, el favorito sería el exejecutivo de Transelec Hugo Briones. EL PEDIDO DE LOS PARTIDOS “Los equipos que funcionan tienen personas que combinan talentos. En este caso, debe haber rigor técnico, experiencia de gobierno y habilidades políticas.
Los subsecretarios ayudan a complementar las habilidades de los ministros y equipos ministeriales, así que probablemente el presidente opte por algunos subsecretarios de perfil más político”, asevera el presidente de la UDI, el diputado Guillermo Ramírez. Es un llamado que en Renovación Nacional comparten. “Si mañana algún ministro tiene una situación imprevista que le genera una crisis y esta tiene repercusión política, ese ministro va a esperar apoyo en los partidos. Pero si no se cultiva una relación fluida va a ser muy difícil de conseguir.
Por eso, hay que complementar la innovación en los nombramientos con gente que tenga la experiencia propia de la vida política”, dice el diputado de RN Diego Schalper, quien agrega que “el Presidente ha entendido que la motivación de los partidos es que nos interesa apoyarlo”. Sin embargo, es una presión que parece no haber hecho mella en el Presidente electo. Más aún, diversas fuentes confirman a “El Mercurio” que los equilibrios entre partidos están lejos de ser la prioridad de Kast en su búsqueda de colaboradores. Fuentes relacionadas con el líder republicano cuentan que en el gobierno esperan tener una relación “cercana” con los partidos, a través de reuniones, consultas y negociaciones permanentes. Lo contrario a lo ocurrido durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, en el que, según dicen, se les aisló. Sin embargo, a la vez, reconocen que a la hora de las designaciones, la militancia en los partidos es un tema secundario. “No los despreciamos y no los vamos a ignorar. Pero no estamos haciendo cuoteo”, explican. Es un debate que también afecta a los centros de estudios, que tradicionalmente han sido los “semilleros” de los gabinetes. “Se necesita un equipo que no improvise, que entienda cómo funcionan el Estado y los partidos políticos, y posea energía para sostener reformas complejas en un Estado que suele resistirse al cambio. Este diseño enviaría la señal de un gobierno capaz de gobernar, implementar y ordenar un Estado que hoy carece de capacidad, coordinación y disciplina”, asevera Jorge Jaraquemada, director ejecutivo de la Fundación Jaime Guzmán.
Es algo en lo que concuerda Luis Pardo, del Instituto Libertad, para quien “la apuesta del presidente en el gabinete, en torno a expertos, independientes, es una apuesta muy válida e interesante, pero creo que en la designación de los subsecretarios y los cargos regionales radica la oportunidad de darle a ese gabinete un soporte político más profundo”. En tanto, para Cristián Stewart, de Idea País, “el gabinete de ministros de José Antonio Kast está compuesto, en general, por personas más caracterizadas por trayectorias privadas vinculadas a las materias de los ministerios. Los centros de estudios y los partidos debieran tener presencia en tanto doten de lo que carece el ministro.
Dados la transversalidad y el sano pragmatismo que ha mostrado Kast en la configuración de su gabinete, sería conveniente que en las subsecretarías formen parte tantos mundos como sea posible, de manera que participen todas las sensibilidades del 62% del Rechazo de 2022”. Con todo, es probable que haya efectivamente más nombres de los partidos en la lista.
Aunque la mayor parte de estos no serían de alto perfil, ni con pasado en cargos de elección popular. ¿CÓMO SE HACEN LOS NOMBRAMIENTOS? De acuerdo con fuentes de la OPE, el equipo de Kast, encabezado por el asesor Alejandro Irarrázabal, ha estado pidiendo nombres a los partidos y centros de estudios. Ese mismo grupo es el encargado de acotar las listas y luego volver a consultar a quienes propusieron a los candidatos, para pedir más detalles. Tras esto comenzó un proceso de entrevistas, en las que también participan los ministros designados. Estos no tomarían la decisión final, pero sí opinan. El objetivo de esto es no conformar un equipo de personas que se lleven mal entre ellas o que tengan distintos objetivos o formas muy disímiles de trabajar. “El subsecretario, el jefe de servicio tienen que estar de la mano con el ministro; tienen que ser un solo equipo”, dice una fuente cercana a Kast. Así, quien toma la última decisión y quien les comunicará esta a los designados es el mismo Kast, cuyo nivel de involucramiento ha sorprendido incluso a sus más cercanos. “Uno le presenta un nombre de regiones y él lo conoce perfectamente. Es el resultado de llevar tres elecciones recorriendo el país”, dice un dirigente de Chile Vamos. Con todo, hay algunos casos en que el Presidente electo habría priorizado las preferencias de algunos ministros. Como en la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, donde el nombre de Paula Estévez, gerenta general de AmCham Chile, habría sido sugerido por Francisco Pérez Mackenna, quien la conoce desde hace años.
Algo similar a lo que ocurrió, dicen, en la Subsecretaría de la Segegob, donde el favorito para asumir, José Francisco Lagos, abogado y director de Res Publica, es compañero de la ministra Mara Sedini en su programa en radio Agricultura. Sin embargo, como se ha dicho, la última palabra la tiene el Presidente electo. n “Los equipos que funcionan tienen personas que combinan talentos. En este caso, debe haber rigor técnico, experiencia de gobierno y habilidades políticas”, dice Guillermo Ramírez, presidente de la UDI. “Si mañana algún ministro tiene una situación imprevista que le genera una crisis y esta tiene repercusión política, ese ministro va a esperar apoyo en los partidos. Pero si no se cultiva una relación fluida, va a ser muy difícil de conseguir”, Diego Schalper, diputado RN. Autor: MATÍAS BAKIT y NADIA CABELLO. Aunque las diversas colectividades y los centros de estudios están pujando por tener más participación en la segunda línea de los ministerios, para el Presidente electo y sus asesores la militancia no es prioridad. Sí lo es que las nuevas autoridades tengan habilidades “complementarias” a las de los ministros. Tanto políticas como técnicas. SE NOMBRARÍAN ESTA SEMANA: “Los equipos que funcionan tienen personas que combinan talentos. En este caso, debe haber rigor técnico, experiencia de gobierno y habilidades políticas”, dice Guillermo Ramírez, presidente de la UDI. “Si mañana algún ministro tiene una situación imprevista que le genera una crisis y esta tiene repercusión política, ese ministro va a esperar apoyo en los partidos. Pero si no se cultiva una relación fluida, va a ser muy difícil de conseguir”, Diego Schalper, diputado RN. Luis Silva, iría a Justicia. Elisa Cabezón, llegaría a la subsecretaría de Previsión Social. Carlos Maldonado, llegaría a la subsecretaría de DD.HH. Ana Victoria Quintana, Prevención del Delito. Andrés Jouannet, Seguridad. María Cristina Tupper, llegaría a Educación Parvularia. José Francisco Lagos, Segegob. Julio Montt, llegaría a Redes Asistenciales. Constanza Castillo, llegaría a la Segpres Sebastián Figueroa, sería subsecretario de la Subdere. Daniel Rodríguez, sería subsecretario de Educación. Juan Pablo Rodríguez, Hacienda. Gustavo Rosende, sería subsecretario de Trabajo. Alejandra Pizarro, iría a Salud. Raúl Sanhueza, en Relaciones Exteriores. José Pablo Gómez, llegaría a la Dipres. Paula Estévez, estaría en Subrei. Máximo Pavez, llegaría a Interior. Andrés Otero, llegaría a Deportes. Fernando Peña, sería subsecretario de Educación Superior.