Autor: RICARDO SALMAN ABURDENE PRESIDENTE DE CORÑUBLE
Columnas de Opinión: Ñuble: la excepción que incomoda al centro-sur
Columnas de Opinión: Ñuble: la excepción que incomoda al centro-sur E n el tercer trimestre de 2025, el Banco Central vuelve a recordarnos una verdad que en regiones se siente antes que en Santiago: Chile no se mueve en bloque. Mientras 11 de 16 regiones crecieron su actividad y 15 aumentaron el consumo, el promedio nacional fue moderado: 1,6% de crecimiento y 2,9% en consumo de hogares. En ese mapa desigual, Ñuble entrega una señal que no debiera pasar inadvertida: 1,8% de expansión del PIB regional y 3,1% de alza en consumo. Dicho sin rodeos: Ñuble se ubica levemente por sobre el promedio del país en ambas variables, y eso importa. El dato duro importa, pero más importante es lo que sugiere. El informe indica que el crecimiento regional se explica por servicios -en particular, servicios personales-y por manufactura, empujada por celulosa y alimentos. Son dos motores distintos y complementarios: por una parte, actividades que sostienen empleo local y funcionamiento cotidiano; por otra, producción que ancla capacidades industriales y agroalimentarias donde Ñuble tiene ventajas. Cuando una región joven logra combinar ambos mundos, gana resiliencia y reduce su vulnerabilidad a shocks sectoriales. El consumo también entrega pistas. Crece con aportes de sus componentes y destaca el mayor gasto en alimentos, bebidas, vestuario y calzado, junto con un mayor consumo de servicios impulsado por servicios personales y transporte. En simple: la economía "se nota" en la vida diaria, porque esos rubros están ligados a movilidad, acceso y actividad cotidiana. Para una región que ha cargado por años con pobreza, desempleo e informalidad, esta señal merece atención: muestra tracción interna y un dinamismo que debe ser protegido y profundizado. La prueba más elocuente está en la comparación territorial. La macrozona Centro Sur-O'Higgins, Maule, Ñuble y Biobio-fue, como bloque, la de mayor incidencia negativa en el PIB nacional. Sin embargo, dentro de ese mismo entorno, Ñuble se desmarca como excepción positiva. Y si miramos a Biobio, región madre de la cual Ñuble nació, el contraste es contundente: Biobio cae 4,2% y Ñuble crece 1,8%. Se abre una brecha de 6 puntos. No se trata de celebrar la caída ajena, sino de entender el mensaje: con un perfil económico bien conducido, una región puede avanzar incluso cuando su entorno inmediato retrocede. Ahora bien, tampoco corresponde vender humo. El primer semestre mostró cifras mayores (3,4% y 3,9% en el primer y segundo trimestre, revisadas) y el tercer trimestre se modera. Pero incluso moderada, la economía regional sigue en positivo, y eso -en un escenario macrozonal exigentees un activo. No estamos ante un boom; estamos ante una oportunidad. Y las oportunidades, en regiones, se pierden rápido cuando faltan condiciones habilitantes: energía suficiente, infraestructura logística, capital humano pertinente y coordinación público-privada para empujar inversión. Por eso, como CorÑuble, la conclusión es inevitable: esta excepción debe convertirse en tendencia. Si Ñuble empuja crecimiento con servicios dinámicos y manufactura, el desafio ahora es consolidar esa combinación con productividad. No basta con crecer; hay que crecer mejor: con empleo formal, inversión pública y privada coordinada, encadenamientos que agreguen valor a la base agroalimentaria y una agenda territorial que reduzca brechas. El Banco Central entrega la fotografía del trimestre; a nosotros nos corresponde convertir buenos datos en desarrollo sostenido, medible y compartido. Ese es el desafio. Como CorNuble, la conclusión es inevitable: esta excepción debe convertirse en tendencia. Si Ñuble empuja crecimiento con servicios dinámicos y manufactura, el desafío ahora es consolidar esa combinación con productividad. No basta con crecer; hay que crecer mejor: con empleo formal, inversión pública y privada coordinada, encadenamientos que agreguen valor a la base agroalimentaria y una agenda territorial que reduzca brechas. Autor: RICARDO SALMAN ABURDENE PRESIDENTE DE CORÑUBLE. Como CorNuble, la conclusión es inevitable: esta excepción debe convertirse en tendencia. Si Ñuble empuja crecimiento con servicios dinámicos y manufactura, el desafío ahora es consolidar esa combinación con productividad. No basta con crecer; hay que crecer mejor: con empleo formal, inversión pública y privada coordinada, encadenamientos que agreguen valor a la base agroalimentaria y una agenda territorial que reduzca brechas.