Cuando las listas devuelven el sentido a la escritura en la infancia
Cuando las listas devuelven el sentido a la escritura en la infancia Escribir una lista para la feria o el supermercado, una lista para la compra de los útiles escolares, de los invitados a una fiesta de cumpleaños o una de las películas o panoramas que planeamos realizar durante la semana, son actividades que forman parte de la vida cotidiana de muchas familias. Precisamente por ello las listas se convierten en un excelente punto de entrada a la escritura. No se requieren grandes materiales ni conocimientos especializados: solo necesitamos papel, lápiz y la disposición a compartir un momento con nuestros hijos. Desde una perspectiva del desarrollo infantil, al escribir listas los niños pueden comprender que la escritura cumple una función comunicativa concreta. No se escribe "porque sí" ni para cumplir una tarea escolar; sino para recordar, organizar, planificar y comunicar. Además, el género discursivo de las listas implica menores exigencias, ya que no requiere seguir una secuencia cronológica de hechos. Asimismo, independiente de si nuestros pequeños dictan a un adulto o intentan escribir por sí mismos, al hacer listas se convierten en protagonistas de una situación real de uso de la lengua escrita. Es importante destacar que, en estas primeras aproximaciones a la escritura, no se busca que la letra sea redondita ni que no se salgan de la línea. Tampoco el énfasis está puesto en la ortografía. Es esperable que nuestros hijos tracen garabatos, pseudo-letras, combinaciones de números y letras o escrituras inventadas. Independientemente del medio que utilicen, la relevancia está en el esfuerzo mental que realizan para centrarse en el significado de lo que quieren expresar, base fundamental del proceso de escritura.
Por lo mismo, no resulta aconsejable corregir la forma o el tamaño de la letra, sino más bien, validar los intentos de escritura de nuestros pequeños, preguntándoles qué dice o qué escribieron y mostrando un interés genuino por su producción. De este modo, se refuerza la idea de que escribir es una forma válida de comunicar y no solo un ejercicio técnico. Además, debemos tener presente que lo importante no es el soporte, sino la experiencia de escribir y trasmitir mensajes. Escribir debe ser una actividad placentera, que puede realizarse en la cocina, en la terraza o en un parque, en un cuaderno o en una servilleta. Otro aspecto relevante es el modelaje.
Cuando los adultos escribimos listas frente a los niños y verbalizamos lo que hacemos, mostramos cómo la escritura nos ayuda a pensar y organizar el mundo En un contexto donde muchas veces se adelantan exigencias formales, vale la pena recordar que la iniciación a la escritura no comienza con la copia ni con la repetición mecánica de letras. Por eso, la invitación es que nuestros niños escriban con un propósito práctico. ¿ Hagamos una lista?. Opinión Pamela Cataldo Académica Escuela de Educación Parvularia Universidad de Las Américas