Autor: Evelyn Vicencio Académica Facultad de Derecho U. Andrés Bello, sede Viña del Mar
COLUMNAS DE OPINIÓN: Delincuencia y Niñez
COLUMNAS DE OPINIÓN: Delincuencia y Niñez El El fenómeno de los menores infractores de la ley penal no solo genera una alarma social amplificada dentro de la crisis de seguridad que azota al país, sino que también nos enfrenta a uno de los dilemas más complejos complejos de cualquier sistema de justicia: ¿ cómo abordar abordar la criminalidad cuando quien delinque es un niño? Lo anterior obliga a una reflexión reflexión profunda, seria y sin populismo. Ante la comisión de delitos delitos debe actuar la actividad punitiva del Estado. Sin embargo, cuando el infractor infractor es un menor de edad, el desafío es más profundo. profundo. No basta con castigar; hay que poner énfasis en la prevención.
Factores como la deserción escolar, el consumo de drogas, el acceso a armas y la exposición exposición temprana a la violencia violencia familiar o comunitaria, comunitaria, la influencia de modas (como algunas corrientes de la llamada música urbana) urbana) que exacerban el uso de la violencia como signo de estatus social son algunos algunos de los elementos que alimentan este fenómeno. Muchos de estos niños y adolescentes no solo han infringido la ley, sino que también han sido víctimas de vulneraciones sistemáticas sistemáticas de sus derechos. Esto los sitúa en una dolorosa dolorosa dualidad: ser víctima y victimario a la vez. Ignorar esa complejidad sería perpetuar perpetuar un círculo de exclusión. exclusión.
Frente a este escenario, surge inevitablemente una pregunta que incomoda pero que debe ser debatida: debatida: ¿ es necesario bajar la edad de responsabilidad penal adolescente? Algunos Algunos sectores lo plantean como respuesta inmediata inmediata al aumento de delitos graves cometidos por menores. menores.
No obstante, esta medida, sin un abordaje estructural y preventivo paralelo, corre el riesgo de tratar los síntomas sin atacar atacar las causas de fondo por lo que se transformaría en un simple maquillaje destinado destinado al fracaso. El desafio, entonces, no es solo jurídico, también es político y social. Se requiere requiere una política pública decidida, decidida, que combine sanción con oportunidades, prevención prevención con intervención y, sobre todo, que sitúe la protección de la niñez como una prioridad real, no solo declarativa. Delincuencia y Niñez ta. ” *i Evelyn Wcencio Académica Facultad de Derecho U. Andrés Bello, sede Viña del Mar.