Autor: Guillermo Ávila Nleves La Estrella de Valparaíso
Fiesta de Cuasimodo: la colorida tradición porteña que perdura y sana con fe
Fiesta de Cuasimodo: la colorida tradición porteña que perdura y sana con fe orría el domingo 5 de abril de 1987.
En una homilía sobre la C religiosidad popular y devoción mariana ante miles de fieles, el Papa Juan Pablo II, durante su histórica visita a nuestro país, en el Hipódromo Peñuelas de La Serena, calificaba a esta fiesta religiosa criolla así: "Un verdadero tesoro del pueblo de Dios". 12 de abril de 2026. Siguiente domingo al de Pascua de Resurrección.
Son las 10 AM y en las puertas de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, tras una oración inicial, la vibra contagia: se trata de la Fiesta de Cuasimodo, una de las tradiciones católicas más emblemáticas del país, y que en Valparaíso se apresta para otra celebración anual en Rodelillo. 250 cuasimodistas enfundados en blanco portan banderas del Vaticano y Chile sobre sus caballos al galope de una colorida procesión que escolta al sacerdote Rafael Mora Pezoa quien lleva el Santísimo Sacramento (o Comunión) a los enfermos y ancianos hasta sus hogares.
La carroza se abre paso ante la multitud a la par de una música religiosa que emerge desde una camioneta y que parece competir con voces que exclaman: "¡ Viva Cristo Rey! “, en un trayecto que abarca 14 kilómetros en total (de ida y vuelta). PATRIMONIO VIVO Pero, ¿cómo nace esta tradición? En 1215 la Iglesia Católica fijó que todos los fieles debían comulgar al menos una vez durante el tiempo pascual, hecho que más adelante se estableció en el comienzo del Concilio de Trento (1545-1563) como requisito insalvable. "Esta fiesta es fundamental porque manifiesta la misericordia, cuyo punto es llevar consuelo a enfermos que no pueden comulgar", en zonas alejadas o rurales, dice el presbítero Mora, quien, pese a estar afligido por la salud de su padre de 95 años de edad, derrocha vitalidad.
Agrega: "El trabajo previo de organización es agotador y abrumador, pero el desarrollo de la actividad es gratificante: la gente muestra fe y sale a recibir comunión y bendiciones". Hoy, el andar cautiva: cuatro caballos en fila marcan con sus jinetes acompañantes el camino al principio de la procesión de Cuasimodo, mientras agitan una campana y símbolos patrios que ayudan a reavivar la fe y la vida: "El colorido, la bandera patria y las campanas son cruciales". A eso, se incorporan elementos folclóricos y religiosos, "como el traje de huaso, la espuela y el estandarte". LT-76-89 Recalca que esto es posible gracias a la colaboración con el Club de Huasos de Rodelillo y el Colegio Leonardo Murialdo de Valparaíso, “una relación que se mantiene desde al menos 25 años", subraya Mora.
Sergio Muñoz es presidente del Club de Huasos de Rodelillo. "El recorrido para visitar a los enfermos, que esta vez fueron 32, está determinado por los registrados en la parroquia Nuestra Señora del Pilar, gestionados por el cura párroco Rafael Mora y la señora Lucy" asegura, mientras acota: "Aquí se preparan durante el año, cuidan sus caballos -vienen de Rodelillo, Placilla, Forestal y Casablancay los tienen preparados: es muy llamativo porque el huaso no va con la indumentaria típica, va con el pañuelo blanco en la cabeza y una esclavina (o capa) de distintos colores", en señal de respeto a Cristo. LA HISTORIA ESTRELLA Para Muñoz, se trata de una ocasión especial como parte de Semana Santa. Durante la Patria Nueva en Chile, los bandidos asaltaban a los sacerdotes en su trayecto. "Nosotros vamos acompañando al cura párroco", para escoltar la hostia sagrada.
Y explica esta costumbre: "Surgió en la colonia: los cálices (copa sagrada) de materiales preciosos (oro y plata) eran robados, por lo que la comunidad empezó a acompañar al cura a caballo". El padre Rafael Mora complementa: "La tradición se realizaba originalmente en el campo y los elementos llamativos servían para disuadir ataques de quienes creían que los revestimientos eran oro". Comenta que el recorrido incluyó la visita a enfermos en el sector parroquial inmediato, la "Bajada del Pollo", y toda la zona de Rodelillo, bajo y alto para concluir de vuelta a las 13:30 PM. "Participaron alrededor de 320 personas, incluyendo unos 250 caballos y jinetes, además de camionetas y bicicletas". Al finalizar, "el Club de Huaso de Rodelillo realizó una premiación en el polideportivo, destacando al jinete más joven que fue una niña de 3 años". Resalta que la Parroquia Nuestra Señora del Pilar -a cargo de los Padres Josefinos de Murialdo desde 1951en cerro Larraín, "es de las más activas y con el recorrido más extenso y acompañado", aunque reconoce que otras parroquias también realizan actividades, pero a menor escala en la zona. El sacerdote Rafael Mora reflexiona con fe: "La gente todavía cree, le gusta y sale al encuentro en Valparaíso. Llevar la comunión y hacer bendiciones en casas, a personas en silla de ruedas, a abuelitos enfermos, eso es amor. Estar con Dios". 1842 Data la primera documentación de esta fiesta católica en El Mercurio de Valparaíso por Domingo Sarmiento. Autor: Guillermo Ávila Nleves La Estrella de Valparaíso. Conozca esta costumbre única en el mundo de la iglesia Católica en nuestro país, y que en Rodelillo reúne a la comunidad y familias.
Una procesión en la que un club de huasos a caballo y el sacerdote que visita a ancianos y enfermos para la Eucaristía, expresa toda una devoción de arraigo popular. 1842 Data la primera documentación de esta fiesta católica en El Mercurio de Valparaíso por Domingo Sarmiento. ESTA PROCESIÓN DEL SIGLO XIX EN ZONAS RURALES DEL CENTRO DE CHILE, REFUERZA LAZOS DE ESPIRITUALIDAD COMO EN VALPARAÍSO. PARTICIPARON CERCA DE 320 PERSONASY UNOS 250 CABALLOS Y JINETES.