Autor: Concejala de Punta Arenas
Columnas de Opinión: Punta Arenas y Puerto Williams: una vocación antártica que debemos cuidar
Columnas de Opinión: Punta Arenas y Puerto Williams: una vocación antártica que debemos cuidar Alicia Stipicic H ablar de la Antártica desde Magallanes no es una abstracción ni un ejercicio retórico. Para quienes vivimos en el extremo sur de Chile, la Antártica forma parte de nuestra identidad, de nuestra historia y de nuestro presente.
Punta Arenas ha sido, por décadas, una puerta de entrada natural al continente blanco, no solo por su ubicación geográfica, sino por la capacidad logística, científica e institucional que ha sabido construir a lo largo del tiempo. Cuando afirmamos que Punta Arenas cumple un rol estratégico como ciudad puerta de entrada a la Antártica, lo hacemos con fundamento. Nuestra ciudad concentra infraestructura portuaria y aeroportuaria, servicios especializados, instituciones científicas y capital humano que permiten sostener operaciones antárticas de alto estándar. Ese rol no es casual ni improvisado: es el resultado de una visión de largo plazo y de una vocación histórica de servicio al país y a la comunidad internacional. Pero Chile no es una sola puerta. Nuestra fortaleza radica precisamente en contar con un sistema logístico integrado, donde Punta Arenas y Puerto Williams se complementan y potencian mutuamente.
Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo, se ha consolidado en los últimos años como una base logística fundamental para las operaciones antárticas, demostrando que el desarrollo territorial y la proyección internacional pueden avanzar de la mano. El hecho de que Puerto Williams haya recibido durante el último año decenas de recaladas de cruceros antárticos de nivel internacional no es una casualidad.
Es una muestra concreta de confianza en la estabilidad de Chile, en su institucionalidad, en su capacidad de ofrecer servicios seguros y eficientes, y en su respeto irrestricto al derecho internacional y al Sistema del Tratado Antártico. Como país, tenemos una responsabilidad mayor. La Antártica no es solo un espacio de interés geopolítico o económico; es un territorio dedicado a la ciencia, a la cooperación internacional y a la paz. En ese contexto, Chile tiene el deber de actuar con seriedad, coherencia y visión estratégica, fortaleciendo sus ciudades puerta de entrada y asegurando que el desarrollo antártico se realice de manera sostenible y respetuosa. Desde el ámbito local, como concejala de Punta Arenas, creo firmemente que este rol debe ser defendido y profundizado. No solo mediante discursos, sino a través de políticas públicas, inversiones estratégicas y una coordinación efectiva entre el nivel local, regional y nacional. La Antártica no se defiende desde el centralismo, sino desde los territorios que la viven y la sostienen día a día. Punta Arenas y Puerto Williams representan una misma vocación: servir como plataformas de encuentro entre Chile y el mundo, proyectando estabilidad, confianza y compromiso con la Antártica. Cuidar ese rol no es solo una oportunidad; es una responsabilidad histórica que debemos asumir con convicción y visión de futuro. Autor: Concejala de Punta Arenas.