Autor: DAVID PAILLáN CONEY, PROFESOR DE TEOLOgíA BíBLICA
Columnas de Opinión: Chile y el desafío de destrabar su desarrollo
Columnas de Opinión: Chile y el desafío de destrabar su desarrollo En Chile llevamos años hablando de desarrollo, pero avanzando a un ritmo que no siempre se condice con nuestras oportunidades. Mientras el mundo acelera la transición energética y la innovación tecnológica, en nuestro país muchos proyectos estratégicos parecen quedar atrapados en un laberinto de trámites, decisiones postergadas y falta de impulso. El astrónomo José Maza lo expresó con claridad al referirse al hidrógeno verde: Chile podría tener en sus manos una oportunidad histórica, pero: “Hace 10 años que Chile habla del hidrógeno verde.
Hay proyectos para hacer combustible verde en Magallanes que llevan 10 años y no les dan la autorización del impacto ambiental”, planteó. (Fuente: biobiochile. cl) Si uno de los combustibles del futuro no logra avanzar con decisión, la pregunta es inevitable: ¿ Qué está fallando? No se trata solo de grandes proyectos energéticos. A nivel local, también vemos ejemplos que reflejan una preocupante lentitud. El antiguo hospital de Punta Arenas permaneció abandonado durante más de diez años antes de iniciar su demolición. Más que un caso aislado, parece ser parte de un patrón, que se repite en diferentes regiones. Como ciudadano, sin ser experto en economía, resulta difícil no cuestionarse esta realidad. Basta recorrer la Ruta 9 hacia Puerto Natales para advertir el enorme potencial eólico de la zona. El viento, constante e intenso, parece recordarnos a diario una oportunidad que aún no se concreta en la magnitud que podría esperarse.
En este escenario aparece un concepto cada vez más presente en el debate público: la llamada “permisología”. Más allá del término, lo que subyace es una sensación compartida: los procesos, aun siendo necesarios, muchas veces terminan transformándose en barreras que frenan el desarrollo en lugar de ordenarlo. Por supuesto, no se trata de eliminar regulaciones. Un país serio requiere normas ambientales, sociales y técnicas. Pero también necesita eficiencia, coordinación y sentido de urgencia. Cuando los proyectos se estancan por años, el costo no es solo económico: es social, es laboral y es también una pérdida de confianza. Mientras tanto, otras preocupaciones ocupan la agenda: el desempleo, la incertidumbre económica y situaciones de inseguridad que afectan incluso a nuestras comunidades educativas. Todo esto contribuye a una percepción de estancamiento que contrasta con el Chile dinámico que, hace no tanto, era visto como uno de los líderes de América Latina. Quizás ha llegado el momento de hacer una pregunta simple pero profunda: si algo no está funcionando, ¿por qué no revisarlo? Destrabar no significa improvisar, sino mejorar. Significa identificar cuellos de botella y corregirlos con responsabilidad. En esa misma línea, también es válido abrir el debate sobre medidas que impulsen la economía desde su base.
Por ejemplo, ¿por qué no explorar un sistema de IVA diferenciado para emprendedores, pymes y pequeños comerciantes? No como una solución mágica, sino como parte de una discusión más amplia sobre cómo fomentar la actividad económica y el empleo. Chile tiene las condiciones, el talento y los recursos para avanzar. Pero para hacerlo, necesita algo fundamental: decisión. Decisión para simplificar lo que hoy es excesivamente complejo, para acelerar lo que innecesariamente se demora y para volver a creer en su capacidad de crecimiento. La burocracia. Ciudadanos conscientes; “Porque al final, el desarrollo no solo se planifica. También se destraba”. Autor: DAVID PAILLáN CONEY, PROFESOR DE TEOLOgíA BíBLICA.