Autor: JORGE NÚNEZ
Los tres proyectos que pueden renovar la cara del Gran Santiago
Los tres proyectos que pueden renovar la cara del Gran Santiago oncebido como el eje de la renovación urbana del Gran SanC tiago, el Programa Buen Vecino es un plan de mejora continua de los contratos firmados con las empresas concesionarias de las autopistas que cruzan la capital, cuyo objetivo es reparar, al menos en parte, las llamadas "heridas urbanas". Son grandes obras viales que se construyeron a partir de los años 60 y que, al ser pensadas para el automóvil, olvidaron al peatón, dividiendo barrios y segregando la metrópoli. Con este plan, las concesionarias contribuirán al rediseño y construcción de los nuevos espacios, al incorporar una mirada multidimensional en su operación que aporte a la equidad territorial. Eso se traduce en mejor calidad de vida para los vecinos.
Así lo cree el ganador del premio Pritzker 2016, el arquitecto Alejandro Aravena, quien en su calidad de presidente del Comité de Expertos, presentó la guía "Recomendaciones de diseño", junto a Pablo Allard, decano de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo; María Eliana Arntz, geógrafa y directora de Proyectos de Casa de la Paz; Joan MacDonald, arquitecta y Premio Nacional de Urbanismo de Chile 2022; Ricardo Hurtubia, académico de las facultades de Ingeniería y Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos de la UC y Magdalena Vicuña, decana de esta última.
Además, participó Alejandra Celedón, decana de la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Diego Portales, quien explica el objetivo del proyecto. "Este manual de recomendaciones de diseño busca mejorar la infraestructura urbana existente en torno a las autopistas. Hacerla más verde, cómoda y segura, pero sobre todo, que genere continuidad entre comunas. Eso es clave para pensar la ciudad como una sola unidad", comenta Aravena.
Soluciones comunes El presidente del comité cuenta cómo fue la selección de los espacios FOTOS: DAVID VELASQUEZ LUN INTERMODAL a renovar. "Partimos por identificar tres tipos de infraestructuras comunes en la ciudad, tres casos que nos permitieran elaborar algunas soluciones arquitectónicas e ingenieriles que pudiéramos replicar en otros lugares", cuenta Aravena, académico de Arquitectura UC y profesor visitante en la estadounidense Universidad de Harvard. "La primera obra y la más emblemática es la Norte-Sur, una herida que dividió la ciudad y que representa mucho más que un proyecto de infraestructura vial.
Implica la creación de nuevo espacio público, con áreas verdes y equipamiento deportivo", señala. "Tomamos todos los proyectos anteriores y los datos técnicos de la Dirección de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas y nos juntamos con las concesionarias para ver desde un punto de vista técnico, legal y presupuestario cuáles son las condiciones para abordar el problema", relata.
Junto a él, Pablo Allard y el resto del equipo, concluyeron que no solo era posible techar la autopista, sino que identificaron sus ventajas. "El anhelo de generar un parque urbano sobre la trinchera de la Autopista Central puede al mismo tiempo mejorar la vialidad existente, de modo que no se produzcan tacos en las salidas y entradas de la vía", explica Allard, doctor en Estudios de Diseño por la Universidad de Harvard. A eso se suma que la cobertura vegetal reduce el efecto "isla de calor" causado por las grandes zonas pavimentadas y el reflejo de los edificios.
Con tantos pasos sobre nivel en la capital, Allard no quiso dejar fuera de esta selección al viaducto El Salto, en el sector de Huechuraba. "Bajo él se genera una situación de abandono en una frontera municiLUN pal y la idea es reactivar ese espacio con equipamiento, iluminación y más seguridad", describe. Magdalena Vicuña, en tanto, contó por qué le gusta la idea de llevar la deslucida intermodal de La Cisterna a un nuevo nivel. "Es un lugar fundamental en el Área Metropolitana. Aunque es clave para la movilidad de las personas, también ha generado muchas externalidades negativas para los vecinos. Es un nodo sumamente activo, pero también lo es para la delincuencia", se lamenta.
Ahí es donde entra el urbanismo, añade: "El espacio público y el buen diseño urbano son buenas estrategias para combatir la delincuencia, para atraer a las personas a las calles y para mejorar la calidad de vida de quienes viven y trabajan en el entorno". Autor: JORGE NÚEZ. Encabezados por Alejandro Aravena, una selección de arquitectos y urbanistas planteó soluciones replicables en varios puntos de la ciudad. Comité de Expertos creó una guía sobre cómo las autopistas pueden reparar la ciudad El Viaducto El Salto es un lugar olvidado en una frontera comunal que requiere intervención para mejorar su seguridad. La mayor ventaja de techar la trinchera de la Autopista Central es que generará un nuevo espacio público. La estación Intermodal La Cisterna debe pensar mejores espacios para el peatón.