Autor: Francisco Contreras cronica@diarioatacama.cl
Fragilidad e improvisación: las críticas desde Atacama al primer ajuste de Kast
Fragilidad e improvisación: las críticas desde Atacama al primer ajuste de Kast Erial del gobierno del I primer ajuste ministePresidente José Antonio Kast llegó antes de que se cumplieran siquiera los primeros meses de administración y terminó instalando un debate que va más allá de los nombres removidos o ratificados. Los principales cuestionamientos han surgido desde actores políticos y presidentes regionales de partidos de Atacama.
La salida de la ministra de Seguridad Trinidad Steinert y de la Secretaría General de Gobierno María Sedini, junto con la reestructuración de funciones en áreas estratégicas, encendió cuestionamientos sobre la arquitectura institucional diseñada por La Moneda y la conducción política del Ejecutivo. El cambio de gabinete no solo sorprendió por su rapidez. Distintos sectores lo califican como el ajuste más veloz desde el retorno a la democracia, sino también porque golpeó directamente una de las principales banderas de campaña del actual mandatario: la seguridad. La señal política es compleja. Durante la campaña presidencial, Kast cuestionó reiteradamente al gobierno anterior (Gabriel Boric) por improvisación, falta de experiencia y ausencia de conducción. OFICIALISMO Desde el Partido Social Cristiano explican que defienden el movimiento del Mandatario y rechazan que exista improvisación.
El presidente regional, Miguel Navarrete, sostuvo que el ajuste "evidencia un compromiso sólido con las necesidades de la ciudadanía" y aseguró que los cambios buscan "fortalecer aún más el trabajo en materias de seguridad y mejorar cómo se comunican las cosas". A juicio del dirigente, el rediseño del gabinete responde a que "los cambios buscan fortalecer el diseño institucional y adaptarlo mejor a las necesidades actuales del país.
No creo que esto refleje improvisación; refleja capacidad de adaptación y decisión para fortalecer áreas prioritarias como la seguridad". El argumento oficialista apunta a que los cambios no alteran el trabajo técnico de fondo. "Los equipos técnicos permanecen desarrollando su trabajo" y que el objetivo es "una coordinación más clara y una ejecución más rápida", enfatizó Navarrete. Uno de los principales focos de controversia ha sido la fórmula impulsada por el gobierno para fusionar carteras o entregar dobles funciones ministeriales.
El académico y experto en comunicación política de la Universidad de los Andes, Guillermo Bustamante, considera que el problema no es únicamente técnico, sino también político. "Creo que el problema más grande de tener biministerios es que denota que no hay más personas que puedan asumir funciones clave al interior del Gobierno", puntualizó. Agregó que "es muy diferente una campaña política y un trabajo en una repartición pública a dirigir un ministerio.
Para eso hace falta seniority, algo que no tenían las exministras". El académico además apunta a un elemento que, según él, debilitó tempranamente a las autoridades salientes: la falta de respaldo político interno. "Las exministras no contaban con redes políticas importantes dentro de los partidos de gobierno y eso se sintió en críticas provenientes incluso desde el oficialismo", sostuvo.
La diputada del Partido de la Gente, Paula Olmos, afirmó que el gobierno "actuó nuevamente con improvisación" al fusionar ministerios sensibles "sin una estructura clara, equipos consolidados y objetivos bien definidos". La parlamentaria cuestionó especialmente la llegada del extitular del MOP Martín Arrau a Seguridad. "Son dos carteras muy distintas. Además, habrá que ver cómo funciona el desempeño del ministro del Interior como jefe de gabinete y vocero. No olvidemos que cuando se debilita la institucionalidad, quienes terminan pagando las consecuencias siempre son las familias", indicó. La seguridad fue probablemente el principal eje electoral del actual gobierno. La promesa de recuperar el control territorial, combatir el crimen organizado y endurecer la política migratoria fue central en la campaña presidencial.
Bustamante cree que el ajuste podría transformarse en una oportunidad para el Ejecutivo, siempre que exista una estrategia clara. "El cambio de ministro puede mejorar los indicadores y la percepción de la ciudadanía respecto del trabajo que se está realizando. Es relevante que se presente un plan concretoa la ciudadanía y con plazos muy acotados", expresó.
ACELERAR DECISIONES El presidente regional del partido Social Cristiano, sostiene que el objetivo precisamente apunta a acelerar la toma de decisiones. "Este ajuste ministerial permitirá agilizar más la gestión del gobierno y mejorar la coordinación entre instituciones para acelerar la toma de decisiones en seguridad y el combate contra el crimen organizado". Incluso la diputada Paula Olmos advirtió que "las salidas de autoridades generan incertidumbre, sobre todo hoy en un tema sensible como la seguridad", y emplazó al Congreso a exigir "conducción política, metas claras y resultados concretos del llamado Plan 90". El presidente regional del Partido Socialista en Atacama, Francisco Madero, fue uno de los más severos al evaluar el ajuste. "Cuando un gobierno promete firmeza, certezas y capacidad de gestión, debe responder con resultados y responsabilidad política, no con señales de debilitamiento institucional", concluyó. El dirigente socialista sostuvo que las salidas ministeriales reflejan "fragilidad política y falta de conducción", particularmente en un contexto donde regiones como Atacama enfrentan crimen organizado y narcotráfico.
Madero además criticó duramente el origen de algunos nombramientos, señalando que, a su juicio, varias designaciones respondieron más a cercanías ideológicas o vínculos de amistad que a capacidades técnicas, y que rápidamente quedó en evidencia la falta de experiencia de algunas autoridades para asumir cargos de alta complejidad.
Pero las críticas también llegaron desde la senadora del Partido Socialista, Daniella Cicardini. "Era obvio que una ministra de seguridad sin un plan de seguridad era tremendamente inconsecuente, una ministra vocera de gobierno que no podía comunicar no solo porque no tenía las condiciones, sino que tampoco había contenido para informar a la ciudadanía. Se requiere de un gobierno más prolijo, pero también de un gobierno que cambie de rumbo", subrayó.
En palalelo aclaró que "acá ha quedado claro que en estos 68 días ha sido un gobierno de improvisación, lleno de contradicciones, de mucho ruido y sin fondo. "Lamentablemente no ha tenido ningún avance para resolver los problemas reales a la ciudadanía y que solo ha generado tropiezos tras tropiezos", cerró la parlamentaria.
Desde la DC, el presidente regional Roberto Alvarado también apuntó a una mezcla de mal diseño institucional y falta de capacidad política. "El cambio de gabinete es claramente un problema de diseño y de capacidad de los ministros que escogió el Presidente Kast para dirigir lo que ellos llamaban un gobierno de excelencia”, señaló.
TRASFONDO Asimismo Alvarado aseguró que en regiones como Atacama ya comienzan a percibirse efectos concretos en educación y salud. "Nos dicen que no hay hojas para imprimir, que se cortaron arriendos de impresoras y suministros básicos. Después vendrán despidos invisibles hasta completar los recortes. En regiones como Atacama dependemos casi totalmente del sistema público", denunció.
Cabe destacar además que el diputado de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, confirmó que recurrirá al Tribunal Constitucional (TC) por la propuesta que establece una invariabilidad tributaria por 25 años, y que fue aprobada por la Sala de la Cámara en el marco del proyecto de "Reconstrucción Nacional", iniciativa que fue despachada este miércoles al Senado. 03 Autor: Francisco Contreras cronica@diarioatacama.cl. POLÍTICA. Oficialismo, oposición y un experto analizaron las repercusiones del rápido cambio de gabinete del gobierno. KAST JUNTO A LA CUESTIONADA STEINERT EN EL CAMBIO DE GABINETE.