EDITORIAL: CHILE DAY Y EL RETORNO DE LA INVERSION
EDITORIAL: CHILE DAY Y EL RETORNO DE LA INVERSION diferencia del último Chile Day encabezado por la administración anterior, donde el sector privado pedía al gobierno "dejarlo jugar" para atraer inversión extranjera, la actual versión que se desarrolla entre Nueva York y Toronto ha estado marcada por el protagonismo del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien ha buscado reposicionar a Chile como un socio confiable para el desarrollo de proyectos de largo plazo.
Mientras a fines de la semana pasada parte de la oposición amenazaba con presentar un gobierno busca remover al país del estancamiento, Quiroz optó -en Nueva York, primero, y en Toronto, desde ayer por exponer las cifras que explican la urgencia de ese esfuerzo y que se reflejan en un PIB tendencial que no supera el 2%, un desempleo sobre 8% por más de tres años, tasas de inversión debilitadas y estrechez fiscal. Y junto a ello detalló las medidas que el Ejecutivo ha propuesto para revertirlas. Su presentación no evitó el diagnóstico, sino que lo puso al centro, en una señal política y económica poco habitual en los últimos años, que reconoce la pérdida de dinamismo y busca corregir el rumbo.
Ese fue también el sentido de su intervención en Toronto, donde llamó a los inversionistas a volver al país: "Please, come back", les dijo, en una frase que resume el tono de una presentación que apuntó a reconstruir confianza, admitiendo que durante un período se tomaron decisiones que hicieron menos atractivo invertir en Chile, pero afirmando que hoy existe una disposición distinta.
La señal es relevante, en un contexto internacional competitivo, donde los capitales comparan reglas, ternacional competitivo, donde los capitales comparan reglas, EDITORIAL CHILE DAY Y EL RETORNO DE LA INVERSION El interés de tsunami de indicaciones al proyecto con que el inversionistas externos contrasta con los intentos por ralentizar la discusión del plan de reconstrucción. tiempos de aprobación, tributación y estabilidad institucional. La recepción, según quienes han participado en las reuniones, ha sido positiva.
El interés se ha concentrado en infraestructura, minería y energía, sectores intensivos en capital, empleo y encadenamientos productivos, donde el proyecto de reconstrucción conversa directamente con las preocupaciones de los inversionistas respecto de reducción de plazos, mayor certeza regulatoria, invariabilidad tributaria y un intento por ordenar procesos que han encarecido o retrasado decisiones. Las cifras expuestas por Hacienda han apuntado en esa dirección.
El ingreso de US$ 28.500 millones en proyectos al sistema de evaluación ambiental durante el primer trimestre y el destrabe de US$ 3.300 millones en el Comité de Ministros reflejan que existen proyectos y capital disponibles, pero también que su materialización depende de decisiones administrativas, regulatorias y políticas. De allí que la palabra "socio", repetida en las presentaciones y conversaciones, sea significativa. Para atraer inversión, el Estado no necesita sustituir al mundo privado, sino generar condiciones para que los proyectos puedan evaluarse, aprobarse y ejecutarse con reglas claras. Por eso, la discusión legislativa interna no debiera perder de vista el contexto en que se produce.
Es legítimo buscar perfeccionamientos, revisar costos fiscales, discutir compensaciones o ajustar medidas del proyecto de reconstrucción, pero otra cosa es ralentizar su tramitación sin contrapropuestas sustan= tivas, en un momento en que existe un diagnóstico transversal sobre la necesidad de recuperar el crecimiento. Las ventanas de oportunidad no son permanentes. El interés por Chile existe, pero convertirlo en inversión efectiva depende de la capacidad del país para dar señales consistentes..