Editorial: Una amenaza que exige acción urgente
Editorial: Una amenaza que exige acción urgente La posible desaparición de las playas en la Región de Coquimbo ya no es una advertencia lejana, sino una realidad visible. La erosión costera, intensificada por el cambio climático, está reduciendo franjas de arena, debilitando la infraestructura y alterando ecosistemas que sostienen tanto la biodiversidad como la economía local. Sectores que hace algunos años ofrecían amplios espacios hoy evidencian retrocesos preocupantes, con marejadas más frecuentes y un aumento sostenido del nivel del mar. Los riesgos son múltiples. En primer lugar, la pérdida de playas afecta directamente al turismo, uno de los motores económicos de la zona. Menos espacio y mayor inestabilidad reducen el atractivo del litoral y golpean a emprendedores, comercio y servicios asociados. En segundo término, la infraestructura costera -viviendas, avenidas, servicios básicosqueda expuesta a daños cada vez más recurrentes, con costos crecientes para municipios y el Estado. A ello se suma la degradación de hábitats naturales, como humedales y zonas de nidificación, fundamentales para el equilibrio ambiental. Sin embargo, este escenario no es inevitable si se actúa con decisión. La planificación territorial debe incorporar criterios de adaptación, evitando nuevas construcciones en zonas de alto riesgo y promoviendo soluciones basadas en la naturaleza, como la recuperación de dunas y humedales que funcionan como barreras naturales. Asimismo, es clave fortalecer la regulación y fiscalización de intervenciones en el borde costero, muchas veces responsables de acelerar la erosión. La educación y la conciencia ciudadana también cumplen un rol central. Cuidar el entorno, respetar los ecosistemas y exigir políticas públicas responsables son acciones que, aunque parezcan menores, contribuyen a un cambio mayor. Proteger las playas no es solo una tarea ambiental, sino una necesidad social y económica urgente.
El tiempo para actuar es ahora, antes de que el retroceso del borde costero se convierta en una pérdida irreversible.. Proteger las playas no es solo una tarea ambiental, sino una necesidad social y económica urgente.