Autor: M. FERNANDA OTERO A.
Cartas: Trincheras
Cartas: Trincheras Señor Director: Son lamentables las actitudes del sector más a la derecha del oficialismo en los últimos días, y de la mayoría de la oposición en las últimas semanas.
La bancada del Partido Nacional Libertario (PNL) anunció una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau tras la denuncia del ministro Jorge Quiroz por un desfase de más de US$ 10.000 millones en las proyecciones de la deuda pública. A ello se unió de manera casi inmediata el Partido Republicano. ¿La justificación? La obligación de fiscalizar y de responder a su electorado fueron sus respuestas. Fiscalizar no significa acusar constitucionalmente y menos a una autoridad que ya no está en ejercicio. El Frente Amplio y el PC usaron de manera irresponsable, una y otra vez, esa herramienta para obstaculizar al gobierno del expresidente Sebastián Piñera. Y ahora el PNL y el Partido Republicano pretenden hacer algo similar con un agravante: olvidan que son oficialistas. Su obligación no es responder a su electorado más duro, sino que ayudar a su propio gobierno a realizar un buen gobierno a favor de todos los chilenos. Su tarea es generar el ambiente propicio para la aprobación de una buena ley de Reconstrucción. El bloque opositor, en tanto, no solo votó en contra de legislar en la Cámara Baja, sino que presentó cerca de 1.500 indicaciones para evitar su tramitación. Y ahora en el Senado, su decisión es votar unánimemente en contra de la idea de legislar, buscando como principal objetivo su unidad. En democracia, uno de sus principales roles es participar activamente para lograr mejores leyes y, hoy, está abdicando de ello en aras de una unidad vacía. Por el bien del país esperemos que, hacia adelante, parte del oficialismo y la mayoría de la oposición se decidan a abandonar sus trincheras. Y en lugar de buscar competir en su interior por “granjearse a su electorado duro”, se decidan a pensar en el bien de todos los chilenos. Autor: M. FERNANDA OTERO A..