Autor: NICOLÁS GARCÍA DE VAL
Las infraestructuras estratégicas de Irán, en el centro de la guerra con Israel y EE.UU.
Las infraestructuras estratégicas de Irán, en el centro de la guerra con Israel y EE.UU. E l ataque israelí contra una instalación petroquímica del complejo energético de South Pars, en la costa del Golfo Pérsico, volvió a poner el foco en la vulnerabilidad de la infraestructura estratégica de Irán.
El bombardeo afectó instalaciones vinculadas al mayor yacimiento de gas natural del mundo, considerado un pilar de la economía iraní y de su sistema energético, y reabrió preguntas sobre cuáles son los nodos más sensibles de su sistema productivo.
A d e m á s d e l c o m p l e j o d e South Pars que ya fue golpeado a mediados de marzo, Israel habría atacado una segunda planta petroquímica situada en Marvdasht, en el sur de Irán, que recibió “daños menores”, según las autoridades locales.
La ofensiva se produjo a cerca de 24 horas del ultimátum planteado por el Presidente estadounidense, Donald Trump, quien fijó como plazo las 20:00 horas del martes hora del este de EE.UU., la misma en Chile para que Irán acepte un acuerdo que incluya el abandono de su programa nuclear y la reapertura del estrecho de Ormuz. El corazón económico del país La estructura energética iraní está altamente concentrada en un conjunto relativamente reducido de complejos industriales situados principalmente en la costa del Golfo Pérsico. Entre ellos destaca el campo gasífero de South Pars, considerado el mayor campo de gas natural del mundo y constituye la principal fuente de abastecimiento energético del país. El complejo representa alrededor del 70% de la producción de gas de Irán, combustible que se utiliza tanto para generar electricidad como para abastecer a la industria y el consumo doméstico.
Además de South Pars, la red energética iraní incluye otros nodos estratégicos: la isla de Jark, el principal terminal petrolero del país y punto de salida de cerca del 90% de sus exportaciones de crudo; grandes complejos petroquímicos y refinerías en ciudades industriales como Mahshahr; y terminales portuarios y plantas de procesamiento de hidrocarburos a lo largo del mismo litoral. La infraestructura crítica no se limita al sector petrolero. El sistema energético iraní también depende de una red de centrales EFE eléctricas, gasoductos y plantas desalinizadoras que abastecen a los centros industriales del sur del país. Durante las primeras semanas del conflicto se registraron ataques y acusaciones cruzadas sobre instalaciones de agua y energía, lo que refleja la importancia de estos sistemas para el funcionamiento cotidiano del país. “Como todos los países exportadores, Irán depende en gran medida del funcionamiento normal de sus centros de producción y terminales de exportación. Irán también depende de rutas de transporte hacia los mercados que no sufran interrupciones”, aseguró Clayton Seigle, experto en energía y geopolítica del Center for Strategic and International Studies.
Para Kristin Ronzi, analista para Medio Oriente de la consultora RANE, los ingresos derivados de la exportación de hidrocarburos son una fuente esencial de financiamiento para el gobierno iraní, lo que convierte a estas instalaciones en objetivos particularmente sensibles en un conflicto prolongado. La experta plantea que estas infraestructuras tienen un valor estratégico que trasciende el ámbito económico.
Según explica, la red energética “es clave no solo para la estabilidad económica de Irán, sino también para la provisión de servicios públicos y la estabilidad doméstica”. Instalaciones nucleares y otros puntos vulnerables Además del sector energético, otra dimensión clave de la infraestructura estratégica iraní es su programa nuclear. Instalaciones como Natanz, Fordow o la central nuclear de Bushehr son consideradas activos críticos tanto desde el punto de vista tecnológico como estratégico. Estos complejos han sido durante años el centro de las tensiones entre Irán y las potencias occidentales, y su posible destrucción o sabotaje podría tener implicancias tanto militares como políticas.
Aunque en los últimos días se registraron impactos en las inmediaciones de la planta de Bushehr, varios de los complejos nucleares más sensibles se encuenESSERPECNAR tran en el interior del país o en instalaciones fortificadas, lo que complica su destrucción mediante bombardeos convencionales. Para los especialistas, esta distribución geográfica forma parte de una estrategia deliberada de protección de activos clave. “La infraestructura estratégica iraní ha sido desarrollada durante décadas bajo la expectativa de conflictos o sanciones. Eso ha llevado a que muchas instalaciones críticas tengan redundancias o estén protegidas de distintas formas”, explica Ronzi. Infraestructura crítica y presión militar La creciente presión militar sobre la infraestructura iraní se ha intensificado en paralelo a las advertencias de Washington.
Trump afirmó ayer que el plazo para alcanzar un acuerdo con Irán “es definitivo” y que, si no se alcanza un entendimiento antes del martes por la noche, Estados Unidos lanzará ataques contra instalaciones clave del país. Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que Irán podría ser “eliminado en una noche”, insinuando la posibilidad de una campaña aérea a gran escala contra infraestructuras energéticas y estratégicas.
Trump también ha mencionado explícitamente la posibilidad de atacar centrales eléctricas, puentes y otras instalaciones críticas si Teherán no accede a las demandas de Washington, entre ellas renunciar a las armas nucleares y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz. Irán respondió al conflicto cerrando ese paso, por el que transita cerca de un quinto del suministro mundial de petróleo y gas natural, lo que ha convertido al estrecho en su principal carta de negociación.
Teherán rechazó el ultimátum de Trump calificándolo de “impotente y nervioso”. Al mismo tiempo, legisladores iraníes han comenzado a impulsar la salida del país del Tratado de No Proliferación Nuclear, argumentando que el acuerdo no ha reportado beneficio alguno a Irán, una señal de endurecimiento político interno que complica cualquier posibilidad de una salida diplomática. n “Enojo” por las bombas Trump aseguró ayer que los iraníes se “enojan” si no caen bombas sobre la República Islámica porque su máxima aspiración es “ser libres” y advirtió que no han tomado las calles porque saben que podrían ser encarcelados y ejecutados. “El pueblo iraní, cuando no oye caer bombas, se enoja. Quieren oír bombas porque quieren ser libres”, dijo a la prensa durante las celebraciones de Pascua en los jardines de la Casa Blanca.
Agregó que EE.UU. envió “armas, muchas armas que se suponía que debían llegar al pueblo para que pudieran defenderse de esos matones” en referencia al gobierno de Teherán, pero volvió a indicar que quienes debían entregarlas grupos rebeldes kurdos, según aseguró el fin de semana no lo hicieron. Autor: NICOLÁS GARCÍA DE VAL. El país tiene varias sedes clave, como el complejo energético de South Pars que fue atacado ayer.
A un día de que se cumpla el ultimátum de Trump: n “Enojo” por las bombas Trump aseguró ayer que los iraníes se “enojan” si no caen bombas sobre la República Islámica porque su máxima aspiración es “ser libres” y advirtió que no han tomado las calles porque saben que podrían ser encarcelados y ejecutados. “El pueblo iraní, cuando no oye caer bombas, se enoja. Quieren oír bombas porque quieren ser libres”, dijo a la prensa durante las celebraciones de Pascua en los jardines de la Casa Blanca.
Agregó que EE.UU. envió “armas, muchas armas que se suponía que debían llegar al pueblo para que pudieran defenderse de esos matones” en referencia al gobierno de Teherán, pero volvió a indicar que quienes debían entregarlas —grupos rebeldes kurdos, según aseguró el fin de semana— no lo hicieron. F IRÁN AMENAZÓ con responder a una escalada de los ataques estadounidenses. En la foto, una mujer pasa junto a maquetas de misiles iraníes en Teherán. TRUMP le dio hasta hoy a Irán para llegar a un acuerdo.