Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.
Arranca el diálogo Irán-EE.UU.: entre la asfixia económica y el control del estrecho de Ormuz
Arranca el diálogo Irán-EE.UU. : entre la asfixia económica y el control del estrecho de Ormuz En medio de un cese el fuego que parece poder caerse en cualquier minuto y con la posibilidad latente de que las negociaciones fracasen antes de empezar, la delegación iraní llegó a Pakistán para sostener un encuentro con Estados Unid o s e i n t e n t a r a l c a n z a r u n acuerdo de paz definitivo para la guerra en Medio Oriente. Sin embargo, el inicio de las tratativas formales permanece condicionado.
Tanto agencias iraníes como el propio Mohammad Bagher Qalibaf presidente del Parlamento iraní y jefe de la delegación han supeditado el avance de las negociaciones a la implementación de un alto el fuego en Líbano y al levantamiento del bloqueo sobre los activos iraníes en los mercados globales. Economía en estado crítico Según recuerda France Presse, en 2022 la ONU estimó que los activos iraníes congelados en el extranjero ascendían a entre 100 y 120 mil millones de dólares. Ali Alfoneh, miembro sénior del Arab Gulf States Institute, confirma en conversación con “El Mercurio” la urgencia de Teherán por obtener alivio de las sanciones.
“El régimen necesita sobrevivir al cese el fuego y el alivio de las sanciones estadounidenses para vender petróleo en los mercados internacionales, en vez del mercado negro por debajo del valor de mercado”, afirma el analista. Ronda de negociaciones en Islamabad Tan solo dos buques petroleros cruzaron el estrecho de Ormuz ayer según The New York Times, la menor cifra desde el inicio de la tregua. Esta urgencia por divisas legales se fundamenta en una crisis económica interna que ya era grave antes de las hostilidades. Esa crisis provocó en enero una de las mayores manifestaciones contra el régimen, reprimida por el gobierno con un saldo de miles de muertos, y se ha agravado desde el inicio de la guerra. Según información de The Associated Press, la inflación del país superaba el 40% en ese período, con un alza del 72% en el precio de los alimentos y del 50% en los medicamentos. Para Eric Lob, profesor de la Florida International University y experto en Irán, el régimen islámico llega a la mesa de negociaciones “enfrentando todavía los mismos grandes desafíos económicos y ambientales que tenían antes.
No olvidemos que ya tenían una crisis ambiental seria antes de que empezara la guerra: escasez de agua y cortes de energía con los que aún están lidiando”. Las cartas de Teherán La precariedad interna no significa que Teherán carezca de herramientas de presión, y la ESSERPECNARF mayor de ellas es el control de una de las arterias más vitales del comercio mundial: el estrecho de Ormuz. Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Irán se convirtió en el administrador de facto de esta vía marítima estratégica, por donde transita el 20% del petróleo mundial. Tras su cierre casi total por parte de Teherán, el precio del barril de crudo ha subido hasta superar los 120 dólares por unidad. El Presidente de EE.UU., Donald Trump, restó import a n c i a a e s a p o s i c i ó n a y e r.
“Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen cartas, más allá de una extorsión de corto plazo al mundo mediante el uso de vías navegables internacionales” Los analistas consultados por este diario hacen otra lectura.
La miembro distinguida del Stimson Center, Barbara Slavin, por ejemplo, explica que Irán tiene un “poder de negociación tremendo” y aún cuenta con un arsenal que no ha sido neutralizado: “Todavía tiene misiles y drones de sobra, además de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido”. El factor Hezbolá Junto con la presión energética y nuclear, las partes negociadoras en Islamabad enfrentan un choque importante por la exclusión de Líbano y, por extensión, de Hezbolá del acuerdo de tregua. Originalmente, Pakistán principal mediador del acuerdo y anfitrión de la negociación anunció que la tregua se aplicaría “en todos lados, incluido Líbano”, versión que fue desmentida horas después por Israel y Estados Unidos. Ante esto, Irán condicionó su participación en los diálogos al fin de los ataques contra territorio libanés. Para Lob, la negativa de Irán a negociar la situación de Líbano responde a sus pilares estratégicos. “La estrategia de defensa iraní se sustenta en cuatro pilares: misiles, drones, capacidades cibernéticas y el uso de proxies”, plantea. El académico estima que, para Teherán, estos elementos son parte de su disuasión y no están sujetos a negociación. Esta interdependencia militar se traduce ahora en un obstáculo para el diálogo diplomático. Slavin sostiene que es el factor con mayor potencial de interrumpir las conversaciones. “Hezbolá se arriesgó literalmente por Irán en esta guerra y Teherán se ve obligado a respaldarlos”, concluye la experta. La delegación de Teherán arribó a la capital paquistaní exigiendo una tregua en Líbano y el levantamiento de sanciones en su contra. n J.D. Vance a la cabeza A diferencia de la última ronda de negociaciones entre EE.UU. e Irán, esta vez el vicepresidente J.D. Vance liderará la delegación de Washington en un encuentro clave para definir el futuro de la guerra en Medio Oriente. “Vamos a intentar mantener una negociación positiva”, declaró Vance a los periodistas antes del despegue del avión que lo llevaría a Islamabad. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano. Si van a intentar jugárnosla, entonces verán que el equipo negociador no es tan receptivo”, advirtió. Autor: JOSÉ MIGUEL MARTÍNEZ F.. TRÁNSITO MÍNIMO La delegación de Teherán arribó a la capital paquistaní exigiendo una tregua en Líbano y el levantamiento de sanciones en su contra. n J.D. Vance a la cabeza A diferencia de la última ronda de negociaciones entre EE.UU. e Irán, esta vez el vicepresidente J.D. Vance liderará la delegación de Washington en un encuentro clave para definir el futuro de la guerra en Medio Oriente. “Vamos a intentar mantener una negociación positiva”, declaró Vance a los periodistas antes del despegue del avión que lo llevaría a Islamabad. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano. Si van a intentar jugárnosla, entonces verán que el equipo negociador no es tan receptivo”, advirtió. ISLAMABAD será la sede para la ronda de negociaciones entre Washington y Teherán.