Editorial: Salud en alerta
Editorial: Salud en alerta os recortes presupuestarios que afectarían a algunos ministerios L clave podrían generar una serie de consecuencias. No obstante, en el caso de la cartera de Salud, estas podrían ser particularmente dramáticas. Es claro que las finanzas del Estado deben ajustarse, lo que debiese incluir una mejor gestión de los ministerios. Sin embargo, existen áreas más sensibles que otras. El Gobierno ya echó pie atrás en la reducción presupuestaria en un ámbito tan delicado como la seguridad, uno de los principales focos de interés del Ejecutivo. En cambio, en una cartera igualmente sensible como Salud que no figuró entre los ejes de campaña-, avanzar en esta medida podría resultar altamente complejo, especialmente para regiones extremas como Tarapacá. Los funcionarios del hospital advierten un impacto de entre 10%y 14% en las capacidades operativas del sistema. Esto cobra mayor relevancia si se considera que el Hospital de Iquique ya ha requerido, en los últimos dos años, fondos regionales para poder funcionar durante el último trimestre. Hablar de regiones extremas es, en la práctica, referirse a la escasez de médicos especialistas, a limitaciones en equipamiento y a insumos más costosos, que deben trasladarse desde la capital. En ese contexto, una disminución en la llegada de recursos podría marcar la diferencia para quienes necesitan una atención oportuna y de calidad.
Por otra parte, en zonas como Tarapacá no existen alternativas suficientes de atención de calidad, como sí ocurre en la zona central o en ciudades más grandes, donde incluso es posible acceder a una mayor oferta en el sistema privado, con prestaciones cubiertas por Fonasa. Más allá de la necesidad de mejorar la gestión de los recursos del Estado, lo primero es implementar medidas e inversiones que permitan avanzar en esa dirección. De lo contrario, si se reducen los recursos sin introducir cambios estructurales, lo más probable es que los costos terminen siendo asumidos por los pacientes. Es fundamental que, de concretarse estos ajustes, se entreguen detalles claros sobre las medidas que permitirán resguardar la calidad de la atención en salud y asegurar su efectividad, especialmente en las regiones extremas.
Hablar de regiones extremas es, en la práctica, referirse a la escasez de médicos especialistas, a limitaciones en equipamiento y a insumos más costosos".. EDITORIAL Hablar de regiones extremas es, en la práctica, referirse a la escasez de médicos especialistas, a limitaciones en equipamiento y a insumos más costosos".