Columnas de Opinión: Ciencia con pertinencia: La semilla de un futuro sustentable
Columnas de Opinión: Ciencia con pertinencia: La semilla de un futuro sustentable Por Dr.
Haroldo Salvo-Garrido, Director Científico del Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola(CGNA) Ecce e is climática y la creciente inseguridad alimentaria, la re¡ ciente presentación dela nueva genética desarrollada por el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola (CGNA) no debe ii de laboratorio. Es, en su esencia, un acto de soberanía científica :como un logro ci 0 un hito. con pertinencia.
Es la demostración de que, y tecnológico actual, y visión territorial desde las regiones, es posible proponer soluciones de impacto. ¡Gracias hoyes posible; y la protección de la biodiversidad por sobre el simple rendi"miento a corto plazo. Bajo esta premisa, el CGNA ha apostado desde sus inicios por el desarrollo de cultivos resilientes capaces deregenerarelentorno, central.
Al descifrar su genoma completo, un equipo multidisciplinario personas, sino que actúan como una herramienta de rotación estratégica que devuelve la vitalidad ala tierra y beneficia direcal amplio desarrollo científico la producciónsu 'deali utilizando al lupino como modelo ha logrado diseñar semillas que no solo nutren a las tamenteal agricultor.
Este avanceesel elrigor científico de alto impacto financiado pora ANID conla visión estratégica del Gobierno Regional de La Araucanía a través del programa Ar fruto de una “tríada virtuosa” que combina Esta colaboració! taria. demuestra quela transferencia de conocimiento funcionacomo un motor deinnovación esencial, cumpliendo el verdadero propósito dela ciencia: quela comunidad capturesuvalor ylo transfor'me. en bienestar social, económico y ambiental para elterritorio. Lo que hemos logrado es, literalmente, una nueva arquitectura de planta, con foco en dos elementos claves: Fotosíntesisy microbio'ma. Esta innovación destaca por un vigor excepcional tanto en su biomasa aérea como radicular. No estamosante una mejora “cosmética” osuperfdieucnrei-diaseñlo ;de splaneta taprlicaadatcona pe rtinenciaal territorio. Hemos diseñado una planta convainascortasy anchas, distribuidas con una precisión geométr+ m1 'caqueoptimizala interceptación lumínica. Esta e disposiciónmejoraradicalmentela capacidadfotosintética de todas las vainas, como el traslado. deaguaynutrientesa lasemillaalojadas en ellas. El diseño también impunla raiíz cproafun da ybuen: lateral, con gran: [parano'dular yalbergar microbioma. Esto esmuyrelevante paracapturaagura, nutrirl a planta, como también protdee gestreesers lamabie ntales. Esta mayor biomasa radicular aumentallasrafces proteoideas, capaces de exudarácidos orgánicos, l o quele permite manejarel pH dela rizosfera. Esintrigante entender esto, hoylo estamos desciftandocon cienciaenfisiología, metabolómica y metagenómica.
En lo áctico, llenado degranomáseficiente. esto se ¿ El resultado tangible? Un enun CGNA grano que prácticamente duplica eltamaño original, rendimientos que desafían los estándares actuales y, lo más crítico para la nutrición de proteína superior y menor proporción de cubierta seminalo j Noestema de volumen, sino de calidad, lo quees pertinente para Chile, unterritoriono delsiglo XXI, un á apto para commodities. Quizásel aspecto más revolucionario de esta nueva genética radica en su autonomía.
Hemos potenciado una resiliencia namento calidad biológi de alta calidad y tural, clave enuna era marcada por la dependencia deinsuma externos y el aumento delos costos delos fertilizantes cos, como la urgente necesidad de reducir las emisiones de gases con efecto invernadero, esta planta ofrece una solución biológica: La invitación actual trasciende lasiembra de un nuevo cultivo para proponer una transformación cultural del campochileno, impulsada porla convicción de queel desarrollo de capacidades científicas regionaleses clave paralainnovaciónterritorial ylacalidad de vida.
Ante la necesidad de alimentar a una poblacióncreciente de formasostenible, la producción de proteína dealta calidad se presentacomo unimperativo ético que armoniza la productividad con la salud del planeta; por ello, tras el esfuerzo delaciencia el desafío final recae en los agricultores, quienes deben adoptar estas tecnologías para que el conocimiento tierra y asegure un legado de suelos vivos paralas futuras generaciones. e y la inversión del Estado, florezca en la sintéti-. Opinión