Carambia anunció que será candidato a gobernador y se aleja de Vidal
Carambia anunció que será candidato a gobernador y se aleja de Vidal Vidal.
El senador nacional por Santa Cruz, José María Carambia, confirmó su decisión de competir por la Gobernación en 2027 y, al mismo tiempo, expuso una batería de cuestionamientos sobre la minería, las cajas provinciales, el vínculo con los municipios y su ruptura con el oficialismo de Claudio Vidal.
Lo hizo con definiciones tajantes, al sostener que “no me siento parte” del esquema provincial y al remarcar: “me voy a preparar para ser el próximo gobernador”. El dirigente santacruceño dejó explicitada su proyección electoral en una entrevista en la que vinculó esa decisión con un diagnóstico crítico sobre el funcionamiento político y económico de la provincia.
En ese recorrido, sostuvo que la transformación de fondo no puede concretarse desde un rol secundario y planteó que “no es cuestión de querer ser, es cuestión de querer hacer”, al fijar el tono de una intervención en la que buscó correrse definitivamente de cualquier ambigüedad. Actividad minera Uno de los primeros ejes que desarrolló estuvo centrado en la actividad minera. Allí insistió en que el esquema vigente quedó desactualizado frente al precio actual del oro y cuestionó que la provincia no haya revisado su participación en esa renta extraordinaria. En ese marco, repitió que las empresas “pagan el 3%”, al señalar que ese porcentaje se mantuvo inalterable pese a un escenario económico completamente distinto al que existía cuando los proyectos fueron concebidos. Sobre ese punto, avanzó además sobre el sistema de control y describió un mecanismo que, según su mirada, funciona con debilidades estructurales. Afirmó que las empresas declaran su propia producción y añadió que ni siquiera se cobra por el uso del agua, lo que presentó como otro indicador de un modelo excesivamente permisivo. En ese contexto, su cuestionamiento no quedó limitado a una discusión técnica, sino que apuntó directamente a la matriz política que sostiene ese funcionamiento. Al reconstruir su intento de elevar las regalías del 3 al 5%, Carambia relató que había logrado avanzar con el proyecto, pero que el contenido fue alterado en plena sesión. “Me cambiaron la norma”, afirmó, al explicar que la modificación dejó el aumento únicamente para nuevos emprendimientos y desvirtuó el sentido original de la propuesta.
Desde allí, profundizó la dimensión política del asunto y sostuvo que “en la minería se juntan todos y bloquean”, al señalar que detrás del esquema actual existen acuerdos transversales que impiden avanzar sobre los recursos que la provincia podría captar. La situación de las cajas de previsión y de servicios sociales fue otro de los tramos centrales de su exposición. En ese análisis, insistió en que el problema no es solo el déficit, sino el desorden persistente en el destino de los aportes.
“La plata no va donde tiene que ir”, repitió, al sostener que el incumplimiento comienza en la propia provincia y se extiende también a los municipios, lo que termina deformando cualquier posibilidad de medir con claridad la situación financiera real del sistema. A partir de allí, planteó que ese desfasaje termina siendo cubierto con rentas generales, lo que, según su postura, impide saber con precisión cuánto falta y por qué falta. Frente a ese cuadro, insistió en la necesidad de revisar la coparticipación con acuerdo de todos los municipios y de crear mecanismos automáticos de retención que aseguren que los aportes lleguen efectivamente a las cajas. Solo a partir de ese ordenamiento, remarcó, podría comenzarse una discusión de fondo sobre soluciones sostenibles. Estructura estatal Carambia también puso el foco en la realidad de los intendentes y en el lugar que ocupan dentro de la estructura estatal. Allí sostuvo que son la figura más importante de cada localidad, aunque inmediatamente advirtió que también son quienes cargan con todas las demandas sin contar con herramientas reales para responder. “Al intendente le exigimos todo”, señaló, al describir una dinámica en la que los gobiernos locales terminan afrontando reclamos que muchas veces dependen de decisiones provinciales o nacionales. Desde esa perspectiva, aseguró que los municipios son el eslabón más débil de la cadena de poder, a pesar de ser la cara más cercana del Estado ante la ciudadanía.
En ese contexto, defendió la idea de acompañarlos sin distinción política y mencionó gestiones impulsadas desde el Senado para asistir a distintas localidades, con la intención de subrayar que la lógica institucional debería basarse en la colaboración y no en la confrontación permanente. Relación con Vidal La relación con el gobernador Claudio Vidal apareció como uno de los puntos de mayor quiebre. Allí el senador fue terminante al afirmar: “no me siento parte”, al remarcar que no tiene injerencia en las decisiones ni representación dentro del esquema provincial.
Según sostuvo, existe una lógica por la cual no hay convocatoria en los momentos favorables, pero sí una distribución de responsabilidades cuando aparecen los problemas, una dinámica que, a su entender, se replica también en el territorio. En paralelo a las críticas, confirmó que mantiene reuniones con intendentes, sobre todo de la zona norte, con quienes analiza problemas de gestión y posibles soluciones. Sin brindar nombres, dejó en claro que esos encuentros forman parte de una construcción política en desarrollo.
En ese marco, buscó diferenciar esa articulación del formato tradicional de alianzas y aseguró que “no es un frente, es un SER”, al reforzar la idea de un modelo más descentralizado y con mayor autonomía para las localidades.
Al referirse al Senado y al tratamiento de la Ley Bases Argentina 2024, defendió la herramienta de no dar quórum como una estrategia válida para forzar cambios y cuestionó a quienes sostienen una posición pública que luego no se refleja en el recinto. “Dicen una cosa y después negocian por atrás”, afirmó, al apuntar contra las diferencias entre el discurso mediático y la política real que, según expresó, termina definiendo las decisiones de fondo. La definición electoral terminó por condensar todo ese diagnóstico. Carambia afirmó: “me voy a preparar para ser el próximo gober nador”, y ligó esa decisión con la convicción de que las t ransfor maciones estructurales solo pueden impulsarse desde el Ejecutivo.
Incluso, consciente del impacto de sus palabras, advirtió: “sé que mañana van a salir a pegarme”. En el cierre, terminó de sellar el tono de toda su intervención con una frase que funcionó como síntesis de su postura frente al presente político santacruceño. “Hasta acá llegué”, afirmó, al dejar atrás cualquier posición moderada y presentarse ya no solo como un crítico del esquema actual, sino como un dirigente que decidió disputar el poder provincial en 2027. PÁGINA WEB.
Confirmó su intención de competir por la Gobernación en 2027 y acompañó esa definición con duras críticas al esquema minero, al funcionamiento de las cajas provinciales, al vínculo con los municipios y a su relación con el gobierno de Claudio Senador nacional por Santa Cruz PÁGINA WEB