Autor: MAUREEN LENNON ZANINOVIC
Cardenal José Tolentino Mendonça: “La poesía dice la verdad, mas sin imponerla, sin proclamarla”
Cardenal José Tolentino Mendonça: “La poesía dice la verdad, mas sin imponerla, sin proclamarla” F ue una llamada “providencial” del papa Francisco lo que cambió su rumbo al interior de la Iglesia Católica. Académico de la Universidad de Lisboa, en 2018 el presbítero portugués José Tolentino Mendonça (Machico, 1965) recibió una inesperada invitación del fallecido pontífice. Yo le dije al papa: “Santo Padre, solo soy un simple sacerdote. Y él me dijo, “por eso se lo estoy proponiendo”. El caso es que me pasé una semana aquí, en el Vaticano, predicando para el papa y la curia.
Luego, unas semanas después, el papa me pidió que viniera a trabajar en la Biblioteca Vaticana, me nombró obispo y al año siguiente, cardenal”. Esta confesión es recogida por el escritor español Javier Cercas (Cáceres, 1962) en El loco de Dios en el fin del mundo.
El autor de Soldados de Salamina da cuenta en su último libro de un fascinante encuentro con el prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación (una suerte de ministro de Cultura y Educación de la Santa Sede) y uno de los intelectuales de mayor reconocimiento en Portugal, autor de numerosos libros de ensayos y poemarios, entre otros, Os Dias Contados (1990) y O Centro da Terra (2024). Cercas confiesa que la conexión entre los dos fue inmediata, habla de su italiano con resonancias portuguesas y lo describe “pequeñito, muy moreno, casi calvo”. Junto con ello, afirma, ha publicado tantos libros eruditos y “su poesía le ha valido todos los premios de su país”. El cardenal José Tolentino Mendonça acaba de concluir una intensa semana en nuestro país, con una presencia activa en tres universidades.
El lunes habló en el Salón Fresno del Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica sobre “Identidad, excelencia y misión”. El 24 y 25 de marzo inauguró el año académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), fue investido con el grado de Doctor Scientiae et Honoris Causa y, en el marco de su visita, Ediciones PUCV anunció la publicación de un texto inédito del cardenal, Un breve léxico para el futuro de la educación católica.
Finalmente, inauguró el año académico de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y, como parte de su agenda, sostuvo reuniones con distintas autoridades religiosas, del mundo cultural y civiles como el Presidente José Antonio Kast.
Juan Carlos de la Llera, rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, valoró su visita, ya que en “él reconocemos una forma particularmente valiosa de habitar la Iglesia, abierta al encuentro con la cultura, atenta a las preguntas de nuestro tiempo y capaz de integrar fe y vida, pensamiento y experiencia.
Su presencia ha sido, sin duda, un regalo, pero también nos deja una tarea: seguir profundizando nuestra vocación como Universidad Católica”. Por su parte, Nelson Vásquez Lara, rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, expresa que contamos con un invitado “de alcance mundial, una autoridad en el ámbito intelectual que orienta la educación y la cultura desde la Santa Sede”. Infiernos y purgatorios En una sala de la Nunciatura Apostólica, el cardenal José Tolentino Mendonça recibió a “Artes y Letras” cargado de libros de Raúl Zurita (1950) y Enrique Lihn (1929-1988). Se demoró unos minutos en llegar al encuentro pactado, porque muy temprano fue a visitar al propio Zurita. “Raúl es un uno de los nombres más innovadores de la poesía contemporánea, no solo chilena.
Para mí es muy importante su trabajo con el canon occidental, su interés por Dante Alighieri, su modo de revisitar la tradición y mantenerla viva con una capacidad notable de describir el drama y la búsqueda del hombre contemporáneo”, dice.
Agrega que su lectura de La Divina Comedia “me tocó profundamente, en especial su mirada de que los infiernos y los purgatorios contemporáneos están y se pueden relatar partiendo de las estructuras poéticas de un hombre medieval como Dante. Quiero decir que la sabiduría del pasado puede iluminar el presente.
Eso se puede ver en la poesía de Zurita, Dante, Hildegarda de Bingen, Gabriela Mistral y Enrique Lihn”. Adelanta que con el autor de Purgatorio habló sobre el contenido del pabellón de la Santa Sede en la próxima Bienal de Arte de Venecia, “porque Raúl Zurita es uno de los autores que estarán representados en nuestro pabellón. Estará presente con sus palabras, con su voz.
El encuentro que tuve con él en Santiago también fue una forma de agradecer su apoyo en Venecia”. Z E R É P A N E R A C A M ¿ Qué importancia tiene para usted la lectura y el ejercicio de la poesía? La poesía es muy importante, porque es propedéutica al misterio. La poesía dice la verdad, mas sin imponerla, sin proclamarla. Nos hace tocar la verdad, la verdad más profunda y sencilla que se encuentra en las experiencias constitutivas de todo ser humano. En este sentido, la poesía prepara nuestra alma para los grandes encuentros. Hay un poeta, Paul Claudel, que amaba mucho a un poeta muy diferente a él: Arthur Rimbaud. Claudel decía que la mística salvaje de Rimbaud había preparado su alma para entender el cristianismo, el catolicismo.
Creo, además, que los poetas somos disidentes de lo visible, porque sabemos que tenemos otros sentidos y competencias que nos abren puertas hacia el misterio que siempre estamos habitando. ¿Qué poetas han sido fundamentales en su vocación? Están los poetas bíblicos que leo siempre. Pienso en los poetas de los salmos, en Job y en San Juan, y el Apocalipsis; y pienso en los poetas de mi lengua portuguesa, Luís de Camoens y Fernando Pessoa.
También pienso en poetas brasileños como Joo Cabral de Melo Neto y Adélia Prado, y en los chilenos Raúl Zurita, Gabriela Mistral, Enrique Lihn y Jorge Teillier, y tantos otros que son, al final, compañeros de un viaje y me ayudan a escuchar el presente. ¿Ha leído a Nicanor Parra? Lo he leído. Nicanor es un maestro de lo que la poesía debe ser. Es interesante ver su impacto en los poetas chilenos, con una actitud cierta. Con la antipoesía despojó a la poesía de poses y artificios. No siendo una cosa natural, convirtió el lenguaje poético en algo natural y humano. En su obra se aprecia una suerte de kénosis, un vaciamiento de sí mismo, y eso entrega fulgor a su lenguaje. La poesía de Nicanor tiene un fulgor muy alto. ¿Qué aspectos son claves en su poesía? Mi poesía es mi modo de permanecer fiel a lo que veo, escucho y que me golpea. No hay día donde la vida no me golpee. Los poetas somos el blanco del misterio y la poesía nos golpea, nos ilumina, nos transforma. Mi poesía es el documento de este acontecer y es también mi búsqueda. Mi búsqueda de un sentido del más allá, de una apertura a lo transcendente que aparece en las cosas más cotidianas. Es una búsqueda inmaterial, mas acontece en la materialidad de la vida. Encuentro con Javier Cercas Portugal es un país muy rico en poesía La poesía es una de nuestras tradiciones y, en ese sentido, somos parecidos a Chile. Aunque, como decía con una ironía Alejandro Zambra, es necesario no dejarse contaminar con la mitología de la poesía. El riesgo de tornarse mitómanos y creer que la poesía es cosa fácil o mercantil está siempre presente y tenemos que mantenernos distantes de ello. A propósito de Zambra, ¿qué destacaría de Poeta Chileno? Es un muy buen retrato del Chile contemporáneo, con sus contradicciones, su inocencia y angustia. Es un documento de este tiempo. Quería preguntarle por su encuentro con Javier Cercas. ¿Qué recuerdos conserva? Fue un privilegio muy grande hablar con él. Cercas me hizo un retrato al natural. Al natural quiere decir que tomó una fotografía sin luces. Retiró las luces, los artificios, para dejar un rostro al natural. Y ser observado por un gran escritor, capaz de hacer una anatomía de tu alma, te provoca escalofríos y, al mismo tiempo, me quedó el recuerdo de un profundo encuentro humano. Él quedó impresionado tras hablar con usted.
Tenía quizás una imagen preconcebida del Vaticano, de los cardenales, y se le fue derrumbando Esto es muy bonito del libro de Javier Cercas, porque habla de una Iglesia humana, conformada por hombres y mujeres concretos que sorprenden por su cultura, su mirada, su búsqueda, y por las preguntas que habitan en ellos. Tener prejuicios o conceptos previos es siempre una limitación para el encuentro con los demás. “Al Azar, de Baltasar” (1966), del director francés Robert Bresson 1 2 E N I C E D “Ordet”, del danés Carl Theodor Dreyer.
Ganó el León de Oro en el Festival de Venecia. 1 2 E N I C E D Tres películas que recomienda para ver en Semana Santa Al preguntarle por sus recomendados para ver en Semana Santa, el cardenal José Tolentino de Mendonça destaca la cinta “Al Azar, de Baltasar” (1966), del director francés Robert Bresson (1901-1999). “Es una historia de un burro, mas al final es una visión cristológica de la historia del mundo y toda la creación.
Es uno de mis filmes preferidos”. Junto con ello, cita al realizador danés Carl Theodor Dreyer (1889-1968) y “Ordet” (1955), “porque es una película para entender la resurrección de la carne”. Finalmente, habla de “El Evangelio según San Mateo” (1964), del italiano Pier Paolo Pasolini (1922-1975), que tal vez sea la película sobre los evangelios más bonita que he visto en mi vida”. ¿Recomienda El loco de Dios en el fin del mundo? Sí. Es un libro muy importante para entender al papa Francisco. Tal vez sea el libro más importante. Creo que ningún teólogo ha escrito un libro tan certero sobre su pontificado. Javier Cercas entendió la novedad, la originalidad, mas también la fuerza y tradición de este papa Francisco.
Con ello me refiero no solo a la misericordia e ir a las periferias, también en lo que se refiere a la fe, porque la pregunta que nos hizo a todos fue si creíamos en la vida eterna. Javier Cercas, un hombre que se dice agnóstico, es también un hombre movido por una búsqueda espiritual. Al final, este libro habla de una búsqueda espiritual que es común a todos.
En el último medio siglo, el Vaticano ha propiciado encuentros con el mundo cultural, ¿qué destacaría de ellos? El servicio de la cultura es un servicio de diálogo, y es muy importante la amistad, porque a lo largo de los siglos se generó una distancia, una desconfianza de todas las partes, porque los artistas necesitan autonomía y vieron en la Iglesia una amenaza, y la Iglesia, a su vez, miraba a los artistas un poco como personas desordenadas. Encontrarse en las diferencias, en la amistad y escucharse mutuamente es algo que, después del Concilio Vaticano II, se está haciendo de manera frecuente.
Pablo VI creó la sección de arte contemporáneo en los Museos Vaticanos, el papa Juan Pablo II escribió una bella carta a los artistas, Benedicto XVI recibió a los artistas en la Capilla Sixtina y el papa Francisco continuó ese camino de encuentro. El Papa León XIV recibió al mundo del cine y fue muy bonito oír de él que un cine y un teatro, en una ciudad, son presencias de humanidad. Me dio una alegría grande, porque la revista francesa Positif, una de las publicaciones más importantes de cine en el mundo, transcribió en su número de febrero el discurso del Papa. Eso quiere decir que la Iglesia Católica está realizando un diálogo creíble con los creadores contemporáneos. A propósito de cine, la película “Los Domingos” de Alauda Ruiz de Azúa ganó la Concha de Oro en el último Festival de San Sebastián. La cinta habla de la vocación de una joven que decide ser religiosa de clausura. ¿La vio? Aún no. Tengo mucha curiosidad por verla. Participaré en un debate organizado por la conferencia episcopal española, donde estará la directora Alauda Ruiz de Azúa. Estoy muy ilusionado. Todo lo que he leído de “Los Domingos” habla de una vocación religiosa sin prejudicios. Debo decir una cosa, los monasterios fueron para las mujeres un espacio de libertad. En un momento, cuando la sociedad no permitía a las mujeres desarrollar su genio, sus capacidades, su espacio de creación y de protagonismo social, las monjas fueron las grandes creadoras. Están los casos de Teresa de Jesús y de Sor Juana Inés de la Cruz, quienes revolucionaron la literatura y la lengua. Tal vez debemos pensar la historia de la vocación religiosa a partir de las palabras libertad y amor. La poesía es una de nuestras tradiciones y, en ese sentido, somos parecidos a Chile. Aunque, como decía con una ironía Alejandro Zambra, es necesario no dejarse contaminar con la mitología de la poesía. El riesgo de tornarse mitómanos y creer que la poesía es cosa fácil o mercantil está siempre presente”. (Javier) Cercas me hizo un retrato al natural. Al natural quiere decir que tomó una fotografía sin luces”. “El Evangelio según San Mateo” (1964), de Pasolini. Autor: MAUREEN LENNON ZANINOVIC. El prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación estuvo en nuestro país invitado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Destacado intelectual y poeta portugués, también sostuvo un encuentro con Raúl Zurita, a quien define como “uno de los nombres más innovadores de la poesía contemporánea, no solo chilena.
Para mí es muy importante su trabajo con el canon occidental, su interés por Dante Alighieri, su modo de revisitar la tradición y mantenerla viva”. Es, además, lector de otros poetas chilenos. ‘‘La poesía es una de nuestras tradiciones y, en ese sentido, somos parecidos a Chile. Aunque, como decía con una ironía Alejandro Zambra, es necesario no dejarse contaminar con la mitología de la poesía. El riesgo de tornarse mitómanos y creer que la poesía es cosa fácil o mercantil está siempre presente”. ‘‘(Javier) Cercas me hizo un retrato al natural. Al natural quiere decir que tomó una fotografía sin luces”. “El Evangelio según San Mateo” (1964), de Pasolini.