Columnas de Opinión: OPINIÓN Nefasto recorte del gobierno deja sin centro comunitario a la parte alta Daniel Núñez Senador
Columnas de Opinión: OPINIÓN Nefasto recorte del gobierno deja sin centro comunitario a la parte alta Daniel Núñez Senador Talleres de repostería, cocina, juegos infantiles, aprendizaje de adultos mayores, apoyo en trámites digitales, esparcimiento y vida comunitaria Estos son solo algunos de los roles que cumple el Centro Familiar ubicado en la Parte Alta de Coquimbo, que se ha convertido en un punto de encuentro que promueve la vida saludable del sector. Sin embargo, el pasado lunes el Gobierno informó a través del Ministerio de Desarrollo Social que recortaría los programas "Familia Digital" y "Desarrollo Familiar", ambos ejecutados por la Fundación de las Familias. La llamada "motosierra" de José Antonio Kast quiere recortar beneficios sociales donde más se necesita presencia del Estado, como es la zona más vulnerable de Coquimbo. El trabajo de la fundación ha permitido mantener alejados de la droga y el alcohol a los más jóvenes y al mismo tiempo capacitar a los adultos mayores.
Todos sienten este inmueble como su "segunda casa". La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf visitó la región durante la semana, pero obvió por completo la protesta que este jueves convocó a vecinos y vecinas que rechazaban el nefasto recorte.
Emplazo a la autoridad a estudiar bien la determinación que están tomando y a reunirse con el sindicato de la fundación, que representa a 150 trabajadores a los largo del país, quienes han intentado infructuosamente exponer la situación. Lamentablemente, en su empeño por achicar el Estado y por generar las condiciones para bajar el impuesto a las grandes corporaciones, Kast está desamparando a los barrios y dando un portazo a la vida comunitaria.
Mientras grandes empresarios como Luksic, Matte o Larraín abultarán más sus infinitas billeteras, la señora Rosa o el pequeño Joaquín en la Parte Alta del Puerto, ya no tendrán donde pasar sus tardes Por otro lado, el temor de la comunidad, también radica en qué ocurrirá con la sede, que se puede transformar en un sitio en abandono, propicio para el delito y otras incivilidades que se pudieron erradicar mientras funcionó el centro. Pondré todo de mi parte para que este verdadero crimen social no se concrete y que el Centro Familiar siga teniendo una larga y virtuosa vida..