Autor: Max Colodro, filósofo y analista político
¿Oposiciones?
¿ Oposiciones? gobierna impuso una agenda de cambios refundacionales y la cenDesde el fin del largo ciclo de la troizquierda la aceptó sin objeConcertación en el poder, Chile ha ciones.
La expresidenta Bachelet, vivido una realidad inédita, algo no ocurrido nunca en todo el siglo XX: tres triunfos de la derecha en elecciones presidenciales en apenas emblema del sector autoflagelante, accedió a una nueva candidatura presidencial, pero a condición de una nueva alianza política que quince años (Piñera 2010 y 2017, incluyera al PC y acogiera la agenKast 2025). El 2010 la centroizquierda tomó la da de transformaciones exigida por los estudiantes. insólita decisión de dejar de existir. Renegó de su legado y aceptó que el PC y luego el movimiento estudiantil reescribieran la historia: en sus dos décadas en La Moneda sólo habían administrado "el modelo" y la institucionalidad de la dictadura. El 2011 la generación que hoy Hubo un acta de nacimiento: Bachelet fue presentadora del libro "El otro modelo", redactado por intelectuales de izquierda.
Esa acta de nacimiento fue también de defunción; el gobierno de la Nueva Mayoría llevará adelante reformas que buscan dejar atrás el país construido desde el retorno a la democracia: una reforma tributaria que debilitó la inversión; un cambio al sistema electoral que fragmentó la representación parlamentaria; transformaciones educacionales que no mejoraron la calidad del sistema público y, finalmente, el inicio del proceso constituyente, que concluye con una propuesta en manos del Congreso y que el segundo gobierno de Piñera decide olvidar en un cajón.
Hasta octubre de 2019, cuando la violencia política pone al país de rodillas y el proceso constituyente se impone por "la vía de los hechos". En el gobierno de Gabriel Boric termina de redactarse la propuesta constitucional del oficialismo (incluida la DC), y los chilenos finalmente pudimos entender qué eran realmente la nueva institucionalidad y "el otro modelo" ofrecidos por la centroizquierda.
La propuesta fue rechazada por el 62% de los ciudadanos y respaldada por un 38%. A ese mundo que desde 2010 venía soñando con una nueva Constitución y con "otro modelo", que apoyó con entusiasmo el estallido y sus secuelas, que votó a favor de la propuesta de la Convención y en la última elección quiso que hubiera una Presidenta comunista, a ese mundo ha pertenecido la centroizquierda por derecho propio y bien ganado. Un sector que ya no es ni la sombra de lo que fue, ahora dice que, desde marzo, ellos encarnarán una oposición distinta e independiente del PC y del FA.
Como si pudieran resucitar después de quince años trabajando por su defunción; cuando el PPD y la DC son apenas partidos del 4%, el PS de un 6% y el PR no cruzó siquiera el umbral de la legalidad. Cuando la centroizquierda no tiene ya posibilidad alguna de volver a ser mayoría sin aquellos que han hecho todos los esfuerzos por destruirla, ellos dicen haber descubierto al fin que representan algo diferente. Parece broma. Autor: Max Colodro, filósofo y analista político.