Autor: Maria José Vásquez
Minería no metálica en Tarapacá: el motor de una historia que no se detiene
Minería no metálica en Tarapacá: el motor de una historia que no se detiene No cabe duda que el pasado, presente y futuro de la región de Tarapacá está marcado, en todos los aspectos, por la historia del desarrollo de la minería no metálica. En tiempos prehispánicos y coloniales fueron las piedras y salitre, hoy se sumó la explotación del yodo, mientras que el litio, ya se posiciona como un recurso estratégico con proyección para las próximas décadas.
Una industria vertiginosa, que ha sabido de altos, bajos y reinvenciones, donde las guerras, la agricultura mundial y la tecnología, han guiado sus destinos, logrando que el nombre de Tarapacá figure, desde tiempos antiguos, en mapas de exploradores, mineros y reyes ingleses. "Nuestro territorio presenta registros de actividad minera -no metálicaincluso desde tiempos prehispánicos, principalmente en donde la incipiente actividad minería podría ser asociada al trabajo de rocas ornamentales como aquellas rocas volcánicas (obsidiana) utilizadas para la caza, rocas de sal, algunas arcillas utilizadas para los pigmentos (óxidos) de pictografías y cerámicas, así como también el yeso y la anhidrita, entre otros.
Sin embargo, el desarrollo en el conocimien to minero primitivo y las necesidades de las primeras sociedades regionales condujeron a que la actividad minera se consolidara durante la época colonial, en este punto, la minería alcanzó relevancia mundial en el siglo XIX e inicios del XX con la explotación del salitre", relata el director de la Sociedad Geológica de Chile, Diego Rojo. "Para dimensionar la relevancia de la actividad a nivel mundial fue tal, que incluso los ingleses enviaron al famoso naturalista Charles Darwin a constatar el puerto de Iquique y los recursos presentes en La Noria", acota.
Pero la irrupción del salitre sintético en 1913, golpeó duro a la pujante minería no metálica en la región, abriendo paso a una profunda crisis económica, pero también a conocimiento para explotar nuevos minerales en suelo tarapaqueño. "Si bien la actividad minera no metálica se redujo considerablemente, esta logró sobrevivir a la crisis global, aunque en órdenes de magnitud mucho menor.
Parte de la infraestructura y del conocimiento acumulado permitió dar continuidad a la explotación de otros recursos, como el yodo y otras sales industriales que nacen como actividades mineras en respuesta a las nuevas demandas productivas", explica Rojo.
HERENCIA Si bien, los sistemas productivos utilizados en la época salitrera ya no se emplean de manera directa, aún se mantienen fundamentos técnicos que sentaron las bases de cómo se desarrolla actualmente la minería no metálica los cuales, puntualiza el especialista, han sido adaptados y fuertemente tecnificados. "Un ejemplo claro de esta continuidad es la explotación a cielo abierto de depósitos salinos superficiales o someros, una lógica heredada de la extracción del caliche y que hoy se aplica en la explotación de yodo, halita y otros minerales industriales.
Asimismo, los históricos y altamente eficientes métodos Shanks y Guggenheim establecieron los principios claves para la lixiviación, disolución y concentración de sales, conceptos claves en los procesos químicos-industriales que hoy aplica la industria no metálica", revela Rojo.
MINERÍA NO METÁLICA HOY De acuerdo a registros oficiales, dados a conocer por el director de la Sociedad Geológica de Chile, en Tarapacá existen al menos 133 padrones mineros activos vinculados con la actividad minera no metálica, donde además de yodo, también se explota la sal, el sodio, diatomita y guano rojo.
Aun así, para el jefe de la carrera de Ingeniería Civil en Minas de la Universidad Arturo Prat, Aldo Quiero, es muy difícil que esta industria vuelva a ser lo que fue hace más de cien años, aunque asegura que, tomando acciones, la región podría tener un importante rol dentro de la economía nacional. "Se podría plantear acciones tales como fortalecer un cluster minero-integrado entre la minería del cobre, la no metálicas y todos los servicios involucrados; con lo cual podría ser un actor que ejerza como proveedor tecnológico, formación de capital humano y desarrollo de I+D regional. ", plantea el académico.
Y respecto a la proyección de esta minería, Quiero sostiene que "podría tener una expansión moderada en las próximas décadas, en la producción de yodo, nitratos y sal; pero depende de contar con agua de proceso, del impacto ambiental y de los precios internacionales futuros". "El yodo podría tener una tasa de crecimiento cercana al 7% anual entre el entre 2026 y 2035; los nitratos naturales y otros fertilizantes seguirán siendo demandados por la agricultura y la necesidad de mantener rendimientos en suelos exigidos; y por último, la sal proyecta un crecimiento cercano al 4% anual en volumen hasta 2034, especialmente en sal industrial y de carretera", proyecta. 1913 surje el salitre sintético lo que significó un duro golpe a la insdustria local. Autor: Maria José Vásquez. Esta "otra minería", ha permitido posicionar, durante siglos, a la Región de Tarapacá, como un agente importante en la explotación de minerales como el yodo, el salitre, la sal y el guano rojo. Una fama que se mantiene desde tiempos antiguos hasta la actualidad. 1913 surje el salitre sintético lo que significó un duro golpe a la insdustria local. LA MINERÍA NO METÁLICA HA SIDO PARTE IMPORTANTE DE LA HISTORIA DE LA REGIÓN, TANTO CON EL SALITRES COMO EN LA ACTUALIDAD CON EL YODO Y EN EL FUTURO CON EL LITIO.