CARTAS: HOLOCAUSTO: MEMORIA Y ADVERTENCIA
CARTAS: HOLOCAUSTO: MEMORIA Y ADVERTENCIA CARTAS HOLOCAUSTO: MEMORIA Y ADVERTENCIA SEÑOR DIRECTOR: El Día Internacional de Conmemoración del Holocausto no es solo para recordar a las víctimas judías del nazismo, sino una advertencia para la humanidad.
El Holocausto no fue un hecho inexplicable ni un desvío de la historia, sino el resultado de años de propaganda, deshumanización y odio sistemático, alimentado por un antisemitismo que transformó prejuicios en una maquinaria industrial de muerte. Seis millones de judíos fueron asesinados por el solo hecho de existir. Junto a ellos, fueron perseguidos y exterminados otros grupos considerados "indeseables". Así que reducir el Holocausto a un problema exclusivo de un pueblo es no comprender su significado. Fue una tragedia universal que mostró hasta donde puede llegar una sociedad cuando normaliza el odio y se renuncia a la verdad y la responsabilidad moral. Hoy, esta memoria enfrenta nuevas amenazas. Se relativiza el horror, se banaliza su significado y se produce una peligrosa inversión del genocidio, utilizando el término sin rigor histórico, ni jurídico como herramienta de deslegitimación moral y propaganda política. Esto en vez de ayudar a la memoria y justicia, vacía de sentido conceptos fundamentales y recicla viejos prejuicios. También persisten estigmas colectivos, dobles estándares y procesos de deshumanización hacia Israel y los judíos, que demuestran que el pasado no está muy lejos. Recordar el Holocausto no es un ritual vacío: es compromiso. Frente al odio que comienza con mentiras y silencios cómplices, la educación es una herramienta fundamental para la memoria, el pensamiento crítico y el reconocimiento del otro. Esta memoria interpela a los derechos humanos, a la responsabilidad colectiva y ética global.
Dalia Pollak Pata. de la Fundación Museo Judío de Chile VINCULAR, REPARAR Y PROYECTAR SEÑOR DIRECTOR: Desde el 11 de marzo, la nueva ministra de Desarrollo Social y las autoridades del Servicio de Protección asumirán una tarea crítica. En 2024, ingresaron al sistema más niños, niñas y adolescentes de los que nacieron en el país. El 47% lo hizo por situaciones de violencia grave y el 44% por negligencia parental. Detrás de estas cifras hay trayectorias marcadas por el trauma, donde la salud mental infantil y adolescente no puede seguir siendo un componente secundario. Se han registrado avances importantes: hoy existen 10 mil familias de acogida activas, un modelo de residencias más personalizado ymejores apoyos para la transición a la vida adulta. Sin embargo, estos esfuerzos resultan insuficientes si no se fortalece de manera decidida la salud mental. El desafío es garantizar entomos protectores donde los niños y jóvenes puedan establecer relaciones positivas y estables, desplegar todo su potencial. Para ello, se requiere prevenir con más fuerza la internación en residencias y también reducir su permanencia en ellas, cuando así se requiera;. - - - - -