parte de la producción de plantas que, con el tiempo, formarán parte de un nuevo arbolado urbano o un nuevo bosque", señaló. Todo este despliegue técnico e infraestructural llega directamente a la ciudadanía a través del Programa de Arborización, el cual permite la entrega gratuita de hasta 50 plant
parte de la producción de plantas que, con el tiempo, formarán parte de un nuevo arbolado urbano o un nuevo bosque", señaló.
Todo este despliegue técnico e infraestructural llega directamente a la ciudadanía a través del Programa de Arborización, el cual permite la entrega gratuita de hasta 50 plantas por usuario, mediante un proceso de inscripción que se canaliza habitualmente entre los meses de abril y octubre. Los beneficiarios asumen el compromiso formal de cuidar los árboles, mientras que los profesionales de CONAF realizan un seguimiento técnico para orientar sobre el manejo adecuado y así aumentar las probabilidades de sobrevivencia. Detrás de esta cadena existe una dedicación humana innegable, representada por trabajadoras como Silvia Monsalve Gómez, capataz del Vivero Las Lengas que cuenta con 36 años de trayectoria. Sobre su labor, Monsalve expresa que "para mí ha sido un trabajo muy importante. Gracias a este trabajo formé mi hogar y pude darle estudio a mi hijo. Pero más allá de eso, me gusta lo que hago. Me siento bien trabajando aquí.
Incluso cuando estoy en mi casa, estoy pensando en las plantas: si habrá mucho calor o si vendrán heladas". A esto, la capataz añade que "con los años una va conociendo las especies, el riego, el manejo, cómo reaccionan las plantas. Hay procesos técnicos que siempre se van perfeccionando, pero la experiencia también es observar y estar pendiente. Aquí no solo cultivamos árboles, cultivamos años de trabajo y dedicación". La proyección de este sistema asume grandes retos ambientales y operativos para asegurar una producción sostenible en el tiempo.
El director regional de CONAF Aysén, Ronald Valenzuela Campos, enfatiza el impacto territorial indicando plantas en producción con casi un 70% de especies nativas que "la producción regional no solo abastece programas institucionales, sino que contribuye a la restauración de ecosistemas degradados, la reconversión de plantaciones exóticas, la creación de bosques productivos y el establecimiento de arbolado urbano y periurbano, aportando al desarrollo socioambiental de la Región de Aysén". Para lograr estos objetivos, los equipos deben enfrentar complejidades técnicas constantes y un clima impredecible.
José Urrutia Bustos, encargado de las Secciones Bosques Urbanos y Bosques Plantados, explica que "dentro de los principales desafíos que enfrentan estas unidades productivas está, por una parte, el manejo de la gran diversidad de especies que se producen, entendiendo que cada una posee requerimientos distintos de sustratos, riego, temperatura y luminosidad.
Actualmente se producen 45 especies nativas y 30 especies exóticas". A esta exigencia logística se suma la crisis climática, sobre la cual Urrutia concluye: "El otro desafío en este ámbito es adecuar la producción a las condiciones del cambio climático, lo cual obliga a mantener una vigilancia permanente de las condiciones meteorológicas tanto en invierno como en época estival. Los eventos extremos, como lluvias torrenciales, nevadas, heladas fuera de estación o prolongados períodos secos con alta radiación, son una constante preocupación para los equipos de trabajo"..