Editorial: Condiciones propicias para la ocurrencia de incendios
Editorial: Condiciones propicias para la ocurrencia de incendios En lo que va de la presente temporada 2025-2026 se han registrado 678 incendios forestales en la Región del Biobío, que han dañado 33.078 hectáreas, cifra muy superior a las 2.914 hectáreas destruidas en la temporada 2024-2025. Pero además, durante el actual período los daños a las zonas pobladas, como Penco, Lirquén y Tomé, fueron cuantiosos, ya que significó la destrucción o afectación de miles de viviendas.
Los incendios forestales tienen también un alto impacto negativo en las actividades del sector agrícola y silvícola en general, considerando que no sólo se destruyen los bosques sino también se afecta el sector frutícola, así como también las superficies destinadas a la siembra de granos. Del mismo modo, el avance de las llamas destruye pequeños y medianos predios de familias que lo pierden todo, desde sus viviendas hasta las fuentes de trabajo y sustento.
Dicen los expertos que el fuego forestal es especialmente peligroso cuando se reúnen condiciones como altas temperaturas, fuerte viento y un ambiente seco, que hace que los pastizales sean un combustible propicio para la propagación de las llamas.
Se agrega esto la acción de personas que provocan siniestros, ya sea por descuido o por una acción deliberada y que en marzo comienzan las presiones de los agricultores por realizar quemas agrícolas para preparar los terrenos para las próximas siembras.
El director regional de Conaf, Esteban Krause, ha señalado que si bien en los últimos días han bajado las temperaturas e incluso hubo una lluvia, hay que recordar que aún estamos en verano y se deben mantener las medidas preventivas. Se estima que la situación riesgosa podría extenderse hasta abril.
De ahí que se mantiene activo el "botón rojo" en toda la provincia de Biobío, porque este fin de semana se esperan altas temperaturas y fuerte viento, tanto en la zona costera de la Región del Biobío como en el valle y precordillera.
En esta temporada veraniega ha habido menos incendios que en la anterior, pero la superficie quemada ha crecido 1.035%, porque han sido siniestros de gran magnitud, que podrían repetirse si no se toman las medidas preventivas. Por ello, las brigadas de combatientes, aviones y helicópteros estarán desplegados al menos hasta la primera semana de abril.
En cada temporada de verano, las autoridades señalan que hay una alta intencionalidad en los incendios forestales, de acuerdo con los monitoreos que se realizan desde aviones de observación y las indagaciones que efectúan los expertos de Conaf. Un alto porcentaje de esos siniestros son provocados, porque aparecen en medio del bosque, no en sectores que podrían ser una accidentabilidad o una negligencia. Según la Corporación Chilena de la Madera (Corma), el 53% de los siniestros regionales ocurridos tendrían su origen en una acción deliberada. Si bien las motivaciones de los incendios provocados permanecen bajo investigación, se manejan percepciones, principalmente asociadas al robo de madera, conflictos entre vecinos, e incluso posible piromanía. Quemar un bosque permite después a algunas personas ingresar a los predios a cortar los árboles quemados para hacer y vender leña. Y si bien es difícil probar la intencionalidad en el fuego, las penas para los autores pueden promediar veinte años de cárcel. Es difícil el panorama judicial cuando se trata de incendios, y hay una sustancial diferencia entre la cantidad de causas iniciadas y las sanciones efectivas. De las cerca de 13.500 causas relacionadas con estos ilícitos que terminaron entre 2020 y el 20 de enero de 2026, menos del 2% terminó con una sentencia condenatoria. Las causas se ingresaron por delitos como incendio de bosques, porte de elementos para provocar incendios o estragos y uso ilícito de fuego. El 60% concluyó en archivo provisional, lo que significa que la investigación de un caso es suspendida temporalmente debido a la falta de pruebas suficientes para continuar el proceso. El fuego forestal es especialmente peligroso cuando se reúnen condiciones como altas temperaturas, fuerte viento y un ambiente seco. A eso se suma la acción humana, por descuido o deliberada.. Editorial El fuego forestal es especialmente peligroso cuando se reúnen condiciones como altas temperaturas, fuerte viento y un ambiente seco. A eso se suma la acción humana, por descuido o deliberada.