EDITORIAL: Editorial Calentamiento global
EDITORIAL: Editorial Calentamiento global El aumento de gases de efecto invernadero es una bomba de tiempo que amenaza con el derretimiento de los casquetes polares, con riesgo sobre países y zonas costeras densamente pobladas. Los informes insisten en los efectos que comienzan a sentirse: aumentos de temperatura inusuales y tormentas en zonas donde usualmente no las había, son algunos de los signos. En Chile el desafío es urgente, y lo más importante no es solo medir, sino que también actuar.
Si bien el país fue el primero de Sudamérica que desde el año 2017 gravó las emisiones de dióxido de carbono (CO2) mediante el impuesto verde, y luego se estableció un método compensatorio de fuentes fijas, la tarea que queda pendiente es reducir la curva. Los avances han sido significativos, ya que de las 260 mil toneladas de CO2 compensadas al inicio, al año 2024 la cifra alcanzaba los 4,4 millones, demostrando un crecimiento exponencial por dicho concepto. El calentamiento global avanza más rápido de lo que se esperaba.
Un informe de evaluación del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático, de Naciones Unidas, indicó que alrededor de 2030, diez años antes de lo estimado, se alcanzará el umbral de más de 1,5 grados C, con riesgos de desastres para la humanidad, ya sacudida por altas temperaturas e inundaciones.
Los expertos responsabilizan al ser humano por estas alteraciones y advierten que no hay otra opción que reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, porque las consecuencias del cambio climático se están evidenciando en fuegos que arrasan los bosques de algunas naciones, diluvios que inundan otros territorios, o rachas de calor que rozan los 50 C. Estabilizar el clima precisará de una reducción fuerte, rápida y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero para alcanzar la neutralidad de carbono. Los investigadores de ONU dicen que el camino a seguir es conocido: impulsar la transición hacia una economía que ponga fin al uso del carbón y las energías fósiles antes que destruyan el planeta.
El sábado 28 de marzo se celebró la Hora del Planeta, en que se llamó a las personas en todo el mundo, a apagar las luces por una hora, con el fin de alertar respecto de la necesidad de ahorrar el consumo de electricidad. Esta iniciativa se puso en práctica en marzo de 2007, en Sidney, impulsada por World Wide Fund for Nature, con un llamado a la población para apagar durante una hora todas las luces.
La iniciativa que extendió en los años siguientes a casi todo el mundo y se acordó reeditar el apagón voluntario, de luces y artefactos eléctricos no indispensables, el último sábado de marzo, para motivar a la ciudadanía frente al cambio climático causado por el hombre y las emisiones contaminantes, así como ahorrar energía y aminorar la contaminación lumínica.
La ONU ha dado a conocer que algunas consecuencias del aumento de los gases invernadero y calentamiento global ya son irreversibles, porque el deshielo de los polos hará que el nivel de los océanos siga aumentando durante siglos, o milenios, el mar, que ya ha subido 20 centímetros desde 1900, todavía podría avanzar medio metro más para el año 2100, aunque se mantenga el calentamiento a +2 grados C. De no haber cambios, se prevé el deshielo del casquete glaciar de la Antártica o la muerte de la selva del Amazonas.
El aumento de las temperaturas es un efecto de ello, pero también una causa para otros sucesivos golpes de conclusiones apenas percibidas, como cambios en el mar, probable desaparición o mutación de numerosas especies, modificaciones de la geografía, aspectos que ya han sido detallados por los científicos.
Chile es un país pequeño e influye poco en esta realidad, pero está haciendo lo suyo, en especial en el sector energético, donde en un plan por etapas se están cerrando las plantas generadoras termoeléctricas a carbón, junto con desarrollar energías renovables no convencionales, como solares y eólicas. Chile gravó desde 2017 las emisiones de dióxido de carbono mediante el impuesto verde, y luego se estableció un método compensatorio de fuentes fijas. La tarea que queda es reducir la curva..