Autor: Álvaro Peña Académico PUCV, consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI)
Columnas de Opinión: Obras urgentes ante la crisis hídrica
Columnas de Opinión: Obras urgentes ante la crisis hídrica a Región de Valparaíso, una de las más afectadas por el cambio climático, enfrenta desde hace más de una década una sequía que dejó a la mayoría de sus comunas bajo L decretos de escasez hídrica, lo que ha obligado a miles de familias rurales a depender de camiones aljibe para el consumo básico de agua cotidiano. En este escenario, la pregunta clave ya no es si desarrollar grandes obras de infraestructura hídrica, sino cuáles priorizar y con qué visión integradora. La región necesita avanzar en un conjunto acotado de proyectos ancla que permitan revertir el déficit hídrico y, al mismo tiempo, habilitar nuevas oportunidades productivas, como por ejemplo el hidrógeno verde. En desalación multipropósito, el proyecto emblemático es la planta Aguas Pacífico, en Puchuncaví.
Actualmente en construcción, tendrá una capacidad cercana a 1.000 litros por segundo de agua dulce y abastecerá el consumo humano, industrial y agrícola mediante un acueducto de más de 100 kilómetros que conectará la costa con comunas interiores de Valparaíso y de la Región Metropolitana. Esta obra puede transformarse en un pilar de seguridad hídrica para el Gran Valparaíso y los sistemas de agua potable rural. Como complemento de mediano plazo, se proyectan desaladoras regionales más próximas a cuencas críticas. Entre ellas destaca la planta propuesta para La Ligua -hoy en evaluación ambientaly que podría aportar cerca de 240 litros por segundo para reforzar el abastecimiento urbano y rural. La región ya cuenta con una hoja de ruta hídrica impulsada por el Programa Estratégico Gestión Hídrica y el programa Transforma, que combina desalación, embalses medianos, mejor conducción y eficiencia. El desafío es convertir esa planificación en obras con financiamiento y plazos claros, priorizando Petorca, La Ligua, el Aconcagua y los sistemas rurales de zonas altas. En materia de embalses y conducción, no basta con construir más, se requieren, además, embalses medianos en puntos estratégicos del Aconcagua, redes más eficientes y reglas de operación coordinadas entre riego y agua potable. La incorporación de monitoreo en tiempo real, modelación hidrológica e industria hídrica inteligente permitirían optimizar la operación de la infraestruc tura existente y reducir pérdidas, agregando valor sin necesidad de grandes expansiones físicas. Respecto al hidrógeno verde, Valparaíso tiene una oportunidad única para convertirse en nodo logístico y energético. En torno a sus puertos se consolida un ecosistema enfocado en descarbonización. Para que esta industria sea viable y sostenible, la región debe asegurar disponibilidad hídrica mediante desalación y uso eficiente del recurso.
Con voluntad política, articulación público-privada y estándares técnicos adecuados, la Región de Valparaíso puede dejar atrás su condición de territorio golpeado por la sequía y convertirse en referente nacional de adaptación hídrica y desarrollo de nuevas industrias para el futuro. Autor: Álvaro Peña Académico PUCV, consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI). C Columna