“La crítica del FA a la Concertación DEJÓ HERIDOS QUE HOY DÍA DIFICULTAN LA CONVERGENCIA”
“La crítica del FA a la Concertación DEJÓ HERIDOS QUE HOY DÍA DIFICULTAN LA CONVERGENCIA” Desde Londres, donde acompaña a su mujer Ximena Fuentes en sus últimos días como embajadora en Gran Bretaña, Fernando Atria Lemaitre accede a una videoentrevista con “El Mercurio” para compartir su reflexión sobre los cuatro años del gobierno del Presidente Gabriel Boric. Aunque nunca le hizo clases, el abogado constitucionalista y profesor de Derecho en la U. de Chile conoce al mandatario desde que era dirigente de su facultad.
Con el tiempo, el ex convencional constituyente se convirtió en una especie de “gurú” de la corriente frenteamplista y Boric, en su principal exponente. ¿Cuál es su ánimo político hoy, a 24 días de terminar el gobierno de Gabriel Boric? Bueno, yo creo que hay varias cosas que aprender del gobierno de Boric.
Una, es que yo creo que fue un gobierno exitoso, pese a la adversidad que tuvo que enfrentar y el hecho de comenzar el gobierno sufriendo a los seis meses una derrota como la del plebiscito de septiembre del 2022. ¿Exitoso por qué? Primero, porque recibió un país convulsionado por el estallido y sus consecuencias, convulsionado por la pandemia y sus consecuencias económicas, una economía desestabilizada, y bueno, logró normalizar el país.
“Segundo, porque pese a enfrentar una oposición extraordinariamente ideologizada en el sentido de que se entendía dando una guerra cultural y de ese modo no se concede al enemigo nada, este gobierno logró avanzar en una agenda transformadora. Y tercero, porque fue un gobierno que logró una coalición de respaldo que es la más amplia que ha existido en los últimos 30 años”. Usted se convirtió prácticamente en el gurú del Frente Amplio. Decían que era el ideólogo de esa corriente, a tal punto que algunos andaban con su cara en la mochila A ver, no es que andaban con mi carita en la mochila. Lo que dijo Giorgio Jackson es que cuando ellos iban a discutir al Congreso llevaban impresas algunas columnas que yo había publicado en esa época, porque eso les daba argumentos.
Y esta idea de que yo sería el gurú o el ideólogo, bueno, más que la descripción que hacen los propios del Frente Amplio, es la descripción que la derecha ha hecho, la misma derecha que decía que yo tenía escrita la Constitución en el bolsillo desde el principio del proceso constituyente.
Me otorgan una relevancia que yo se las agradezco, pero no necesariamente es como son las cosas. ¿Cómo le llegó el rechazo abrumador a la propuesta de la Convención Constitucional, donde usted fue parte importante? Creo que fue una muy mala noticia para Chile. Yo sigo pensando que el resultado del 4 de septiembre fue una catástrofe para el país y que va a dejar sentir sus consecuencias en el tiempo que viene ahora. Como ese camino quedó cerrado, bueno, no hay vías de re-legitimación de la política institucional.
Y la crisis que llevó al estallido es una crisis cuyo desarrollo continúa. ¿Cree que esa crisis del estallido continúa hasta hoy? O sea, es cosa de ver la crisis de los partidos políticos. ¿Qué porcentaje del programa presidencial de Boric diría que concretó su gobierno? Creo que lo que el Gobierno pudo hacer fue bien distinto de lo que estaba originalmente previsto. Sin embargo, se pudo avanzar considerablemente en varias cuestiones.
O sea, yo no haría una lista de mil avances, creo que eso es una estrategia comunicacional bien poco razonable; pero sí diría, por ejemplo, que fue un acierto la reforma de pensiones, la jornada laboral de 40 horas, el copago cero, la ley de violencia de género, la ley de pago de pensiones. Creo que también se sentaron las bases para seguir progresando en materia de seguridad. El acuerdo entre Codelco y Soquimich respecto del litio también es una cuestión importante. “Varias de estas cosas fueron acusadas en su momento como derrotas culturales en la batalla que la ultraderecha está librando contra la izquierda. Se dijo qué derrota cultural más grande que tener que llegar a un acuerdo con el yerno de Pinochet. Eso malentiende la manera en que es posible avanzar en una agenda transformadora en las condiciones políticas chilenas, con una sociedad que mira a la política institucional con mucha sospecha.
Yo creo, por ejemplo, que el acuerdo con Soquimich y la nueva función que tiene Codelco en él abre posibilidades de que el Estado asuma una posición de orientación estratégica del desarrollo de esa industria, que puede ser una manera de mostrar cómo es un modelo de desarrollo distinto del modelo neoliberal”. ¿Y cuáles son, a su juicio, los grandes “pendientes” de Boric? Bueno, evidentemente, el Gobierno esperaba comenzar con una nueva Constitución que no llegó y eso fue una derrota considerable que, de hecho, obligó a cambiar sobre la marcha la estrategia del Gobierno. ¿Qué responsabilidad asume en el fracaso de esa propuesta? A ver, yo tuve responsabilidad, como la tuvieron todos los convencionales, por cierto. La propuesta que se le hizo al país tenía características que llevaban a su rechazo, o sea, en ese sentido, por supuesto que sí.
Ahora, yo sigo creyendo que la propuesta que la Convención hizo al país, aunque no es la que yo habría escrito si la hubiera podido hacer solo, configuraba un régimen político mejor que el actual; digamos, era un avance.
Volvamos a las deudas que dejó Boric. ¿Qué es lo fundamental que no se cumplió? Mirando medidas que no se alcanzaron a tomar, o no se pudieron tomar, uno pondría la reforma tributaria, acabar con el CAE, cosas de ese tipo.
Ahora, en un sentido un poco más profundo, lo que yo habría esperado que el Gobierno hubiera hecho distinto es que hubiera puesto los avances que logró dentro del contexto de una narrativa, o sea, dentro del contexto de un proyecto político transformador para el país.
En vez de hacer una lista de mil avances, yo habría esperado del Gobierno que pudiera decir, mire, nosotros estamos haciendo estas cosas que son parte de un proyecto que tiene esta dirección, que va en este sentido, que va a mejorar su vida de esta manera. ¿No tuvo “relato” el gobierno de Boric? Relato es una manera que alguna vez usó Pablo Longueira para referirse a esto. Pero más que un relato, yo creo que es un problema que enfrenta el Frente Amplio y yo espero que el congreso (ideológico) que está en curso del Frente Amplio sea una oportunidad para enfrentarlo. Se requiere una discusión política profunda sobre su proyecto político y la manera en que ese proyecto se desarrolle con un compromiso incondicional, que son condiciones democráticas. Ese proyecto transformador necesita ser formulado, y mi impresión es que no ha sido formulado. ¿No ha sido formulado por el Frente Amplio? No. Ni ha sido formulado por el Socialismo Democrático, no fue formulado por el Gobierno, y yo creo que esa es una cuestión bien urgente. Ahí hay algo bien de fondo, porque yo creo que la urgencia para la izquierda y centroizquierda del progresismo, para las fuerzas transformadoras, es crear las condiciones para fortalecer su convergencia y coalición.
Y en eso, si tenemos un proyecto común que, por supuesto, se manifiesta en programas y énfasis distintos, la unidad no tiene por qué ser monolítica, pero con un proyecto común hay algo en lo que estamos todos embarcados. Es una reflexión que tiene que hacer el Partido Socialista por su parte, y que tiene que hacer el Frente Amplio; es su responsabilidad principal en el congreso (ideológico) en que se encuentra. Y creo que el Gobierno en esto podría haber hecho más. “Si me permite una reflexión más amplia, yo creo que el gobierno para el Frente Amplio fue una experiencia que es fundamental que la haga propia. Porque muchas de las cosas que estaban en las críticas del Frente Amplio a la Concertación, a la política institucional, son cosas con las cuales el propio Frente Amplio se encontró en el gobierno. Esto no quiere decir que toda esa crítica deba ser abandonada.
Pero hay parte de ella que reflejaba que no tenía experiencia en el gobierno, que no se había visto en la necesidad de hacerse responsable de la gestión del país”. LA OPOSICIÓN QUE DEBIERA HACER EL FAA KAST ¿ En esa línea usted interpretaría el perdón que pidió Gabriel Boric a Piñera tras su muerte, diciendo que había sido un presidente absolutamente democrático? Yo creo que en parte sí. Ahora, yo estaba más bien pensando en la crítica con la cual el Frente Amplio surgió contra la Concertación.
Creo que esa crítica causó mucho daño, o sea, dejó heridos que hoy día dificultan la convergencia de lo que yo creo que son las dos fuerzas principales de las cuales depende una coalición transformadora, que son el Partido Socialista y el Frente Amplio. La convergencia estable y duradera entre ambos es una condición para la relevancia de una fuerza transformadora en el futuro.
De lo contrario, cada uno va a ser una especie de sálvese quien pueda, luchando por lo suyo cada uno, asegurándose de Fernando Atria, abogado, ex convencional constituyente. algún número de parlamentarios que le permitan mantener alguna vigencia, pero sin mayor proyección. El FA tiene que hacer lo que sea conducente a facilitar esa convergencia.
“Algo más: El momento político demanda las condiciones para una coalición política lo más amplia posible”. Hay quienes piensan que la gran maduración del Frente Amplio se va a ver una vez que vuelva a ser oposición. ¿Cómo debiera ser esa oposición frente al gobierno de Kast? Bueno, en parte, depende de cómo sea el gobierno de Kast. Hay distintas interpretaciones al respecto. Algunos dicen, mire, desde el discurso de su día del triunfo, el candidato ha cambiado; otros dicen que no. Lo que yo entendería es que fuera una oposición democrática, que tiene claro que se enfrenta a un proyecto político que es contrario. Y esperaría que no respondiera diciendo, bueno, ya que ellos se declaran en guerra con nosotros, nosotros estamos en guerra con ellos. No, no estamos en guerra, estamos en una relación democrática de oposición.
“Eso significa que vamos a defender todo lo que este gobierno quiera cambiar que vaya en contra de lo que a nosotros nos parece, y que en el resto tendremos disposición a conversar con el gobierno.
Yo esperaría que esa fuera la oposición democrática que hiciera el Frente Amplio”. LA AMENAZA MÁS GRANDE QUE VE EN LA DERECHA Usted partió afirmando que el gobierno de Boric fue exitoso. ¿Diría que fue exitoso en la medida de lo posible, puesto que no hubo una transformación social, no logró la transformación cultural, cambiar el sistema económico, terminar con las AFP ni con las isapres, ni una nueva Constitución, y le dejó el gobierno a la derecha? No. Respecto de lo último, yo creo que refleja el espíritu de la época. La crisis de legitimidad que tiene la política institucional hace que los ciudadanos en general voten en contra. Y, por otra parte, la política siempre debe ser evaluada desde el punto de vista de las condiciones en las cuales ocurre. Por eso digo que, dadas las condiciones en las cuales Boric tuvo que gobernar, el suyo es un gobierno exitoso. “Es insólito cómo el Gobierno se ha enfrentado a una oposición que se entiende en guerra, que ha presentado el Gobierno como un fracaso completo y el país como uno que se cae a pedazos.
Y todo eso es una exageración, una manera de construir la realidad a través de lo que en Estados Unidos, antes de Trump, empezó a llamarse alt-fact (hechos alternativos), en el sentido de una realidad paralela.
Creo, de hecho, que una de las amenazas más grandes para lo que viene es esta capacidad enorme que tiene el poder económico y la derecha para construir esta realidad paralela. ¿Y puede verse como una realidad paralela de mucha gente el que usted afirme que el gobierno de Boric fue exitoso cuando el cambio no existió, no hubo una superioridad moral ni nada parecido? Pero nunca fue parte de lo que se esperaba que llegara, no se esperaba que llegara la superioridad moral, creo que todo eso es parte de esa construcción de la realidad paralela que hace la derecha.
Usted es profesor de Derecho, ¿qué nota le pondría al gobierno de Boric? Yo siempre pongo notas ante textos escritos, así que... ¡esta vez paso! n EL RECHAZO ALA CONVENCIÓN: “FUE UNA CATÁSTROFE QUE SE VAA DEJAR SENTIR AHORA” ACUERDO CON SOQUIMICH, “UN MODELO DISTINTO AL NEOLIBERAL” “En vez de hacer una lista de mil avances, yo habría esperado del Gobierno que pudiera decir, mire, nosotros estamos haciendo estas cosas que son parte de un proyecto que tiene esta dirección, que va en este sentido, que va a mejorar su vida de esta manera”. “No estamos en guerra, estamos en una relación democrática de oposición.
Eso significa que vamos a defender todo lo que este gobierno quiera cambiar que vaya en contra de lo que a nosotros nos parece, y que en el resto tendremos disposición a conversar”.. Aunque defiende el gobierno de Boric, al que califica de “exitoso”, admite que parte de la crítica del Frente Amplio ocurría porque “no tenía experiencia en el gobierno, que no se había visto en la necesidad de hacerse responsable de la gestión del país”. Agrega que, para él, nadie en la izquierda ha formulado “un proyecto político transformador para el país”. | LILIAN OLIVARES FERNANDO ATRIA, REFERENTE IDEOLÓGICO DEL FRENTE AMPLIO: EL RECHAZO ALA CONVENCIÓN: “FUE UNA CATÁSTROFE QUE SE VAA DEJAR SENTIR AHORA” ACUERDO CON SOQUIMICH, “UN MODELO DISTINTO AL NEOLIBERAL” “En vez de hacer una lista de mil avances, yo habría esperado del Gobierno que pudiera decir, mire, nosotros estamos haciendo estas cosas que son parte de un proyecto que tiene esta dirección, que va en este sentido, que va a mejorar su vida de esta manera”. “No estamos en guerra, estamos en una relación democrática de oposición. Eso significa que vamos a defender todo lo que este gobierno quiera cambiar que vaya en contra de lo que a nosotros nos parece, y que en el resto tendremos disposición a conversar”.