Autor: Daniel Rozas
Adán Méndez: "Portales mezclaba autoridad y ternura, el afecto con la brutalidad"
Adán Méndez: "Portales mezclaba autoridad y ternura, el afecto con la brutalidad" 1 poeta y editor Adán Méndez (Concepción, 1967) publicó en 2020 «Cartas personales de Diego Portales» (Ediciones UDP), E un estudio y antología del epistolario del político. La figura de Portales volvió al debate público tras ser invocada por el Presidente José Antonio Kast en su discurso inaugural en La Moneda, reabriendo preguntas sobre su carácter e influencia.
A partir de esas cartas, Méndez -fundador y codirector de Ediciones Tácitas, y autor de varios poemariospropone desmontar el mito y mirar a un Portales contradictorio, escéptico y sin ideario sistemático, más guiado por impulsos que por doctrinas; liberal en lo privado y severo en lo público. En sus respuestas emerge un retrato inquietante, donde conviven ironía, pulsión de mando y una lucidez que sigue alimentando interpretaciones. -¿ Por qué Portales vuelve en momentos de incertidumbre? -Porque se lo considera sobrehumano. Él mismo detestaría esa idea. Creo también que, si se le pidiese prestada su figura para poner orden y bajar los gastos del Estado, la prestaría. Para hacer indultos no se lo puede invocar, ya que a algunos de sus mejores amigos les advierte que, si fueran ellos los condenados, se dieran por muertos. El Portales sobrehumano comienza con Vicuña Mackenna, seducido por el epistolario. Francisco Antonio Encina mira toda la historia de Chile desde esas cartas. Sergio Villalobos, Alfredo Jocelyn-Holt, Gabriel Salazar y la edición UDP del epistolario intentan romper ese hechizo, pero incluso al hacerlo siguen viendo al mismo fantasma. En Salazar, por ejemplo, Portales resulta tan imponente como en Encina, solo que ahora como villano. Y agrega: "Queda por ver si ese fantasma es invocable como figura de orden. Se habla de un Portales coherente, controlado y controlador efectivo, pero para la historiografía esa visión está caduca". Distintos historiadores han desmontado la imagen de Portales, pero no han logrado desactivar su persistencia simbólica.
Méndez destaca la lectura de Jocelyn-Holt: "El papel de un historiador respecto de los mitos es más bien el del meteorólogo ante el clima, no discute con él". "Sus poderes como escritor son casi sobrehumanos" -¿ La permanencia de Portales tiene más que ver con un mito que con su acción política? -En mi opinión, la excepción de Portales no proviene de lo bueno o malo de su actuación política, sino de su epistolario, una obra literaria involuntaria, con una potencia mítica que no volvería a verse hasta nuestros grandes poetas del siglo XX. El Portales empírico contradice el mito. Aunque Encina piensa que Chile le "Portales mezclaba autoridad y ternura, el afecto con la brutalidad" queda chico, en su única salida del país termina en bancarrota. En sus negocios dentro de Chile tampoco le va bien y protagoniza, además, el que puede considerarse el escándalo económico original del país, el estanco. Tampoco su Gobierno fue estable.
Hubo varias revueltas, y en una de ellas, muere a manos de subordinados en quienes confiaba. -¿ Ese contraste entre el mito y la biografía cambia la forma de entender su papel histórico? -¿ Este es el organizador de la República? No dudo que lo sea, pero creo que lo fue en cuanto delegador. Delegaba en gente competente, que se manejó perfecto sin él. Si se quiere invocar su figura para mejorar el país, con toda humildad sugeriría preocuparse de eso, de la capacidad de delegar en personas competentes.
Me llamó la atención un libro que apareció después del mío («Diego Portales y tradición política portaliana», de Gonzalo Arenas). Su autor muestra que las características esenciales, los temas, e incluso las frases con que la historiografía canonizó la figura de Portales aparecieron en las discusiones políticas alrededor de 1860. Para entonces, ya no quedaba rastro de un sistema de gobierno portaliano. -¿ Por qué ese mito sigue reapareciendo? -Porque vemos a Portales como él quería que lo vieran sus conocidos. Lo escuchamos casi, ya que sus poderes como escritor son casi sobrehumanos. Esto explica también que el mito de Portales vuelva a encenderse, algo propio de los mitos. Parra no se cansaba de advertir, cuando cayó la Unión Soviética, que el cadáver de Marx todavía respiraba y todos pensaban que estaba bromeando. Hace FOTOGRAFÍA: ISRAEL ACEVEDO/LUN Autor: Daniel Rozas.
En medio del retorno de la figura del ministro - el Presidente Kast lo invocó en su primer discurso el poeta y editor, responsable de la última recopilación de cartas del político, dice que "se habla de un Portales coherente, controlado y controlador efectivo, pero para la historiografía esa visión está caduca". Adán Méndez: "Portales mezclaba autoridad y ternura, el afecto con la brutalidad" unos años parecía que se había acabado el peso de la noche, pero no.
El retorno es esencial en los mitos. -Planteas que en Portales no hay un ideario, sino más bien preferencias drásticas, como la aversión a la inactividad o el aprecio por la sanción. ¿ Su acción política se entiende mejor como expresión de su personalidad que de sus ideas? -Andrés Bello como hombre de ideas lo supera en todo, pero no como escritor. Portales no ha dejado de ser actual desde que se publicó su epistolario, aunque él prefiriese un cigarro antes que una idea. Lastarria criticó la falta de lecturas de Portales en materia de teoría política. En cuanto escritor, esas lecturas no se echan de menos, y se nota la lectura de Cervantes. La política es uno de sus temas, y se sacan conclusiones al respecto. Nunca tuvo intención de definir o adoptar un ideario. Incursionó en política de manera coyuntural, con notable resistencia de su parte. Le creo cuando dice que no quería entrar en política, porque en la independencia no tuvo ninguna participación.
Como las ideas o principios de Portales son prácticos y son inseparables de su carácter, se ha querido explicar un ideario en base a sus anécdotas y sus máximas. -¿ No es posible extraer de allí un ideario político coherente? -Alfredo Jocelyn-Holt sostiene que no se puede extraer un ideario político coherente de los escritos del ministro. A su juicio, las paradojas y contradicciones de Portales contaminan ese supuesto orden portaliano y lo revelan como algo complejo y muy precariamente equilibrado, que no descansa sino en la acción.
Portales dice todo el tiempo que busca el sosiego, incluso el aislamiento, pero al final la acción es su único descanso. -¿ Cómo se entiende esa contradicción entre escepticismo y vocación de mando? -Entre las contradicciones que movían a Portales, la más importante es su escepticismo profundo respecto del poder, unido a un entusiasmo igualmente profundo por el mando. Su actuación cívica hay que entenderla en ese marco.
Su desinterés y hasta su rechazo por los honores, e incluso por el sueldo del poder, se explica porque sabía que lo premiaban por algo que él mismo no apreciaba. -¿ El castigo sería la idea más consistente de Portales? -Una idea de Portales es castigar los malos ejemplos. Importa, le dice a Garfias, asegurarle al pueblo chileno que ante la ley no vale hacerse el loco. Hay una carta que a mí me aterroriza. Unos rebeldes fugados de Juan Fernández fueron capturados en Argentina y entregados al Gobierno. Como otros ya habían sido fusilados, Portales, que no estaba en el Gobierno en ese momento, considera injusto no ejecutar a estos 60. Admite que fusilarlos a todos juntos sería horroroso, pero rechaza el indulto, dice que lo mejor sería por grupos, en los lugares donde cometieron los crímenes. No es ideario, pero está dando ideas. -¿ Hay una dimensión teatral en esa lógica del castigo? -La sanción para Portales es algo teatral. Le interesa la exhibición, el montaje, el espectáculo del castigo y su posterior difusión. De ahí sus famosas cárceles ambulantes. También hay un elemento de exageración. El ministro busca, dice Encina, aterrar con la fama de su crueldad.
El mismo Encina explica que esa mala fama era en parte el estupor de una aristocracia que, como nunca, se veía expuesta a la sanción. "Portales es un criptoliberal" Méndez vincula esa lógica del castigo con una preocupación más amplia por la escenificación del poder. A su juicio, Portales insistía en los rituales, las ceremonias y los símbolos como formas de ordenar la vida social.
Aunque despreciaba para sí los honores, exigía que quienes ejercían el mando se sometieran al protocolo, entendidos como instrumentos de autoridad. "Despreciaba, para sí, toda la parafernalia y los oropeles del poder, pero les daba mucha importancia cuando eran para los demás". En ese sentido, recuerda haberse reído de una observación de Héctor Soto sobre un cambio de mando entre Sebastián Piñera y Michelle Bachelet, que calificaba la ceremonia como apagada y vulgar, con poca pompa.
Con el tiempo, plantea, "me parece que Soto apuntaba a algo en realidad serio y preocupante como demostrarían después los acontecimientos". -Se ha dicho que en Portales habría una nostalgia por el antiguo régimen, pero tu lectura, la de Vicuña Mackenna y la de Encina sugieren lo contrario. -Bueno, cuando se habla de nostalgia en un político de la época de Portales, se alude a la añoranza del período colonial. Portales, en cambio, para nada. Es un criptoliberal.
Para Vicuña Mackenna, no solo no participó en la reacción monárquica, sino que terminó con ella. -Describes a Portales como liberal en lo privado pero autoritario en lo público. ¿ Cómo se entiende esa contradicción? -Todos lo describen así, ya la gente que lo veía pasar por la calle decía eso con palabras más claras. Es liberal en el sentido popular, o sea, lleva una vida sexual a su gusto y no cuestiona la de los demás, solo la comenta. Como idea política, el liberalismo está lejos del país, y por lo tanto, también de él. Aunque considera mejores las ideas liberales, no cree que exista un poder capaz de hacerlas efectivas en el país. Liberal en este sentido popular significa también alguien poco religioso. Sobre la fe, el ministro actúa como en un matrimonio sin amor, pero con progenie, propiedades, costumbres, y hasta buenos momentos. No considera la ruptura. Es un agnóstico lúdico, no agónico. Sabe que -¿ Portales encarnaba sus principios en personas? -Es la mejor idea que hay sobre el ideario portaliano. Que el ministro tenía hombres, no ideas. (José Joaquín) Prieto sería su idea del Ejecutivo, (Joaquín) Tocornal su idea de justicia, (Mariano) Egaña de Constitución, (Victorino) Garrido de inteligencia y comandos, etcétera. Es un elenco muy competente, barrieron con los pipiolos. Pero tanto llamaron a Portales como fueron llamados por él. No creo que nadie de ese grupo hubiera tenido una vida política menos destacada sin Portales. Habían ganado guerras antes de él y con él muerto las siguieron ganando. -¿ Portales no encaja en ningún grupo doctrinario? -En ninguno, de ninguna manera. Como ocurre con la línea de la reacción monárquica, Vicuña Mackenna aclara que Portales no defendía ideológicamente ninguna de las otras, que eran muchas. Hasta federales teníamos.
Su idea política no era otra que gobernar. -Algunas descripciones presentan a Portales como lejos de cualquier fervor ideológico o religioso. ¿ Cómo era el Portales íntimo? -Sus intereses personales fueron siempre comerciales y hedonistas en sentido amplio, amantes, amigos, música popular. No tomaba alcohol y lo pasaba muy bien. Tabaco y mate sí, le gustaban los estimulantes. Escribir era uno de sus principales placeres. Se solazaba en los efectos de sus cartas.
Cinco mil cartas, calcula Domingo Melfi. -¿ Cómo era Portales en la amistad y en el trato con su círculo cercano? -Un amigo complicado y celoso, cuya amistad imponía deberes y exigía lealtad estricta y franqueza. Practicaba el deporte nacional de molestarse con los amigos, y algunos, incluso muy importantes, dejaban de serlo por completo. También con su círculo de hierro, y hasta con Garrido, utilizaba palabras duras. Mezclaba autoridad y ternura, nunca ternura sola, y combinaba el afecto con la brutalidad. A un amigo que no le comentaba nada sobre su señora e hijas, le preguntaba si estaban muertas. Para Méndez, el epistolario de Portales, breve pero intenso, mezcla sin jerarquías lo comercial, lo político y lo personal. Allí aparece un escritor contradictorio y enfático que alimenta el mito, una figura que ordena a los demás pero no a sí misma, que impone una imagen coherente mientras deja ver cambios, exageraciones e inconsecuencias. Esa tensión entre imagen y escritura explicaría la potencia literaria de las cartas y su influencia. "Es inconmensurable el efecto que ha tenido la lectura de estas cartas en generaciones de lectores. Sus cartas transformaron la historiografía chilena.
Ese es el gran tema de la mejor ensayística del país, la histórica, el único género literario que en Chile goza de exigencias comparables a las de la poesía". La sanción para Portales es algo teatral. Le interesa la exhibición, el montaje, el espectáculo del castigo y su posterior difusión". Vicuña Mackenna aclara que Portales no defendía ideológicamente ninguna idea, que eran muchas en su tiempo. Su idea política no era otra que gobernar". ser ateo es otra fe. Autor: Daniel Rozas. La sanción para Portales es algo teatral. Le interesa la exhibición, el montaje, el espectáculo del castigo y su posterior difusión". Vicuña Mackenna aclara que Portales no defendía ideológicamente ninguna idea, que eran muchas en su tiempo. Su idea política no era otra que gobernar". ser ateo es otra fe.