“Con Robert Southwell se abrió ante mí un mundo inmenso”
“Con Robert Southwell se abrió ante mí un mundo inmenso” `` Mientras estuvo vivo, los textos de Southwell circularon profusamente. Algunos se musicalizaron, otros se publicaron en forma clandestina". AP El libro de Fernández analiza la vida y obra de Southwell. Y estudia un posible vínculo entre Shakespeare y el poeta.
D octor en Literatura --antes estudió Derecho-y profesor investigador del Instituto de Literatura de la Universidad de los Andes, Braulio Fernández Biggs (1967) es un profundo conocedor de la literatura británica y en torno a ella ha publicado una quincena de libros, incluidas traducciones de William Shakespeare, Christina Rossetti, Oscar Wilde, T.S. Eliot y C.S. Lewis. Miembro de la Academia Chilena de la Lengua, Fernández acaba de presentar el libro Robert Southwell. Jesuita, poeta y mártir. -Ha dedicado su vida a las humanidades. ¿Ha sido una aventura muy quijotesca? "Ha sido un privilegio, por el cual doy gracias a Dios todos los días.
Ganarse la vida y poder sacar adelante una familia trabajando en lo que te apasiona no puede ser más que un regalo". --Tolkien, Eliot, Shakespeare, Wilde y ahora Southwell. ¿Por qué esa atracción por el mundo literario anglosajón? "Supongo que viene de familia, por parte materna, y por haberme educado en un colegio inglés. Pero allí tuve excelentes profesores con quienes leí, por ejemplo, Don Quijote y el Mío Cid completos, en su castellano original. Por otra parte, mi `educación sentimental', por así decir, fue la literatura francesa.
Allí me sitúo en el origen". -Ha trabajado con autores como Juan Luis Martínez y Jorge Teillier, pero son minoría en sus investigaciones. "Quizá he estado un poco más lejos desde el punto de vista académico, sin contar los libros que editamos con Marcelo Rioseco (hay un tercero sobre Eduardo Anguita). Pero cuando fui editor general de Editorial Universitaria en los 90, me tocó no solo conocer, sino editar o reeditar obras de muchos poetas chilenos de primera línea.
Por otra parte, creo que ser miembro de número de la Academia de la Lengua me mantiene muy cerca de esa tradición". --Es investigador, traductor y autor de diferentes obras, incluidos poemarios y una novela. ¿Es un balance complejo? "¡ Una novela, tres libros de cuentos y dos poemarios! Se enriquecen sin duda. Por lo demás, el autor es la misma persona, si bien operan facetas o dimensiones distintas en el proceso creativo.
Quizá me ha pasado la cuenta que mis trabajos de creación literaria no sean muy criollos --en el sentido de que la crítica no me ha `pescado ni en bajada'--, pero cada uno ha sido un gozo estético y eso es lo que finalmente, al menos a mí, es lo que importa. La fama siempre es póstuma (ríe)". William y su primo Un análisis de la vida y obra de Robert Southwell, poeta, jesuita y mártir inglés, es el nuevo fruto de las investigaciones de Braulio Fernández. Organizado en seis capítulos, el libro estudia el contexto de su obra --en plena era isabelina-y la biografía del poeta. Además propone una valoración de su poesía y prosa en el marco de la tradición literaria inglesa, junto con escudriñar en su posible relación con Shakespeare.
La obra incluye toda la poesía reunida de Southwell, jamás traducida ni publicada en castellano. "Mi encuentro con el autor fue absolutamente casual (o quizá providencial). Su nombre me aparecía a cada tanto, en los estudios shakespearianos, ya entre los poetas contemporáneos a Shakespeare, ya en relación con los "poetas metafísicos" que sucedieron al dramaturgo.
Cierto día, buscando un dato para un curso en The Concise Cambridge History of English Literature, aparecieron junto a su nombre las palabras `poeta religioso', `jesuita' `misión en Inglaterra', `mártir ahorcado y descuartizado en 1595". No lo podía creer. ¿Qué era todo esto? Ni qué decir el mundo inmenso que se abrió ante mí", relata. -En el libro dice que un encuentro de Southwell con Shakespeare (posiblemente parientes) es "tan probable como improbable". "Ese es mi capítulo favorito del libro, creo que a los lectores les va a gustar. Lo dividí en dos partes. En la primera recorro todo lo que se ha dicho al respecto.
Desde quienes comparan poemas de Southwell línea a línea con Hamlet para demostrar influencias recíprocas, hasta los que niegan toda influencia o vínculo, incluso familiar (el concepto de parentesco o "kinship" en tiempos isabelinos es tan laxo como aquello de los `hermanos' de Jesús)". "En la segunda parte ensayo una respuesta, pero en base a `datos duros', digamos. Mi hipótesis es que sí se conocieron, que incluso hasta pudieron tener una cierta amistad, pero en un contexto peligrosísimo para ambos. Probablemente Shakespeare era católico en secreto.
No tenemos dudas de que su padre sí lo fue --o que al menos practicó la religión, más o menos tímidamente dado el difícil momento, y que fue multado al menos una vez por recusante-y que su hermana Joan, definitivamente, fue una ferviente católica, como lo revela su impresionante `Testamento espiritual'. El padre de Shakespeare también dejó un `Testamento espiritual' que sigue casi a la letra el famoso de san Carlos Borromeo.
Sobre la posible influencia mutua, creo ya es más difícil, si acaso posible, de probar, por las razones que doy en el libro". Poeta clandestino Robert Southwell, nacido en una familia católica de Norfolk, ingresó a los jesuitas en Francia (por las persecuciones en su país) y se ordenó como sacerdote jesuita en Roma, en 1584.
Poco después retorna a Inglaterra, donde predica en forma clandestina y escribe poemas y prosa religiosa. "Él se apoyó en su formación clásica, pero la trascendió en su obra por fines misioneros: la suya es una poesía para `elevar' las almas a Dios y volverlas al redil de la verdadera Iglesia. Su poesía fue parte de su proyecto misional.
Un empeño pastoral, sí, la misión de un poeta religioso, pero que por su calidad y brillantez terminará trascendiendo ese objetivo". Según Fernández, "entre todas las formas de apostolado que utilizó, la poesía es de la que mejor guardamos testimonio, aunque su obra en prosa es igualmente notable.
Southwell predicó, administró sacramentos, dictó los Ejercicios espirituales, dirigió almas --todo ello en la más dura clandestinidad y con los cazasacerdotes (pursuivants) de la reina respirándole en el cuello--, pero también escribió poesía y una extraordinaria obra prosística. Su obra es inseparable de la espiritualidad ignaciana. Es interesante estudiar cómo entran los `Ejercicios espirituales' a la tradición lírica inglesa. Y también elementos del barroco y la mística españolas". -Los poemas y escritos de Southwell, difundidos desde la clandestinidad, fueron muy populares en Inglaterra. Hacia 1640, su obra era casi tan popular como la de Shakespeare. ¿Por qué cae después en el olvido? "El destino que tuvo su labor literaria misionera, como se explica en el libro, fue peculiar. Mientras estuvo vivo, sus textos circularon profusamente de mano en mano y de boca en boca. Algunos se musicalizaron. Gracias a una prensa clandestina, otros se publicaron, ya que los católicos tenían vedado el acceso a la imprenta. Hasta alrededor de 1640, su obra fue la más editada en Inglaterra, después de la de Shakespeare. Pero, tras ello, vino el valle del olvido... O de la "cancelación", como se diría hoy, por el hecho de ser católico y además sacerdote. Hay académicos muy respetables que piensan que hubo esfuerzos históricos de autoridades políticas, religiosas y estéticas por silenciarlo, a él y a su obra, o al menos para hacerla inaccesible e intrascendente.
Creo, además, que es muy probable que él haya sido un líder espiritual en las sombras, y eso contribuyó mucho". -¿Alguno de sus poemas lo impresiona especialmente? ¿ Cómo "The Burning Babe" o "New Heaven, New Warre", tal vez? "Ambos son sus poemas más conocidos y antologados. De hecho, hasta Sting le puso música a `The Burning Babe' (`El niño ardiente'), precioso poema sobre la aparición en el aire, brillando con todo ardor, del Niño Jesús en un nevado día de Navidad.
Creo que su obra más bella y dulce está en los catorce poemas que integran la `Secuencia de poemas sobre la Virgen María y Cristo'. Sin embargo, me parece que `Saint Peters Complaynt', un largo monólogo dramático de ochocientos versos, que narra el dolor y la inmensa amargura de Pedro tras haber cantado el gallo después de haber negado tres veces a Jesús, es su obra maestra.
Y otra obra que destaco es su poema en prosa `Marie Magdalens Funeral Teares'. Alta traición Acusado de alta traición, en su condición de sacerdote católico y por haber predicado y administrado los sacramentos, Robert Southwell fue condenado a la muerte. "Le correspondía ser arrastrado por caballo, colgado y luego descuartizado vivo. La ejecución tuvo lugar el 21 de febrero de 1595.
Relatan que colgado en la horca, mientras rezaba un salmo, pedía por la reina Isabel y hacía la señal de la cruz, el verdugo le ahorró el descuartizamiento vivo colgándose de sus pies, a pedido de la gente que estaba ahí en Tyburn. Luego su cabeza fue puesta en una pica sobre una de las torres del puente de Londres. Southwell fue beatificado por Pío XI y Paulo VI lo canonizó entre los llamados `Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales', aunque fueron muchos más". -¿La poesía de Southwell hoy vive una etapa de revalorización? "Absolutamente. Desde 1954 viene en ascenso, e imparable. Ese año se publica un libro muy importante, The Poetry of Meditation (`La poesía meditativa'), de Louis L. Martz, que en su segunda parte dedica un capítulo entero a Robert Southwell.
Allí dice, básicamente, `ojo, hay que volver a leer a este poeta, hay que volver a considerar su obra y el contexto, a hacer cruces y relaciones con los metafísicos canónicos, porque aquí puede estar el germen de lo que fue ese momentum en la historia de la poesía inglesa'. Y ahora Oxford University Press prepara sus "Obras completas", de la mano del profesor Peter Davidson. ENTREVISTA Braulio Fernández Biggs: ELENA IRARRÁZABAL SÁNCHEZ Investigador, profesor y traductor de Shakespeare, Wilde y Eliot, Braulio Fernández es autor de una serie de obras en torno a distintas figuras literarias. Ahora indaga al sacerdote y poeta Robert Southwell (1561-1595), nunca antes traducido al español, en un nuevo libro, editado por el Fondo de Cultura Económica. FELIPE BAEZ "Con Robert Southwell se abrió ante mí un mundo inmenso" Un poema de Southwell ("The Burning Babe") aparece en el álbum navideño de Sting (2009). AP Robert Southwell.
Jesuita, poeta y mártir Braulio Fernandez FCE, 2026827 pp. $23.900 Una traducción pionera Llevar al español, por primera vez, a un poeta inglés del siglo XVI, sin disponer de ediciones críticas, es un reto importante. "Fue una labor mayúscula", dice Braulio Fernández sobre el desafío que emprendieron los traductores Paula Baldwin, Neil Davidson, Sergio González, Vicente Silva y José Manuel Tagle, responsables de las versiones bilingües de los poemas (en español e inglés) que incluye el libro de Braulio Fernández. Para Paula Baldwin Lind, profesora de la Universidad de los Andes, "traducir la poesía de Robert Southwell fue "una experiencia tan fascinante como exigente. Su inglés obliga a adentrarse en un universo simbólico y cultural muy específico, donde las palabras poseen significados alejados de los actuales. Y aunque contaba con experiencia como traductora de Shakespeare, enfrentarme a la poesía de Southwell supuso una auténtica aventura". Otro de los traductores, Neil Davidson, concuerda en que "no fue un trabajo fácil. La idea era facilitar la lectura de los originales, pero aun así, el lenguaje isabelino es muy difícil, en ocasiones aun para un hablante nativo. Southwell, como buen isabelino o poeta metafísico pionero, se expresa a veces de una forma rebuscada. Y al igual que ciertos poetas de hoy, no usa puntuación". Paula Baldwin explica que "el inglés isabelino presenta una sintaxis compleja, con inversiones y vocabulario arcaico. Tuve que consultar diversos diccionarios y recurrir a la lectura en voz alta para recuperar el sentido original. Esa lectura resultó muy útil, ya que el ritmo y la puntuación orientan la comprensión.
Y una vez comprendido el significado literal, el mayor reto fue preservar el valor poético, metafórico y --cuando fue posible-rítmico del texto". A cargo de Baldwin estuvo la traducción de "Saint Peter's Complaynt", un conmovedor poema de Southwell, que presenta los lamentos de Pedro tras negar a Cristo. "Ahí preferí mantener ciertos significados implícitos, entendiendo el poema como un ejercicio de meditación y oración abierto a la interpretación del lector". "Me quedé, pero al quedarme, más lejos partí/ Viví, pero de tal modo que, al salvar la vida, la perdí", se inicia este extenso poema. Con experiencia en la traducción de obras de Shakespeare, Baldwin cree que "sí existe una conexión significativa entre el inglés de Robert Southwell y el de Shakespeare, aunque es estilística e indirecta, más que ideológica. Ambos comparten recursos de sintaxis propios de la década de 1590 y un vocabulario rico, que combina palabras anglosajonas breves con términos de raíz latina para intensificar ideas y emociones. En ambos hay ecos verbales, imágenes paradójicas, condensación expresiva y alta carga emocional. Pero difieren claramente en propósito y registro.
Southwell emplea el inglés como instrumento moral, orientado a la devoción y el arrepentimiento, mientras que Shakespeare lo utiliza como medio dramático, abierto a la ambigüedad, la contradicción y la multiplicidad de voces". `` Mi hipótesis es que Southwell y Shakespeare sí se conocieron. Hasta pudieron tener una cierta amistad, pero en un contexto peligrosísimo para ambos". `` La poesía de Southwell fue parte de su proyecto misional, pero por su calidad y brillantez terminará trascendiendo dicho objetivo".