Ataques de perros y atropellos están entre las amenazas para sobrevivencia del huemul en la Región de Aysén
Ataques de perros y atropellos están entre las amenazas para sobrevivencia del huemul en la Región de Aysén CLAUDIO SANTANDER Y CLAUDIO FRÍAS La muerte por atropello de un huemul ocurrida el 15 de febrero pasado en una ruta que atraviesa el parque nacional Cerro Castillo, en la Región de Aysén, volvió a exponer la alta vulnerabilidad de este ciervo andino en riesgo de extinción. El impacto del vehículo ocurrió la noche de aquel domingo en el sector Las Horquetas, en momentos en que transitaba en dirección a Coyhaique. Según testigos, el conductor intentó adelantar en la recta antes de llegar a una curva de este tramo de la Ruta 7 Sur. Las huellas de la brusca frenada marcaron el punto de la colisión. El huemul, identificado como un macho de aproximadamente un año, se desplazó con dificultad para morir horas después a un costado de la Carretera Austral. La Región de Aysén se considera uno de los últimos refugios en la Patagonia para esta especie, debido a ecosistemas montañosos, bosques nativos y áreas aún sin intervención humana.
De acuerdo con datos remitidos por la Subsecretaría de Agricultura vía Transparencia, entre 2015 y el 16 de febrero de este año, se registró la muerte de 57 huemules (Hippocamelus bisulcus). Entre las principales causas figuran: ataque “carnívoro silvestre” (7), “no concluyente” (7), “ataque de perro” (5) y “atropellos” (4). “Pasos de fauna” Rodrigo de los Reyes, abogado ambientalista y presidente de la Agrupación Cultural de Protección al Huemul de la Patagonia, advierte que las causas del informe determinadas como ataque “carnívoro silvestre” y “no concluyente” intentarían mitigar el impacto del descontrol en la incidencia de las jaurías.
“Es un eufemismo que está usando la institucionalidad para no asumir que fracasó en el control de los perros que causan la muerte, no solo de fauna nativa, sino que están dejando una tragedia en cuanto a ganado y aves de corral”, asevera. “Hay suficiente capacidad forense en fauna nativa, y en necropsias, para determinar el tipo de muerte por un carnívoro. Los perros desgarran, son más crueles en sus ataques en jauría, despellejan, hacen pebre al animal. El puma tiene una técnica como depredador, es selectivo. Ataca en el cuello, asfixia, muerde de una manera y rompe las costillas de otra. Eso de que hay causa no determinada o no concluyente, es no querer asumir el fracaso que tiene la institucionalidad en el control de la tenencia irresponsable de perros. El zorro, además, se alimenta de los restos. A veces caza, pero a las crías”, explica. Distintas proyecciones establecen que la población de este huemul andino ronda apenas los mil o mil quinientos ejemplares, que habitan entre Argentina y Chile. Solo un 1% de su población original. Para De los Reyes las muertes por fractura en este período (3) también podrían atribuirse a ataques de perros, por lesiones sufridas al huir de las embestidas de jaurías. Lo mismo en la causa por mordeduras (1). Mientras que ante los casos de atropellos, para este también fotógrafo expedicionario del hábitat del huemul, los “pasos de fauna” no han funcionado. “Cuando se han instalado, el depredador aprende y espera al animal al otro lado para atacarlo”, describe. “Se necesita instalar reductores de velocidad en tramos más críticos, como lomos de toro. No es una medida de alto valor y serviría.
La muerte del huemul por atropello hace algunas semanas era la crónica de una muerte anunciada”, reflexiona.. Reflejado en el escudo nacional, el animal enfrenta un futuro incierto, con una población que alcanza el 1% de su número original. La reciente muerte por atropello de un ejemplar evidenció su alta vulnerabilidad. Ciervo andino de bosques patagónicos permanece en peligro de extinción: El pasado 15 de febrero un huemul fue atropellado en una ruta que atraviesa el parque nacional Cerro Castillo, en la Región de Aysén.