Autor: SANTIAGO SCHUSTER VERGARA Profesor Facultad de Derecho Universidad de Chile
Cartas: Formación de abogados I
Cartas: Formación de abogados I Señor Director: Es efectivo, como lo señala su editorial, que los principios éticos y morales deben ser parte esencial de los estudios de Derecho.
Sin embargo, sería tapar el sol con un dedo pensar siquiera que esa medida será suficiente para formar, o “adoctrinar”, a nuestros estudiantes en los valores necesarios para que egresen de nuestras Facultades como juristas auténticamente comprometidos con ellos. No debe olvidarse que las universidades reciben hoy estudiantes que son ya adultos, previamente formados en sus escuelas, colegios, institutos y hogares.
En un entorno en el que impera la competencia a ultranza, el éxito medido en puntajes y la derrota del otro como mérito, resulta ilusorio pretender que desde la sola cátedra pueda revertirse un proceso educativo en lo valórico que ya se encuentra, en buena medida, consolidado. Con todo, las Facultades de Derecho pueden, y deben, hacer mucho más.
En un mundo en que el conocimiento ya no reside principalmente en las personas, sino que se encuentra externalizado en gran medida en las máquinas, se vuelve indispensable recuperar una enseñanza jurídica más cercana y personal, basada en el ejemplo de los maestros, más exigente y rigurosa en la comprensión del conflicto humano como materia prima de la contribución social del abogado. Menos masividad, menos ranking y, sobre todo, un mayor sentido épico de la profesión jurídica, entendida en su dimensión de servicio público y compromiso con la justicia. Autor: SANTIAGO SCHUSTER VERGARA Profesor Facultad de Derecho Universidad de Chile.