Autor: DAVID PAIlláN CONEY, PrOfESOr DE TEOlOGíA BíBlICA
Columnas de Opinión: Evangélicos en el gobierno: participación, historia y servicio público
Columnas de Opinión: Evangélicos en el gobierno: participación, historia y servicio público En los últimos años hemos escuchado declaraciones de distintas figuras del ámbito político nacional manifestando incomodidad frente a la participación y nombramiento de ciudadanos chilenos cristianos evangélicos en cargos de confianza dentro del gobierno.
A partir de ese debate comenzó a instalarse incluso el concepto de “canutofobia”, utilizado por algunos para describir actitudes de prejuicio o desconfianza hacia quienes profesan la fe evangélica y participan en espacios de decisión pública. Un poco de historia siempre ayuda a comprender mejor el presente.
Como decía uno de mis profesores: “Siempre debemos tener un ojo en la historia y el otro en el futuro”. En los albores de nuestra independencia, Chile, al igual que gran parte de los países latinoamericanos, se desarrolló bajo una fuerte influencia de la cosmovisión cristiana en su vida pública, social y educativa. En ese contexto resulta relevante recordar a Diego Thompson, nacido James Thompson Burnet en Creetown en 1788 y fallecido en london en 1854.
Invitado por Bernardo Ohiggins, Thompson llegó a Chile como educador, misionero cristiano evangélico y promotor del sistema lancasteriano de enseñanza (El primer educador en Chile). Su aporte fue decisivo en los primeros esfuerzos por ampliar la educación pública y fomentar la lectura, incluyendo la difusión de la Biblia como instrumento pedagógico y cultural. la participación de ciudadanos evangélicos en el servicio público, por tanto, no es un fenómeno nuevo. lo que hoy observamos es una presencia más visible y organizada, fruto de años de trabajo, formación y participación democrática. En las últimas décadas ha existido un creciente interés de sectores evangélicos por articular propuestas políticas inspiradas en una cosmovisión cristiana, con diversos intentos de representación partidaria, algunos exitosos y otros no. Actualmente, Chile cuenta con parlamentarios, alcaldes, concejales, seremis, delegados presidenciales y otros funcionarios públicos provenientes del mundo evangélico. También existe una larga trayectoria de servicio en instituciones del Estado, incluidas las fuerzas Armadas, el sistema de seguridad pública y distintas reparticiones gubernamentales.
Este proceso no ha sido fácil. ha requerido estudio, preparación, perseverancia, vocación de servicio y participación responsable en la vida ciudadana. la presencia de cristianos evangélicos en cargos públicos no debiera sorprender en una democracia donde se predica la inclusión y la pluralidad, donde toda persona, independientemente de su convicción religiosa, tiene derecho a servir al país si cuenta con las capacidades necesarias. la política necesita ideas, programas y convicciones, pero también necesita servicio.
Desde la perspectiva cristiana, gobernar implica comprender que la autoridad debe ejercerse con responsabilidad y humildad. la enseñanza de Jesús de Nazaret -“servir y no ser servidos”sigue siendo un principio ético profundamente vigente para quienes entienden el poder como una responsabilidad y no como privilegio.
Sin embargo, conviene ser claros: profesar una fe no inmuniza frente a errores, debilidades o incluso corrupción. la integridad, honradez y responsabilidad deben demostrarse con hechos, porque la corrupción continúa siendo uno de los principales males (cáncer de nuestra sociedad) que debilitan nuestra convivencia social y la confianza ciudadana. la democracia se fortalece cuando todos los sectores participan con responsabilidad, convicción y respeto mutuo. Autor: DAVID PAIlláN CONEY, PrOfESOr DE TEOlOGíA BíBlICA.