Autor: FRANCISCA ORELLANA
A los 12 años aprendió a programar por su cuenta: hoy es CEO de su empresa
A los 12 años aprendió a programar por su cuenta: hoy es CEO de su empresa los 12 años, por "necesidad y Acuriosidad", Ignacio Arellano (28) empezó a programar por su cuenta. Luego, sin estudios formales, muy joven empezó a trabajar: hoy, a los 28 años, lidera su propia compañía de "trabajadores" diseñados con inteligencia artificial que le prestan servicios a 25 empresas.
Este autodidacta de la programación es actualmente CEO de KurAI: apoyada por Microsoft y AWS, su especialidad son los AI Workers, trabajadores digitales basados en inteligencia artificial a los cuales las empresas pueden delegar tareas y procesos.
Si bien hoy trabaja con grandes compañías -como Torre, Flixbus y DragerelArellano asume que el hecho de no tener un título profesional le complicó su entrada al mundo laboral. "Desde muy chico veía en la tecnología una posible salida económica interesante. Me llamaba mucho la atención entender cómo funcionaban los computadores y descubrir que con código uno podía construir cosas que antes no existían", cuenta.
Lo bueno de la programación, apunta, es que es una disciplina que tiene teoría pero se aprende realmente cuando se construye algo: "Por eso mi aprendizaje fue una mezcla de cursos online, tutoriales, documentación técnica y mucha práctica desarrollando software". ¿Cómo aprendió a programar? "Internet fue mi principal profesor: foros, tutoriales, documentación y mucho ensayo y error. Empecé explorando por curiosidad, aprendiendo a hacer páginas web y pequeños proyectos. A los 16 años eso empezó a validarse en la práctica cuando vendí mis primeros proyectos: pequeños e-commerce y sitios web que desarrollaba por mi cuenta. Ahí entendí que lo que estaba aprendiendo podía transformarse en algo más serio". ¿Por qué no siguió con la educación superior? "No tuve muchas opciones claras para seguir el camino universitario tradicional. En ese momento entrar a la universidad implicaba principalmente acceder al CAE y asumir una deuda importante; al mismo tiempo, yo tenía una necesidad muy fuerte de empezar a trabajar y aprender rápido.
Ahora de adulto joven complemente mi formación con diplomados y estudios más formales, pero lo que realmente consolidó mi aprendizaje fueron los proyectos reales en los que participé, incluyendo trabajo en consultoría, banca y distintos desarrollos tecnológicos.
Al final, programar es una habilidad profundamente práctica: puedes estudiar mucho, pero hasta que no construyes soluciones que funcionan en entornos reales, no aprendes de verdad". ¿Cómo se insertó en el mercado laboral? "No tenía contactos ni un camino claro para entrar a la industria, decidí ir personalmente a varias empresas grandes a preguntar si existía alguna oportunidad. Fui a IBM, EY y otras consultoras importantes, y la respuesta casi siempre era la misma: no podían contratar a alguien sin título.
En Accenture ocurrió algo parecido, pero mientras conversábamos, un gerente escuchó mi situación, se interesó por mi perfil y me llamaron para ofrecerme participar en un programa interno: era un proceso de formación sin pago y sin garantía de contratación, donde tenía que demostrar que podía desenvolverme bien". ¿Aceptó de inmediato? "Decidí tomar el riesgo. En ese momento trabajaba en un cine como multifuncional, a cargo de los baños y las ventas.
Ahí me di cuenta de que era muy bueno vendiendo, pero sentía una necesidad muy fuerte de cambiar mi situación y apostar por una oportunidad en tecnología, así que renuncié KurAI revoluciona la automatización documental con Workers de IA Dräger Atom FLIXBUS para intentarlo. Ese fue mi verdadero inicio en la industria. Con el tiempo terminé siendo contratado formalmente y durante mi primer año tuve un crecimiento muy rápido". ¿Logró profesionalizarse ahí? "Accenture fue una etapa muy importante en mi vida. No solo aprendí muchísimo en el trabajo, también me ayudaron a profesionalizarme. Incluso invirtieron en mi formación financiando un diplomado de programación de sistemas empresariales en la Universidad de Chile para reforzar mis conocimien tos.
Después hice otros diplomados más". Más tarde, con sólo $50.000 de capital y usando servidores antiguos, partió con su empresa de trabajadores digitales, que les permite a otras compañías ahorrar entre 200 y 300 horas de trabajo al mes, con un retorno de inversión casi inmediato. Para este año, Ignacio Arellano proyecta facturar 300.000 dólares en Latinoamérica. ¿Qué fue lo más difícil de este camino? "Curiosamente no fue la parte técnica: lo más difícil fue hacerse valer y generar confianza. Cuando no vienes del camino tradicional, muchas veces tienes que demostrar el doble o el triple para validar lo mismo que otras personas. Implica estar constantemente probando tu capacidad y mostrando resultados concretos.
Con el tiempo, cuando los proyectos funcionan y generan valor real para las empresas, esa barrera empieza a desaparecer". LUN RICHARD ULLOA ¿ Dónde estudiar programación? Cursos, campamentos intensivos (bootcamps), carreras técnicas y universitarias: la oferta académica para estudiar informática y programación en Chile es amplia. Lo más básico son los bootcamps. Es el caso de Desafío Latam, que dicta programas desde 15 semanas de duración en seis especializaciones distintas que incluyen la certificación de conocimientos.
Tripleten, en tanto, ofrece cursos online de programación con certificado para principiantes y quienes quieren partir desde cero: por ejemplo, Desarrollo Web, Análisis de Datos o Tester de Software (que dura desde 5 meses). Otra opción, con vacantes aún disponibles para este primer semestre en algunos planteles, es estudiar una carrera formal. IACC, por ejemplo, tiene un plan de estudio de cuatro años para egresar como técnico en informática o en análisis y programación computacional. Inacap, en tanto, dicta la carrera de Técnico de Nivel Superior Analista Programador, que dura cuatro semestres y permite después seguir para obtener el título de Ingeniería en Informática. En universidades, la carrera de Ingeniería en Informática es impartida por la U. Católica de Valparaíso, U. Andrés Bello y U. Diego Portales, entre otras; Ingeniería Civil en Computación se dicta en planteles como la U. Católica y U. de Chile; Ingeniería Civil en Informática se imparte, entre otras, en la U. Adolfo Ibáñez y la U. de Concepción. La programación combina teoría y práctica: existen diversas opciones para aprender, desde la formación intensiva hasta la universitaria.
Autor: FRANCISCA ORELLANA. "Internet fue mi principal profesor", cuenta Ignacio Arellano, quien no pasó por la educación universitaria formal La programación combina teoría y práctica: existen diversas opciones para aprender, desde la formación intensiva hasta la universitaria. "Cuando no vienes del camino tradicional, muchas veces tienes que demostrar el doble", dice Ignacio Arellano.