Autor: Hernán Ferreira Abogado
Columnas de Opinión: Un término polémico
Columnas de Opinión: Un término polémico M enos de un mes queda para el término del actual gobierno. Lo que partió con la promesa de un gobierno de transformación profunda, devino en un gobierno que a duras penas pudo administrar el aparato estatal y la agenda pública. Lo tuvo todo o casi todo para desplegar sus ideas, pero falló no por falta de experiencia. Falló porque desde el principio el diagnóstico de la sociedad del 2022 que hicieron, estaba profundamente equivocado. Los actuales gobernantes no conocen el Chile profundo. El país de la micro y del colectivo; el del desempleo y la precariedad. Sus dulces vidas se desarrollan lejos de la angustia de llegar a fin de mes casi sin dinero. Por eso pensaron que la solución a sus propios dilemas existenciales (una vida edulcorada que aman, en un mundo que no calza con su ideología), era cambiar la constitución política. Era su conejo en la chistera. Es tan curioso esto de andar por el mundo en un país imaginario, con una sociedad imaginaria y con buenas ideas imaginarias. Y en acto de una irresponsabilidad histórica, pensaron que bastaba con dejar pasar algunos meses, de marzo a septiembre de ese año, para que la fruta cayera madura y se aprobara su constitución. En ese empeño, no gobernaron durante seis meses. A estas alturas, un acto directo en contra de los intereses del pueblo. A esto le precedieron los balazos con que fue recibida Izkia Siches, cuando quiso entrar en un territorio de un país imaginario. Así fue el comienzo del actual gobierno. Entre medio, todas las promesas de campaña se irán con ellos, de la misma manera como llegaron. Aumento de desempleo femenino en un gobierno feminista, además del caso Monsalve. Aumento de asesinatos de niños y adolescentes, en un gobierno que cuidaría la infancia. Inseguridad en las calles como el pan diario al salir de casa, en un gobierno que lo cambiaría todo para mejor. Un rendimiento económico mediocre y pobre, en un gobierno socialista. Y ahora el final, la ceremonia del adiós.
Contrario a los anteriores mandatarios en tiempos de normalidad (el segundo gobierno de Piñera sufrió una situación excepcional en la historia nacional y mundial), que terminan su gobierno con un alza en su aprobación, el actual no sube en popularidad. El rechazo ronda el 60% o más. Algo histórico. Como dijo la ex presidenta Bachelet, cada día puede ser peor. Entonces, en las tres semanas que quedan para el epílogo, podrían suceder malos y peores eventos. El que se haya sancionado a tres autoridades de este gobierno por parte de Estados Unidos, es inédito. Habíamos leído de venezolanos, iraníes, rusos, entre otros, a quienes se les había quitado la visa norteamericana, pero nunca a chilenos. Lo peor es que a este gobierno se le advirtió que el cable chino no sería bien visto por Trump. No entender que el mundo está en una especie de segunda guerra fría y que Chile es un actor de reparto y a veces, un extra en ese escenario, es perjudicar nuevamente al país. Decisiones de ese calado, cuando tienes a una potencia en contra, deben tomarse consultando a las distintas fuerzas sociales y políticas del país. Es lo mismo que sucede con la candidatura de la ex presidenta a la secretaría general de la ONU. No se consulta ni se buscan consensos en el país. Afortunadamente, el presidente entrante entiende el mundo y toma además, una actitud pragmática al respecto. Más del sesenta por ciento de los ciudadanos está esperando que la película termine pronto, porque es mala y aburrida. Compraron tiquetes para el once de marzo próximo. Autor: Hernán Ferreira Abogado.