Autor: Agencia AP
Cómo viven los iraníes comunes y corrientes la escalada militar
Cómo viven los iraníes comunes y corrientes la escalada militar os iraníes serecuperaban a duras penas de una economía destrozada y de la matanza masiva de manifestantes cuando las primeras bombas de Estados Unidos e Israel cayeron sobre Teherán hace un mes. Ahora luchan por salir adelante en una guerra sin final a la vista, lidiando con la pérdida de sus medios de vida, los daños en sus hogares y el estrés de las explosiones.
Muchos se preguntan a dónde conduce todo esto: a la destrucción de su patria, a la caótica caída de la teocracia o a su supervivencia, herida pero más radical. "Creo que hemos vivido todo lo malo que se puede vivir", señaló una diseñadora de 26 años en Teherán. "Desde el terrible ambiente de enero y las muertes y los arrestos a la guerra". IMPACTO Explosiones diarias, tanto cercanas como lejanas e impredecibles, sacuden y dañan sus viviendas. Los negocios pasan apuros. Un bloqueo delacceso a internet sin precedentes desde enero ha aislado en gran medida a la población del mundo exterior y ha dificultado la comunicación interna.
El trauma de la guerra se suma a la conmoción de enero, cuando cientos de miles se manifestaron en todo Irán en las mayores protestas contra la teocracia en décadas, solo para encontrarse con que las fuerzas de seguridad abrían fuego contra ellos y mataron a miles. Decenas de miles fueron detenidos, y los arrestos han continuado. The Associated Press entrevistó a 10 personas en todo el país. La mayoría habló bajo condición de anonimato por seguridad.
Negocios en ruinas La diseñadora, que regenta junto a una socia una fábrica que produce artículos de moda en cuero, contó que su negocio estaba a punto de cerrar. "Cuando la economía empeora, los bienes no esenciales son lo primero que se saca del carrito de la compra", explicó. Gran parte de sus ventas son online, y el apagón de internet redujo prácticamente "las escasas ventas a cero". Cuando comenzó la guerra el 28 de febrero, se mudó a la casa de sus padres. Unos días después, la onda expansiva de un ataque cercano dañó el departamento que acababa de dejar. Como la mayoría de los iraníes, no tiene seguro de vivienda, así que tendrá que pagar las reparaciones de su bolsillo. Solo abandona la casa de sus padres para comprar lo necesario. El aterrador ritmo de los bombardeos aéreos condiciona el día a día en Teherán. Un ingeniero que vive en la capital intenta encontrar un patrón en los ataques: ¿ hay horarios más seguros? En las últimas noches, las explosiones han iluminado el cielo. Una tarde, una explosión remeció su casa mientrasrecibía a invitados. Subieron al tejado e intentaron en vano averiguar dónde se había producido el impacto. "No vimos ningún fuego visible", relató. Cree que los ataques son menos frecuentes ahora, o quizá "nuestra percepción ha cambiado", a medida que todos se acostumbran a los bombardeos. Siente ansiedad cuando familiares oamigos salen a la calle, y le cuesta dormir. Tenía una oferta de trabajo antes de la guerra, pero no sabe si sigue en pie. Pronto, afirma, muchos tendrán dificultades para pagar el alquiler y las facturas. Los empleados gubernamentales, que son una gran parte de la población activa, siguen cobrando sus salarios. Pero las empresas privadas tienen problemas para abonar las nóminas ya que cierran durante varios días seguidos o tienen un horario reducido. Un médico de un hospital pediátrico indicó que el número de pacientes casi se ha duplicado. Los medicamentos se están agotando, reconoció, apuntando que se pide a los pacientes que compren algunos productos básicos como antibióticos o líquidos intravenosos en el mercado. Autor: Agencia AP. GUERRA. A la feroz represión desatada por el régimen islámico ante las protestas en enero pasado se sumó la incertidumbre provocada por los ataques, que marcan en día a día de las personas. UN AUTOSERVICIO EN TEHERÁN DESTRUIDO POR LOS BOMBARDEOS.