Autor: BANYELIZ MUÑOZ
Cata Larrondo y sus secretos para que su nuevo hogar no parezca copiado de Pinterest
Cata Larrondo y sus secretos para que su nuevo hogar no parezca copiado de Pinterest a publicista Catalina Larrondo (32) y el corredor de propiedades Álvaro García (40), decidieron vivir en pareja por L primera vez, en un departamento recién estrenado en Vitacura, luego de un año de relación.
Se mudaron hace tres meses y hasta entonces, cada uno mantenía su vida independiente: el en Las Condes y ella en la misma comuna donde hoy comparten hogar. "Esto es un proyecto familiar concretado", comenta Larrondo. La propiedad formaba parte de la cartera de Gracia Propiedades, firma de García, y está ubicada en el décimo piso de un edificio de tres años de antigüedad. El departamento suma 120 metros cuadrados totales, incluye dos dormitorios y dos amplias terrazas. "Queríamos un piso en altura, lo más despejado posible, sin edificios alrededor. Por eso tenemos vista hacia la cordillera desde dos terrazas grandes, lo que hace que todo se vea muy verde. Nos gustaron las vistas, el entorno, las puestas de sol. Ahora queremos disfrutar cómo se ve la cordillera nevada. Buscábamos pasar tiempo afuera y no echar de menos lo que tiene una casa", detalla. ¿Cómo se asesoraron con la decoración? "Nada de Pinterest ni ChatGPT. Todo ha sido a partir de visitas reales a tiendas, acompañada de mi mamá, Mildred Carter, que es muy conocida en el rubro. Ha sido un proceso muy amoroso, de encontrar cosas que realmente nos identifiquen. Ha sido lento, estamos eligiendo con pinzas cada cosa. Eso también le ha gustado mucho a la audiencia (de su cuenta de Instagram @catalarrondo), porque es más real. No es llegar y cambiarse con un proyecto listo. Ha sido muy entretenido". ¿Cuál es la impronta que le quiere dar? "Mucha materialidad noble, bastante madera, linos y muchas plantas. Queremos que los espacios se vean limpios. No es un departamento Pinterest, no es la idea". ¿Cómo ha sido la etapa de vivir en pareja por primera vez? "Ha sido súper buena, increíble, muy bonita. Álvaro ha participado en todo. Aquí no hay una persona que imponga su gusto; todo se define en conjunto.
Eso es lo lindo: construir algo en común". Su audiencia en redes sociales ha sido testigo del día a día de su nuevo hogar. .. "Sí, muchos llegan porque les gusta el departamento y buscan algo similar. Preguntan mucho cómo encontrar un lugar así.
A la gente le atraen las vistas y la forma en que lo hemos distribuido y le ha servido como inspiración". ¿Qué hicieron con las cosas que tenían en sus casas? "Cada uno vendió lo suyo". ¿Qué les falta? "Principalmente decoración y terminar de darle nuestro sello. Eso que le da alma a una casa y la vuelve propia.
En eso estamos ahora, con calma". Convivencia exitosa La magíster en Familia y Mediación, Carmina Gillmore, académica de la Universidad de los Andes, recuerda que durante generaciones anteriores la decisión de construir un lugar para la pareja estaba estrechamente vinculada al matrimonio.
En ese tiempo, el paso requería la aprobación familiar y cumplir con normas sociales rígidas, lo que dejaba poco espacio para conocer la dinámica íntima de la vida en común. "Desde hace algunos años, las parejas eligen convivir para probar y luego decidir si adquieren un vínculo más formal. De hecho, me ha tocado escuchar en las parejas que atiendo que estarán juntos hasta que resulte", plantea.
En ese escenario, la especialista subraya que la convivencia no responde solo a la intención inicial, sino también a la disposición cotidiana de sostenerla. "Ser pareja en un proyecto en conjunto requiere decir sí cada día a la persona que elijo, con sus luces y sus sombras", agrega. A partir de esa idea, Gillmore profundiza en las claves que permiten construir una vida en común más estable.
Según explica, el punto de partida está en el conocimiento mutuo, tanto propio como del otro, para reconocer reacciones, estados emocionales y formas de enfrentar la vida diaria. "Saber qué necesito en esos momentos, si paz, conversación, salir, escuchar músiLUN RICHARD SALGADO ca, y qué requiere el otro, para no esperar algo que no va a pasar o para entregar lo que el otro o yo demande. Y, más directamente, qué pedir", señala.
En esa línea, la académica enfatiza que la vidas juntos no puede sostenerse sobre la expectativa de una comprensión automática entre ambas partes. "No existe la telepatía, y eso es lo que finalmente lleva a muchos conflictos de comunicación. Eso es lo básico de la convivencia, porque cuando entiendo esto puedo organizar lo demás: el lavado de los platos, la ropa o las compras del supermercado", sostiene. Del mismo modo, la especialista incorpora el ámbito económico como uno de los puntos que suele tensionar la vida en pareja cuando no se aborda de manera explícita.
A su juicio, el dinero requiere acuerdos claros y conversaciones tempranas para evitar supuestos que, con el tiempo, derivan en conflictos. "El dinero es un tema en sí mismo, porque se dan muchas cosas por sentado sin conversar. Y no funciona así. Es muy importante sentarse juntos, con papel y lápiz o Excel, lo que sea útil, para planificar, ordenar y ahorrar para proyectos futuros. Hay muchos problemas solo por dinero", explica.
En esa misma línea, Gillmore plantea que la construcción de un proyecto en común no debiera agotar la energía de la pareja en la administración cotidiana, sino dejar espacio para el vínculo y los planes compartidos. Así, la organización práctica se vuelve un soporte más que un obstáculo. Autor: BANYELIZ MUÑOZ. Su madre, la reconocida interiorista Mildred Carter, ha sido clave en la definición y ambientación de los espacios.
Hace tres meses se mudó junto a su pareja, con quien mantiene una relación de un año Desde el décimo piso, la terraza se abre hacia la cordillera con una vista despejada que fue decisiva en la elección del departamento. Catalina Larrondo y Álvaro García en su departamento en Vitacura, donde iniciaron su primera experiencia de convivencia.