Autor: MAUREEN LENNON ZANINOVIC
Dúo Orlandini Orellana recuerda a Manuel de Falla
Dúo Orlandini Orellana recuerda a Manuel de Falla Se conocieron a mediados de la década de los 80.
A Luis Orlandini (1964), exalumno del recordado maestro Ernesto Quezada y un nombre de referencia en el mundo de la guitarra en nuestro país, le presentaron a Romilio Orellana (1970). Un encuentro que terminó siendo clave. Antes de viajar a un perfeccionamiento a Alemania, el propio Orlandini lo tomó como alumno. “Como yo me iba fuera del país, de inmediato lo contacté con Ernesto Quezada y así partió con él. Años después comenzamos a trabajar juntos, primero con el Cuarteto de Guitarras de Chile y, a inicios del 2000, tras mi regreso de Europa; nacimos con dúo”, rememora. Orellana complementa que le agradece enormemente a Luis Orlandini, “porque él me llevó donde el profesor Quezada y siempre me apoyó. Mi papá quería que yo estudiara mecánica, pero ir a los conciertos me cambió la vida. Se me apareció el mundo de la guitarra.
Con Luis hemos perdurado como dúo, lo que ha sido fantástico”. Ambos son académicos de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y desde hace dos décadas han compartido diversos escenarios, han grabado dos discos y un DVD.
En pandem i a d e c i d i e r o n p o t e n c i a r s u s proyectos artísticos: crearon la Fundación Guitarra XXI y se dieron permiso para trabajar en iniciativas personales. “Yo empecé a tocar con mi alumno del Instituto de Música UC Raimundo Luco y Romilio con Horacio Salinas. Ese espacio que nos dimos fue muy sano, nos fortaleció y nos permitió, después, seguir tocando juntos”, comenta Orlandini. Añade que con Romilio “somos muy distintos, a diferencia de otros dúos que son más homogéneos. Esa es nuestra fortaleza. Usamos, además, instrumentos un poco distintos, en el sentido del sonido. La tapa de mi guitarra ocupa cedro y la de Romilio es de abeto. Desde siempre me ha gustado el cedro porque permite moldear mucho más el sonido. Tiene mayor variedad de colores y timbres. Pero no se trata de un material mejor que otro. El cedro y el abeto se complementan”, dice.
UN NUEVO SIGLO DE ORO PARA LA GUITARRA Ahora ambos están de regreso, en una coproducción con la Corporación Cultural de Las Condes y como parte de la conmemoración de los 150 años del natalicio del legendario compositor español Manuel de Falla. “Realizamos un trabajo conjunto y exclusivo con estos guitarristas, porque queremos darle vida a las inmortales melodías del maestro andaluz”, señala a “El Mercurio” Martín Vial, director ejecutivo de la Corporación Cultural de Las Condes.
El próximo viernes 29 y sábado 30 de mayo, a las 20:00 horas, ambos ejecutarán en Nuestra Señora del Rosario 30 (más información de las entradas en culturallascondes. cl) un programa que incluye obras del propio Manuel de Falla y de otros compositores, como Joaquín Turina, Fernando Sor, Isaac Albéniz y Domenico Scarlatti.
“Gonzalo Montero, productor de artes escénicas de la corporación, nos pidió específicamente hacerle un homenaje a Manuel de Falla e ideamos un modelo de concierto donde obviamente este músico es el centro de atención, pero lo complementamos con otros artistas que influyeron en él o fueron influenciados por él”, acota Luis Orlandini y adelanta que mostrará, entre otros aspectos, el legado de los vihuelistas españoles, “los que influyeron mucho en la España de la época del Siglo XVI y también impactaron en la obra del compositor Manuel de Falla”. Con respecto a la oferta musical, ambos artistas advierten que escogieron transcripciones para guitarra de las secciones más famosas de “El amor brujo” como “El círculo mágico”, “Danza del terror” y “Danza ritual del fuego”; y del ballet “El sombrero de tres picos” interpretarán “La danza del molinero”. Pero sin duda una de las “joyas” de los dos conciertos será la ejecución de “Homenaje a la tumba de Claude Debussy” que Manuel de Falla escribió para guitarra. “Hay que situarse en una época muy interesante, en el París de los años 20 del siglo pasado, donde habían grupos de compositores españoles que se habían ido a estudiar a esa ciudad. Era como la moda. Ahí estuvo Turina, Manuel de Falla y luego Joaquín Rodrigo, y hubo dos grupos, uno de ellos vinculado a Claude Debussy y a Maurice Ravel”, apuntan Luis Orlandini y Romilio Orellana.
Este último detalla que tras la partida de Claude Debussy, en 1918, “De Falla recuperó la forma del tombeau: una pieza musical popular en la cultura francesa y en este caso él quiso honrar a este músico fallecido en París. ¡Es maravillosa! Hay una cita de Una tarde en Granada.
Uno la escucha y es como ver a Claude Debussy ahí”. Luis Orlandini, quien tocará esta composición en solitario, considera que se trata de una obra relevante porque inaugura el repertorio en el siglo XX para guitarra. “Inaugura, por así decirlo, un nuevo siglo de oro para este instrumento”, concluye. Autor: MAUREEN LENNON ZANINOVIC. Ambos tocarán el viernes 29 y sábado 30 de mayo, en la Corporación Cultural de Las Condes, como parte de los 150 años del nacimiento del compositor español. EXIMIOS GUITARRISTAS: Los guitarristas chilenos Luis Orlandini y Romilio Orellana.