Columnas de Opinión: La verdad incómoda de la Operación Renta
Columnas de Opinión: La verdad incómoda de la Operación Renta ada abril, cuando comienza la OperaC ción Renta, miles de emprendedores en Chile vuelven a enfrentarse a un momento que suele vivirse con ansiedad: declarar impuestos. Para muchos es un trámite complejo, incómodo o derechamente temido. Sin embargo, más allá de la obligación tributaria, este proceso deja al descubierto una realidad que en el mundo del emprendimiento aún cuesta asumir: muchos negocios siguen funcionando sin entender realmente sus números. La magnitud del proceso es enorme.
Según el Servicio de Impuestos Internos, durante la Operación Renta más reciente se recibieron más de cinco millones de declaraciones de renta entre personas y empresas, lo que refleja el tamaño de este proceso en la economía chilena. Pero detrás de esa cifra hay una pregunta incómoda: ¿ cuántos emprendedores llegan a abril sabiendo con claridad cuánto ganaron realmente durante el año? En Chile celebramos con entusiasmo el espíritu emprendedor. Hablamos de innovación, de oportunidades y de crecimiento. Sin embargo, todavía existe una brecha importante en educación financiera y gestión empresarial. Muchos emprendimientos nacen con pasión, talento o una buena idea, pero sin una base mínima de orden financiero. De hecho, no es raro encontrar negocios que mezclan cuentas personales con las del emprendimiento o que sólo revisan sus números cuando llega el momento de declarar impuestos. Y ese es un problema, porque un emprendimiento que no entiende sus ingresos, sus costos y su rentabilidad, difícilmente puede crecer de manera sostenible. Finalmente la Operación Renta, aunque incómoda, termina funcionando como una radiografía obligatoria que muestra con claridad si el negocio realmente está avanzando o si, simplemente, estamos sobreviviendo mes a mes.
Por eso, más que ver este proceso como un trámite anual, deberíamos aprovecharlo como una oportunidad para mirar el emprendimiento con mayor honestidad, porque formalizarse no es sólo pagar impuestos, es también es aprender a gestionar, planificar y tomar decisiones informadas. Si queremos que las pymes crezcan y aporten aún más al desarrollo del país, necesitamos emprendedores con buenas ideas, pero también con buenos números. Y esa conversación, aunque a veces incomode, es una que Chile todavía tiene pendiente.. Por María Elba Chahúan, Vicepresidenta y Fundadora de Unión Emprendedora