Editorial: Gore y su Unidad de Cobranza
Editorial: Gore y su Unidad de Cobranza a creación de una Unidad de Cobranza en el Gobierno Regional de Los Lagos pudiera leerse en primera instancia como un acto meramente administrativo que difícilmente en otra época hubiese L alcanzado notoriedad periodística. El seguimiento de las rendiciones contables suele ser una labor interna y silenciosa del aparato estatal. Lamentablemente, la reciente y traumática experiencia de la región durante la administración anterior de la Gobernación deja en claro que hoy resulta fundamental cautelar con extremo celo el buen uso de los recursos públicos.
Para responder a esta urgencia de probidad, la actual gestión dispuso la conformación de esta nueva entidad especializada con el mandato explícito de fiscalizar, ordenar y gestionar el estado de miles de millones de pesos en proyectos que mantienen saldos pendientes o rendiciones atrasadas.
Esta decisión institucional cobra un sentido de máxima coherencia en virtud del grave episodio vivido con la Corporación Kimün, organismo al que se le entregaron de manera directa 1.200 millones de pesos en la administración pasada y a la fecha nadie sabe qué pasó con ellos ni dónde terminaron depositados esos dineros fiscales.
Un hecho aún más significativo y que valida la pertinencia de extremar los controles internos es que precisamente esta semana se conoció que el Ministerio Público está pidiendo severas penas que oscilan entre los 4 y los 12 años de cárcel para los seis implicados en este bullado caso por presuntos delitos de fraude al Fisco y lavado de activos. Resguardar el estricto cumplimiento y el buen uso de los recursos públicos, mucho más allá de ciertas reticencias procedimentales cargadas de voluntarismo, constituye una obligación legal y moral ineludible.
El Estado no puede permitirse repetir la nefasta experiencia de Kimün y su totalmente fallido proceso que prometía regularizar los títulos de dominio de cientos de familias vulnerables de Los Lagos, jugando con la fe pública y postergando el desarrollo regional.
El estricto control financiero es la única forma idónea para lograr reconstruir las confianzas de toda la ciudadanía de la Región de Los Lagos hoy en día.. Tras el escándalo de Kimün en la pasada adminstración, cualquier control mayor será bienvenido para las platas públicas. E Editorial