Gazitúa espera “una oposición constructiva, que renuncia al populismo”
Gazitúa espera “una oposición constructiva, que renuncia al populismo” “El desafío de fondo bien lo podríamos resumir en la necesidad de recuperar la confianza: entre los países y sus autoridades, entre los ciudadanos y sus instituciones, entre los consumidores y las empresas y, por supuesto, entre todas las personas”. Ese es el mensaje central que el presidente de BICE, Luis Felipe Gazitúa, reseña en su carta a los accionistas contenida en la memoria integrada correspondiente al ejercicio 2025 de la compañía. Gazitúa comienza resumiendo el escenario mundial, el que definió como complejo e incierto, con crecientes tensiones geopolíticas, comerciales y estructurales, cambios tecnológicos acelerados, graves eventos climáticos y un bajo crecimiento económico.
“Fuimos testigos de debates sobre restricciones al comercio global que creíamos superados, los que sumados a conflictos en Europa y Medio Oriente se tradujeron en mayor volatilidad de los mercados, desaceleración económica y, finalmente, en un mundo cada vez menos predecible”, describe.
El presidente de BICE añade que el sector financiero cumple un rol muy importante en esta tarea, como intermediario entre la confianza de quienes invierten sus ahorros y los sueños de quienes buscan materializar sus proyectos personales o empresariales.
Agrega que, al igual que todas las empresas, y como componentes fundamentales del mercado de capitales, la compañía debe comprender que el emprendimiento y la libertad económica no se sostienen solo con buenos resultados, sino que requieren legitimidad social, cultura cívica, educación, pensamiento crítico y un actuar ético y responsable.
“Recuperar confianza supone más diálogo y menos trincheras, tal como lo planteamos en el seminario “Dialogar para construir”, organizado en octubre de 2025, y que contó con la participación del expresidente de Argentina, Mauricio Macri, quien nos recordó que el diálogo y el acuerdo son la manera de construir.
En ningún caso ello supone estancarnos o dejar de tomar las decisiones complejas que se requieren para allanar el camino hacia una mayor estabilidad en las cuentas fiscales, el necesario reforzamiento de la seguridad pública, el combate al narcotráfico o la urgente respuesta a desafíos sociales pendientes, como la migración desordenada, el déficit de vivienda o el grave deterioro de la educación pública”, reflexiona.
En su opinión, el desafío no es solo para las nuevas autoridades de gobierno: “También requiere una oposición constructiva, que renuncia al populismo y rechaza definitivamente todas aquellas ideas refundacionales que el electorado refutó con fuerza en los dos fallidos procesos constituyentes”, sostiene. Enseguida, remarca que las empresas no tienen color político, pero necesitan “respeto y valoración por la propiedad privada y el libre emprendimiento, reglas claras, eficiencia pública y estabilidad.
Solo de esta forma se consigue el despliegue del potencial de un sector privado que es el principal motor de la economía”. Al analizar el desempeño de su compañía, destaca que han llevado adelante importantes desafíos, “con una clara mirada de largo plazo y la decisión de aportar al desarrollo de nuestro querido país”. En el plano personal, recordó que durante 2025 se incorporó al directorio y asumió como presidente de BICE “con el compromiso y la convicción de liderar, junto a un equipo de excelencia, un grupo de servicios financieros que se proyecta fortalecido, con presencia en Chile, Perú y Estados Unidos, en los servicios de banca, inversiones, seguros, financiamiento especializado y otros complementarios, convencidos en que la confianza es el principal activo del sistema financiero y, al mismo tiempo, su mayor responsabilidad”.. En su carta a los accionistas, plantea que se debe dejar atrás ideas refundacionales ya rechazadas por la ciudadanía. Presidente de BICE: El presidente de BICE, Luis Felipe Gazitúa, remarca que las empresas no tienen color político, pero necesitan “respeto y valoración por la propiedad privada y el libre emprendimiento.