Autor: YUSUF KHAN The Wall Street Journal
Es probable que los venture capital sigan alejándose del cambio climático en 2026
Es probable que los venture capital sigan alejándose del cambio climático en 2026 CONTENIDO LICENCIADO POR THE WALL STREET JOURNAL Los inversionistas en tecnología climática se han topado con regulaciones cambiantes, una pérdida de apoyo para las políticas medioambientales y el crecimiento de la inteligencia artificial este año. En 2026, esperan más de lo mismo, pero existe cierta esperanza para el sector si es que puede adaptarse.
“Ha sido difícil estar en un entorno donde el clima se ha convertido en un mala palabra”, dijo Amy Duffuor, cofundadora y socia general de Azolla Ventures, firma inversionista en etapa inicial con sede en Cambridge, Massachusetts. Duffuor señaló que muchos emprendimientos climáticos tuvieron dificultades en 2025 para atraer capital, puesto que el cambio de opinión del gobierno estadounidense afectó el apoyo para el sector.
Y agregó que una serie de inversionistas han cambiado de nombre a los fondos para que sean menos específicos en cuanto al clima, y se han enfocado en cambio en la resistencia, el impacto y la adaptación. Otros se han retirado por completo.
Una falta de apoyo en las políticas y una cantidad menor de empresas que ha salido a bolsa en 2025 también son problemas que “pueden ser realmente un desafío para que esas compañías puedan ascender”, observó.
“En especial si están buscando dólares de riesgo, porque gran parte de ese capital se ha agotado”. Los datos de PitchBook muestran que la recaudación para los fondos de impacto ha caído abruptamente desde su nivel máximo en 2022, cuando alcanzó un récord de US$ 156.900 millones, hasta US$ 71.400 millones en 2024; según los datos más recientes disponibles. En los primeros nueve meses de 2025, se habían reunido solo US$ 36.700 millones. En cambio, es probable que el próximo año el foco esté puesto en la tecnología de defensa, la energía y el financiamiento de la adaptación. “Muchas personas que estaban invirtiendo en el clima han dado un giro total”, aseguró George Darrah, socio general de Systemiq Capital con sede en Londres.
Y señaló que muchos startups y venture capital (VC) han reorganizado compañías, que se enfocaban en el clima y en soluciones para mitigar el cambio climático, para que se centren en áreas como la defensa, que han resultado ser más populares bajo el gobierno de Trump, y el giro de Europa para rearmarse en vista de la invasión de Rusia a Ucrania. La empresa emergente Brimstone con sede en California, por ejemplo, antes promocionaba su forma innovadora de descarbonizar el concreto. Ahora ha dado un giro drástico hacia los minerales críticos en medio de la alta demanda de sectores como la inteligencia artificial y la defensa. “Las startups tienen que ser aguerridas y aprovechar estas oportunidades”, manifestó Darrah, cuya compañía ha invertido en Brimstone.
Nick de la Forge, cofundador de Planet A, con sede en Berlín, señaló que la empresa de venture capital GREBMOOLB / AICRAGLEGNA estaba apostando por tecnologías como la energía geotérmica, la energía nuclear y solar a medida que la demanda energética continúa aumentando, en especial a través del mayor uso de inteligencia artificial y robótica. “Los costos de la energía son sumamente fluctuantes e inciertos y están creando un dolor de cabeza en estos momentos”, aseguró De la Forge.
Y agregó que invertir en energía debería ayudar con el tiempo a reducir los costos casi a cero, si se pueden “descifrar” las tecnologías como la fusión, y observó con qué rapidez han caído los costos de la energía solar y eólica en los últimos años. Igualmente mencionó que los fondos deberían seguir fluyendo hacia el sector si se suman los temas de seguridad y soberanía energética como razones para invertir.
Otros VC notaron que el apetito por el riesgo relacionado con la tecnología climática ha disminuido, después de importantes quiebras entre ellas la del fabricante de baterías Northvolt, que entró en insolvencia a principios de este año. “El cambio más grande es pasar del moralismo climático al realismo climático”, manifestó Yair Reem, socio de Extantia Capital, una firma de VC con sede en Berlín. Reem señaló que los cambios de políticas que eliminaron el apoyo a la tecnología verde probablemente significarían que ciertas inversiones como el acero y el hidrógeno verdes quedarían en el camino.
Mientras tanto, las tecnologías de transición como la captura y almacenamiento de carbono, en las que se agrega una unidad de captura de carbono a, por ejemplo, una planta de acero existente, serían probablemente más prácticas, aun cuando el resultado general no sea tan verde.
Las primas verdes, en las que JSW / HCN Y L Y PPOP los bienes o servicios se venden a un precio más alto porque son bajos en carbono, también es probable que tengan dificultades debido al alejamiento del tema climático. Ciertos productos como el acero verde se promocionaron como una alternativa más amigable con el clima para las manufactureras porque las materias primas eran menos intensivas en carbono. Puesto que tanto empresas como países establecieron objetivos de descarbonización, esto se consideró como una buena razón para invertir y comprar esos productos, aun cuando probablemente fueran más caros que el producto habitual. Pero ahora es probable que menos personas estén dispuestas a pagar más solo por la etiqueta de bajo en carbono.
Nigel McCleave, socio de Lightrock con sede en Londres, la que invierte en compañías en etapa de crecimiento en vez de negocios en etapa inicial, afirmó que ha sido un año difícil “si está invirtiendo en negocios que nunca tuvieron realmente un propósito aparte de generar una prima verde para las personas que querían ponerles un autoadhesivo climático”. “Pero si ha invertido en negocios que son fundamentalmente mejores, que proporcionan un mejor servicio o producto y resultan ser sostenibles u ofrecen ese producto y servicio porque están haciendo cosas en forma más sostenible, entonces el ruido no importa realmente”, agregó. McCleave observó que aunque los niveles de inversión climática han caído abruptamente desde el punto máximo que se alcanzó en 2022, siguen estando por sobre los niveles de 2017, cuando se recaudaron US$ 66.900 millones.
Y señaló que es probable que el efectivo fluya hacia las empresas que puedan demostrar que están ofreciendo un servicio o un producto que llena un vacío en el mercado y que no requiere el apoyo del gobierno. Duffuor de Azolla agregó que el efectivo se podría desviar hacia tecnologías que respondan a los efectos del cambio climático, como la recuperación después de incendios forestales o la resistencia de los cultivos. “Es bastante desafiante invertir en compañías de agua que enfrenten un impacto climático a una escala de gigatoneladas”, comentó.
“Sin embargo, si piensa en las necesidades de agua, especialmente con la inteligencia artificial y los centros de datos, esto va a llegar a ser mucho más frecuente cuando piense en la producción de cultivos”, dijo Duffuor.
“Hay muchos más contaminantes que van a afectar los campos debido a las sequías e inundaciones y todos estos fenómenos meteorológicos extremos. ¿Cómo se están volviendo mucho más resistentes estos cultivos?” Artículo traducido por “El Mercurio”. INVERSIONISTAS han cambiado el nombre de los fondos para que sean menos específicos en cuanto al clima. Autor: YUSUF KHAN The Wall Street Journal. Ha sido un año difícil para los inversionistas en startups relacionadas al medio ambiente. Dicen que las cosas pueden mejorar si el sector se adapta. Cayó el interés por invertir en tecnología verde: INVERSIONISTAS han cambiado el nombre de los fondos para que sean menos específicos en cuanto al clima. Investigadores de Brimstone analizan muestras de alúmina y otros minerales sensibles al aire. Vista aérea de un parque solar con paneles fotovoltaicos, en un contexto de menor interés de los fondos de venture capital por inversiones climáticas.